Art Madrid'26 – OTHERNESS: PROGRAMA COMISARIADO DE ART MADRID’23

Una edición más Natalia Alonso Arduengo (Madrid, 1984) será la comisaria encargada de llevar a cabo el programa, que girará alrededor del tema de la IDENTIDAD tomando como punto de partida los versos del poema Otherness de Mario Benedetti:

Siempre me aconsejaron que fuera otro / y hasta me sugirieron que tenía / notorias cualidades para serlo / por eso mi futuro estaba en la otredad el único problema ha sido siempre / mi tozudez congénita / neciamente no quería ser otro / por lo tanto continué siendo el mismo.

Otherness. Poema de Mario Benedetti.

Se analizará el concepto de identidad en una contemporaneidad marcada por la alienación, los usos de las tecnologías y las reivindicaciones de género, clase y raza. ¿Cómo nos vemos a nosotros mismos? ¿Qué imagen proyectamos? ¿Quién queremos ser? ¿Qué convencionalismos sociales imponen una determinada manera de estar en el mundo? ¿Podemos generar una nueva concepción del yo?

El Programa Comisariado de Art Madrid’23 estará dedicado a artistas jóvenes como plataforma de visibilidad durante la semana del arte de Madrid, un evento por excelencia de arte contemporáneo a nivel nacional. Se plantea como un apoyo institucional por parte de la feria para darle la posibilidad a cuatro creadoras de mostrar sus proyectos en un evento y espacio comercial como es una feria de arte. Se articula con una instalación de la artista Dela Delos (Oviedo, 1992), una pintura instalativa de Lorena Gutiérrez (La Habana, Cuba 1987) y dos performances que ocurrirán durante los días de celebración de la feria; las performers son Agnes Essonti (Barcelona, 1996) y Alexia Sayago (Madrid, 1995). A lo largo de las próximas semanas descubriremos más en profundidad las obras y performances de estas cuatro creadoras.

Por otro lado, para relacionar el programa con la propuesta de las galerías participantes, se propone continuar con el recorrido comisariado. Este recorrido parte de una selección de obras de los stands de varios expositores, formándose un itinerario a seguir bajo el discurso comisariado de la edición. Un itinerario que a partir del concepto de “identidad” nos guiará por la feria reflexionando sobre diversas cuestiones: ¿Cómo nos vemos a nosotros mismos? ¿Quién queremos ser? ¿Qué imagen proyectamos? ¿Qué convencionalismos sociales imponen una determinada manera de estar en el mundo? ¿Es nuestra identidad tan nítida como creemos o se reformula constantemente a lo largo de nuestra vida?

Artistas y galerías en el recorrido: Raquel Algaba de la Galería Arancha Osoro; Roger Sanguino de DDR Art Gallery; Federico Granell de la Galería Metro; Jorge Hernández de la Galería Aurora Vigil-Escalera; Carsten Brauer de la Galería Uxval Gochez; Chamo San de la N2 Galería; Costa Gorel de Dr.Robot Gallery; Oliver Okolo de OOA Gallery; Jordi Díaz Alamá de Inéditad Galería; y Xurxo Gómez-Chao de Moret Art.




CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La pintura de Daniel Bum (Villena, Alicante, 1994) se configura como un espacio de elaboración subjetiva donde la figura emerge no tanto como motivo representacional, sino como necesidad vital. La reiteración de ese personaje frontal y silencioso responde a un proceso íntimo: pintar deviene una estrategia para atravesar experiencias emocionales difíciles, un gesto insistente que acompaña y atenúa la sensación de soledad. En este sentido, la figura funciona como mediadora entre el artista y un estado afectivo complejo, vinculando la práctica pictórica con una reconexión con la infancia y con una dimensión vulnerable del yo.

La fuerte carga autobiográfica de su obra convive con una distancia formal que no obedece a una planificación consciente, sino que opera como mecanismo de protección. La contención visual, la aparente frialdad compositiva y la economía de recursos no neutralizan la emoción, sino que la encapsulan, evitando una exposición directa de lo traumático. De este modo, la tensión entre afecto y contención se instala como rasgo estructural de su lenguaje. Asimismo, lo ingenuo y lo inquietante coexisten en su pintura como polos inseparables, reflejo de una subjetividad atravesada por el misterio y por procesos inconscientes. Muchas imágenes surgen sin un significado claro previo y solo se revelan con el tiempo, cuando la distancia temporal permite reconocer los estados emocionales que las originaron.


