PARA TI, INSTAGRAMER

Tras los primeros días de celebración de la decimocuarta edición de Art Madrid, hemos podido sumergirnos en las redes sociales, especialmente en Instagram, para saber qué obras son las más fotografiadas. En este artículo os enseñamos las piezas que no os podéis perder cuando vengáis a visitar Art Madrid’19.

José Ramón Lozano

Sin Título (VI), 2019

Acrílico sobre tela

170 x 190cm

Sin duda, una de las obras que más está gustando a los visitantes es la del joven José Ramón Lozano (Galería BAT Alberto Cornejo). Sus retratos femeninos en primerísimos planos, mirando directamente al espectador, seducen e intrigan por igual. Pintor especializado en el retrato, Lozano afirma que a través de este género “puede transmitir más a los espectadores de su obra”. Su obra es un claro ejemplo de las nuevas posibilidades que, aún hoy en día, pueden caracterizar a una disciplina y un género tradicionales, así como del potencial de la creación joven. Asimismo, en el mismo stand, también está destacando en las redes sociales las obras de la fotógrafa eslovaca Mária Švarbová y las de Lantomo, gran dibujante italiana apasionada de la cultura china.

François Bel

Ringringring, 2018

Vidrio acrílico

40 x 14cm

Rafael Barrios

Tumble, 2018

Acero lacado

57 x 45cm

Peter Anton

Raspberry-Lemon Ice Bar, 2017

Técnica Mixta

56 x 23cm

Naturalmente, las esculturas de François Bel (Galerie Barrou Planquart), conocidas como “Big Bangs” están siendo una de las imágenes más compartidas en Instagram. Este artista, interesado en los nuevos realismos, el street art y la cultura pop, realiza impresionante encapsulaciones en cristal sintético de un instante decisivo, pero a la vez refleja alguno de los grandes iconos del mundo contemporáneo: la preocupación por el paso del tiempo, el egocentrismo o el materialismo. Comparte la visión crítica del estado de las cosas con otro de los artistas más destacados en redes sociales: Layziehound Coka (ODA Gallery), artista sudafricano que trabaja desde una figuración muy gestual y que nos está acompañando durante toda la celebración de Art Madrid.

Gerard Mas

Guardian, 2018

Madera de teka quemada y vidrio

103 x 27cm

Muchos asistentes han fotografiado las obras del stand de la Galería Hispánica (Madrid-Ciudad de México), donde se pueden encontrar piezas de autores estadounidenses, italianos y españoles, como las de Rafael Barrios, Peter Antono, Paul Rousso o Mr. Brainwash (Thierry Guetta). Lo mismo está sucediendo en el stand de la Galería 3 punts, en el que destacan las obras de Samuel Salcedo, Gerard Mas, Alejandro Monge o Kiko Miyares, este último también presente en el espacio de la Galería Arancha Osoro. También los trabajos de los artistas cubanos de Collage Habana: Andy Llanes Bultó, Ernesto Rancaño, Roldán Lauzán Eiras y Daniel R. Collazo.

Carlo Borer

Cluster, 2011

Acero

45 x 65cm

Oliver Czarnetta

Spektrum, 2018

Resina

41 x 17cm

En el stand de Schmalfuss destacan los trabajos de Carlo Borer, esculturas abstractas realizadas en acero en las que los espectadores encuentran un interesante juego de reflejos; las esculturas de Oliver Czarnetta, misteriosos rostros aislados con secretos en su interior. En el espacio de Robert Drees, las más retratadas están siendo las piezas de goma de la surcoreana Sun Rae Kim y las pinturas de la española Pepa Salas. Igualmente, dentro de la propuesta de la Galería Bea Villamarín están sobresaliendo los trabajos de Carlos Tárdez, Patricia Escutia y Mònica Subidé, a quien también encontramos en la galería Yiri Arts. Destacamos también las obras de Isabel Alonso Vega (Fucking Art Gallery), realizadas a partir de humo y metacrilato, piezas que hablan a los espectadores de “lo intangible, de aquello que está ahí pero apenas puede ser visto, es casi imposible de tocar y mucho menos atrapar”.

Alejandra Atarés

Jardin con fondo rosa, 2018

Óleo y acrílico sobre lino

150 x 150cm

Manuela Eichner

Bruja, 2018

Collage sobre madera

60 x 45cm

El espacio destinado al One Project, el programa comisariado por Nerea Ubieto, está teniendo mucho éxito en redes sociales. Las piezas de Nuria Mora (Galería About Art), Virginia Rivas (DDR Art Gallery), Manuela Eichner (RV Cultura e Arte) o las de Alejandra Atarés (Víctor Lope) son de las imágenes más compartidas por los instagramers. Por último, nos alegra comprobar que la instalación audiovisual de Rubén Martín de Lucas que recibe al público en la entrada, es una de las obras que más está siendo grabada y fotografiada ¡Esperamos que esta pequeña guía ayude a todos los que quieran conservar y compartir lo visto en Art Madrid’19!

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.