Art Madrid'26 – PARA TI, INSTAGRAMER

Tras los primeros días de celebración de la decimocuarta edición de Art Madrid, hemos podido sumergirnos en las redes sociales, especialmente en Instagram, para saber qué obras son las más fotografiadas. En este artículo os enseñamos las piezas que no os podéis perder cuando vengáis a visitar Art Madrid’19.

José Ramón Lozano

Sin Título (VI), 2019

Acrílico sobre tela

170 x 190cm

Sin duda, una de las obras que más está gustando a los visitantes es la del joven José Ramón Lozano (Galería BAT Alberto Cornejo). Sus retratos femeninos en primerísimos planos, mirando directamente al espectador, seducen e intrigan por igual. Pintor especializado en el retrato, Lozano afirma que a través de este género “puede transmitir más a los espectadores de su obra”. Su obra es un claro ejemplo de las nuevas posibilidades que, aún hoy en día, pueden caracterizar a una disciplina y un género tradicionales, así como del potencial de la creación joven. Asimismo, en el mismo stand, también está destacando en las redes sociales las obras de la fotógrafa eslovaca Mária Švarbová y las de Lantomo, gran dibujante italiana apasionada de la cultura china.

François Bel

Ringringring, 2018

Vidrio acrílico

40 x 14cm

Rafael Barrios

Tumble, 2018

Acero lacado

57 x 45cm

Peter Anton

Raspberry-Lemon Ice Bar, 2017

Técnica Mixta

56 x 23cm

Naturalmente, las esculturas de François Bel (Galerie Barrou Planquart), conocidas como “Big Bangs” están siendo una de las imágenes más compartidas en Instagram. Este artista, interesado en los nuevos realismos, el street art y la cultura pop, realiza impresionante encapsulaciones en cristal sintético de un instante decisivo, pero a la vez refleja alguno de los grandes iconos del mundo contemporáneo: la preocupación por el paso del tiempo, el egocentrismo o el materialismo. Comparte la visión crítica del estado de las cosas con otro de los artistas más destacados en redes sociales: Layziehound Coka (ODA Gallery), artista sudafricano que trabaja desde una figuración muy gestual y que nos está acompañando durante toda la celebración de Art Madrid.

Gerard Mas

Guardian, 2018

Madera de teka quemada y vidrio

103 x 27cm

Muchos asistentes han fotografiado las obras del stand de la Galería Hispánica (Madrid-Ciudad de México), donde se pueden encontrar piezas de autores estadounidenses, italianos y españoles, como las de Rafael Barrios, Peter Antono, Paul Rousso o Mr. Brainwash (Thierry Guetta). Lo mismo está sucediendo en el stand de la Galería 3 punts, en el que destacan las obras de Samuel Salcedo, Gerard Mas, Alejandro Monge o Kiko Miyares, este último también presente en el espacio de la Galería Arancha Osoro. También los trabajos de los artistas cubanos de Collage Habana: Andy Llanes Bultó, Ernesto Rancaño, Roldán Lauzán Eiras y Daniel R. Collazo.

Carlo Borer

Cluster, 2011

Acero

45 x 65cm

Oliver Czarnetta

Spektrum, 2018

Resina

41 x 17cm

En el stand de Schmalfuss destacan los trabajos de Carlo Borer, esculturas abstractas realizadas en acero en las que los espectadores encuentran un interesante juego de reflejos; las esculturas de Oliver Czarnetta, misteriosos rostros aislados con secretos en su interior. En el espacio de Robert Drees, las más retratadas están siendo las piezas de goma de la surcoreana Sun Rae Kim y las pinturas de la española Pepa Salas. Igualmente, dentro de la propuesta de la Galería Bea Villamarín están sobresaliendo los trabajos de Carlos Tárdez, Patricia Escutia y Mònica Subidé, a quien también encontramos en la galería Yiri Arts. Destacamos también las obras de Isabel Alonso Vega (Fucking Art Gallery), realizadas a partir de humo y metacrilato, piezas que hablan a los espectadores de “lo intangible, de aquello que está ahí pero apenas puede ser visto, es casi imposible de tocar y mucho menos atrapar”.

