Art Madrid'26 – ONE SHOT COLLECTORS: Servicio de asesoramiento con Ana Suárez Gisbert

El Programa de Coleccionismo “One Shot Collectors” de Art Madrid cuenta con un espacio de asesoramiento liderado por Ana Suárez Gisbert, licenciada en derecho y perito tasador, con amplia experiencia en mercado del arte. Este servicio de asesoramiento está pensado para coleccionistas experimentados, para aquellos que buscan su primera obra de colección, e incluso para el coleccionismo corporativo que busca reflejar los valores de su marca en una colección de arte. Así pues, el Programa de Coleccionismo de Art Madrid'23 tiene en cuenta los diferentes perfiles, necesidades y preferencias al generar un recorrido y orientación personalizada.

Puedes solicitar más información a través del email vip@art-madrid.com o inscribirte en el Programa con este formulario:

La primera adquisición de una obra es un recuerdo imborrable en la memoria del coleccionista. A primera vista, el mundo del arte puede parecer intimidante y de difícil acceso, sin embargo, es todo lo contrario. El mundo del arte es un lugar maravilloso para explorar, con muchos artistas de diversas prácticas para descubrir y aprender más sobre nuestro contexto. Existen numerosas razones para iniciarse en el coleccionismo, se puede comenzar a coleccionar como una forma de inversión; un medio para adquirir una pieza histórica o coleccionar discursos contemporáneos; como forma de apoyo las artes o simplemente como una práctica en búsqueda de una experiencia estética personal. Coleccionar arte es una experiencia muy subjetiva, pero también es una excelente manera de mostrar los aspectos de tu personalidad.

© Foto de Maria Astorgaene. Cortesía de TOO MANY FLASH

Coleccionar no es solo para ricos y famosos. Muchos coleccionistas de arte comienzan con un presupuesto ajustado que, a medida que aprenden y navegan por el mundo del arte, puede variar. Art Madrid es el lugar perfecto para comenzar a coleccionar arte contemporáneo. Con 36 galerías y una variedad de más de 180 artistas, es una excelente oportunidad para descubrir piezas de arte que respondan a tus intereses personales. Aquí hay algunos consejos para principiantes que buscan comenzar a coleccionar:

Define tus objetivos: ¿Por qué te interesa comenzar a coleccionar? Definir los objetivos de compra conseguirá marcar un buen enfoque para adquirir arte en base a los gustos propios y las necesidades. Con el arte se convive, lo mejor es invertir en algo que te inspire todos los días. Compra la obra de arte que más te guste.

Establece un presupuesto: Antes de comenzar a buscar obras para coleccionar, el primer paso para los nuevos coleccionistas es establecer un presupuesto que les permita decidir lo que está disponible para comprar y dónde. Es importante comenzar poco a poco y no devaluar una obra de arte por tener un precio inferior al percibido como “buen arte”. El presupuesto es un indicador que puede cambiar en el futuro.

Educa la mirada: Ahora que has establecido tu presupuesto y definido tus objetivos, es hora de investigar un poco para tener una experiencia con mayor confianza. Aprende sobre la naturaleza de una obra de arte, medios, manifestaciones, soportes y estilos. Cuanto más arte puedas ver, más entrenado estará tu ojo. Hoy en día, ferias y galerías hacen un gran uso de las redes sociales para informar al público consumidor y educar sobre las exposiciones y artistas con los que trabajan. Investiga de manera online desde la comodidad de tu casa.

Compra en lugares fiables: Hay muchos lugares para descubrir y encontrar arte. El método más tradicional es asistir a ferias de arte y visitar galerías. Son los lugares por excelencia en los que puedes comenzar a construir una colección. No tengas miedo a hacer preguntas, establecer conexiones y leer las biografías de los artistas. Habla con los galeristas. Pregunta sobre los artistas, los materiales, exposiciones, su representación, el estado de una obra, cuál sería el proceso de montaje, cómo debería enmarcarse y sí, incluso el precio. No importa si aún no estás listo para comprar. Siéntete cómodo preguntando. Les apasiona su trabajo y te ayudarán a encontrar la calidad sea cual sea tu presupuesto. Es importante solicitar y conservar los certificados de autenticidad firmados por el vendedor y el artista.

Calidad antes que cantidad: Una buena regla a seguir es la calidad sobre la cantidad. Tómate tu tiempo entre la compra de obras para asegurar el éxito y disfrute de la adquisición. Conforme aprendas más sobre arte y sobre tus propias preferencias, más placentera será la experiencia y el resultado.

Siguiendo estos consejos, podrás comenzar a construir una colección de arte contemporáneo significativa y valiosa que refleje tu estilo e intereses personales. Si por el contrario deseas un asesoramiento personalizado, nuestra Art Advisor te guiará y acompañará en la toma de decisiones. El servicio de asesoramiento forma parte del Programa “One Shot Collectors”, siendo totalmente gratuito para quien lo solicite con previa inscripción. Solicita más información a través del email vip@art-madrid.com.