La larga noche. Óleo, acrílico y carbón sobre lienzo. 160 x 200 cm. 2024


La figura humana aparece con frecuencia en tus obras: frontal, silenciosa, suspendida. ¿Qué te interesa de esa presencia que parece a la vez afirmativa y ausente?

No diría que me interesa nada en especial. Empecé a pintar esta figura porque había emociones que no lograba comprender y había un sentimiento que me era muy difícil de digerir. Este personaje surgió en un momento bastante complicado para mí, y el hecho de hacerlo y volver a hacerlo, repetirlo una y otra vez, hizo que durante el proceso no me sintiera tan solo. Al mismo tiempo me mantenía fresco y me conectaba con el niño interior que en ese momento estaba roto, y me hizo pasar el trago un poquito menos amargo.


Santito. Acrílico y óleo sobre lienzo. 81 x 65 cm. 2025


Hay en tu trabajo una dimensión afectiva muy fuerte, pero también una distancia calculada, una especie de frialdad formal. ¿Qué papel juega esa tensión entre emoción y contención?

No sabría decir exactamente qué papel juega esa tensión. Mi pintura parte de lo autobiográfico, de la memoria y de situaciones que he vivido y que han sido bastante traumáticas para mí. Quizá, como mecanismo de protección —para que no se pueda acceder directamente a esa vulnerabilidad o para que no resulte dañina— aparece esa distancia de manera inconsciente. No es algo planificado ni controlado; simplemente surge y está ahí.


Pintor de noche. Acrílico sobre lienzo. 35 x 27 cm. 2025


Tu lenguaje plástico oscila entre lo ingenuo y lo inquietante, lo próximo y lo extraño. ¿Cómo conviven para ti esas tensiones, y qué función cumplen dentro de tu búsqueda visual?

Pues creo que tal cual soy yo. No podría convivir lo uno sin lo otro. No podría existir lo ingenuo sin lo inquietante; para mí van necesariamente de la mano. Me atrae mucho lo misterioso y el acto de pintar cosas que ni yo mismo comprendo del todo. Muchas de las expresiones o de los retratos que realizo surgen del inconsciente, no están planificados. Es a posteriori cuando empiezo a entenderlos, y casi nunca de manera inmediata. Siempre pasa un tiempo considerable hasta que puedo reconocer cómo estaba yo en ese momento en el que los hice.


Qi. Acrílico sobre lienzo. 81 x 65 cm.2025


La sencillez formal de tus imágenes no parece una cuestión de economía, sino de concentración. ¿Qué tipo de verdad estética crees que puede alcanzar la pintura cuando se despoja de todo lo accesorio?

No sabría decir qué verdad estética hay detrás de esa sencillez. Lo que sí sé es que es algo que necesito para estar en calma. Me abruma cuando hay demasiadas cosas en el cuadro, y desde siempre me ha llamado la atención lo mínimo, cuando hay poco, cuando casi no hay nada. Creo que ese despojamiento me permite acercarme a la pintura desde otro estado, más concentrado, más silencioso. No sabría explicarlo del todo, pero es ahí donde siento que puedo trabajar con mayor claridad.


Crucifixión. Acrílico sobre lienzo. 41 x 33 cm. 2025


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Normalmente me siento más cómodo dejando espacio a lo inesperado. Me interesa la incertidumbre; tenerlo todo bajo control me resulta bastante aburrido. Lo he intentado en algunas ocasiones, sobre todo cuando me he propuesto trabajar en series muy planificadas, con bocetos cerrados que luego quería trasladar a la pintura, pero no era algo con lo que me identificara. Sentía que desaparecía una parte fundamental del proceso: el juego, ese espacio en el que la pintura puede sorprenderme a mí mismo. Por eso no suelo planificar demasiado y, cuando lo hago, es de una manera muy sencilla: algunas líneas, algún plano de color. Prefiero que sea en el propio cuadro donde suceda todo.