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La práctica del colectivo DIMASLA (Diana + Álvaro), (Valencia, 2018), se sitúa en un cruce fértil entre arte contemporáneo, pensamiento ecológico y una filosofía de la experiencia que desplaza el énfasis de la producción hacia la atención. Frente a la aceleración visual y material del presente, su trabajo no propone una oposición frontal, sino una reconciliación sensible con el tiempo, entendido como duración vivida más que como medida. La obra emerge así como un ejercicio de detenimiento, una pedagogía de la percepción donde contemplar y escuchar devienen modos de conocimiento.

En sus trabajos, el territorio no funciona como marco, sino como agente. El paisaje participa activamente en el proceso, estableciendo una relación dialógica que recuerda a ciertas corrientes eco-críticas, en las que la subjetividad se descentra y se reconoce como parte de un entramado más amplio. Esta apertura implica una ética de la exposición: exponerse al clima, a la intemperie y a lo imprevisible supone aceptar la vulnerabilidad como condición epistemológica.

Los materiales -telas, pigmentos, huellas- operan como superficies de inscripción temporal, memorias donde el tiempo deja rastro. La planificación inicial se concibe como hipótesis abierta, permitiendo que el azar y el error actúen como fuerzas productivas. De este modo, la práctica artística de DIMASLA (Diana + Álvaro) articula una poética del cuidado y del estar-con, donde crear es, ante todo, una forma profunda de sentir y comprender la naturaleza.



En un momento histórico marcado por la velocidad y la sobreproducción de imágenes, vuestro trabajo parece reivindicar la lentitud y la escucha como formas de resistencia. ¿Podría decirse que vuestra práctica propone un modo de reaprender el tiempo desde la experiencia estética?

Diana: Sí, pero más que resistencia o reivindicación, es conciliación, es amor. Parece lentitud, pero es detenimiento, es reflexión. Ocupar el tiempo desde la contemplación o la escucha es una manera de sentir. La experiencia estética nos lleva a un camino de reflexión sobre lo que hay fuera y lo que hay dentro.


El territorio no aparece en vuestra obra como un fondo o un escenario, sino como un interlocutor. ¿Cómo se negocia esa conversación entre la voluntad del artista y la voz del lugar, cuando el paisaje mismo participa del proceso creativo?

Álvaro: Para nosotros el paisaje es como un compañero de vida o un amigo cómplice, y lógicamente es una relación íntima que se extiende a nuestra práctica. Vamos a visitarlo, a estar con él, a co-crear juntos. Entablamos una conversación que va más allá de la estética; son conversaciones llenas de acción, contemplación, comprensión y respeto.

Al final, de algún modo, él se expresa a través del material y nosotros respetamos todas sus cuestiones, valorando al mismo tiempo aquello que nos inquieta, nos produce y nos estimula en torno a esta relación.


La conquista de los conejos I & II. 2021. Proceso.


En vuestro modo de hacer se intuye una ética de la exposición: exponerse al entorno, al clima, al otro, a lo impredecible. ¿Hasta qué punto esa vulnerabilidad es también una forma de conocimiento?

Diana: Para nosotros esa vulnerabilidad nos enseña mucho, sobre todo humildad. Cuando estamos ahí fuera y sentimos el frío, la lluvia o el sol, nos damos cuenta de lo pequeños e insignificantes que somos en comparación a la grandeza y la fuerza de la naturaleza.

Entonces, sí; consideramos esa vulnerabilidad como una fuente profunda de conocimiento que nos ayuda, entre otras muchas cosas, a despojarnos del ego y a entender que solo somos una pequeña parte de un entramado mucho más complejo.


A veces las montañas también lloran. 2021. Desprendimiento de rocas caliza, sol, lluvia, viento, resina de pino sobre acrílico en tela de algodón natural, expuesta en manto de esparto y caliza durante dos meses. 195 cm x 130 cm x 3 cm.


Vuestras obras a menudo emergen de procesos prolongados de exposición al medio. ¿Podría pensarse que la materia -las telas, los pigmentos, los rastros del entorno- actúa como una memoria que el tiempo escribe sobre vosotros tanto como vosotros sobre ella?

Álvaro: Esto da para una conversación larga sentados en una piedra; sería bastante estimulante. A ver, si las experiencias moldean el interior de las personas y esto nos hace ser quienes somos en un momento presente, diría que sí, sobre todo a lo primero. Salir de nuestra zona de confort nos ha llevado a aprender de la perseverancia de las plantas, la calma geológica de las montañas, y con ello a reconciliarnos con el tiempo, el entorno, la naturaleza, con nosotros mismos e incluso con nuestra propia práctica. Igual que las telas guardan la memoria del lugar, nosotros reaprendimos a poner detenimiento y comprensión. Al final, es una manera de profundizar en el sentir.


El zorro y sus camelos.2022. Detalle.


¿Hasta qué punto planificáis vuestras obras y cuánto espacio dejáis para que ocurra lo inesperado o, incluso, al error?

Diana: Nuestra planificación se reduce a la hipótesis inicial. Elegimos los materiales, los colores, los lugares e incluso a veces la ubicación, pero dejamos todo el espacio posible para que ocurra lo inesperado. Al final se trata de eso, de que la naturaleza hable y que la vida suceda. Para nosotros, tanto lo inesperado como el error forman parte de la complejidad del mundo, y en ello encontramos una belleza natural.