Alejandra Atarés

Jardin con fondo rosa, 2018

Óleo y acrílico sobre lino

150 x 150cm

Manuela Eichner

Bruja, 2018

Collage sobre madera

60 x 45cm

El espacio destinado al One Project, el programa comisariado por Nerea Ubieto, está teniendo mucho éxito en redes sociales. Las piezas de Nuria Mora (Galería About Art), Virginia Rivas (DDR Art Gallery), Manuela Eichner (RV Cultura e Arte) o las de Alejandra Atarés (Víctor Lope) son de las imágenes más compartidas por los instagramers. Por último, nos alegra comprobar que la instalación audiovisual de Rubén Martín de Lucas que recibe al público en la entrada, es una de las obras que más está siendo grabada y fotografiada ¡Esperamos que esta pequeña guía ayude a todos los que quieran conservar y compartir lo visto en Art Madrid’19!

 

Daniel Barrio. Artista invitado a la tercera edición de OPEN BOOTH. Cortesía del artista.


DESPIECE. PROTOCOLO DE MUTACIÓN


Como parte del Programa Paralelo de Art Madrid’26, presentamos la tercera edición de Open Booth, un espacio concebido como plataforma para la creación artística y la experimentación contemporánea. La iniciativa pone el foco en artistas que aún no cuentan con representación en el circuito galerístico, ofreciendo un contexto profesional de alta visibilidad en el que nuevas voces pueden desplegar su práctica, ensayar formas de relación con el público y consolidar su proyección en el panorama artístico actual. En esta ocasión, el proyecto está protagonizado por el artista Daniel Barrio (Cuba, 1988), quien presenta el site specific Despiece. Protocolo de mutación.

La práctica de Daniel Barrio se centra en la pintura como un espacio de experimentación desde el que analiza la mercantilización de lo social y la tiranía de la aprobación mediática. Para ello, trabaja con imágenes procedentes de la prensa y otros medios, que interviene pictóricamente con el objetivo de desactivar su significado original. Mediante este proceso, el artista propone nuevas lecturas y cuestiona los mecanismos de producción de sentido, concibiendo la pintura como un lugar de realización, terapia y catarsis.

Despiece. Protocolo de mutación se construye a partir de restos urbanos, materiales industriales y fragmentos de historia para interrogarnos sobre qué memorias heredamos, cuáles consumimos y cuáles somos capaces de construir. Suelo, paredes y volúmenes conforman un paisaje en tensión donde lo sagrado convive con lo cotidiano, y donde las grietas importan más que la perfección.

La evolución constante del arte exige un intercambio continuo entre artistas, instituciones y públicos. En esta 21ª edición, Art Madrid reafirma su voluntad de actuar como catalizador de ese diálogo, ampliando los límites tradicionales del contexto ferial y abriendo nuevas posibilidades de visibilidad para prácticas emergentes.



Este site specific surge de un impulso crítico y afectivo por desarmar, examinar y recomponer aquello que nos constituye cultural y personalmente. La obra se concibe como un todo indisoluble: un paisaje interior que opera como dispositivo de sospecha, donde suelo, paredes y volúmenes configuran un ecosistema de restos. Se propone una lectura de la historia no como una continuidad lineal, sino como un sistema de fuerzas en fricción permanente, articulando el espacio como un archivo adulterado; una superficie que se presenta como definitiva, pero que permanece en constante transformación.



La obra se configura como un paisaje construido a partir de residuos urbanos, donde suelo, paredes y objetos conforman un cuerpo unitario elaborado con mortero de cal, PVC de cartelería teatral, espuma industrial y cera de ofrendas. El núcleo del proyecto es una estructura en forma de “L” de 5 × 3 metros que reinterpreta la técnica del fresco sobre soporte industrial recuperado, aplicando el mortero en húmedo durante jornadas continuas, sin búsqueda de perfección, permitiendo que la materia evidencie su propio carácter. En torno a esta estructura gravitan fragmentos arquitectónicos: bloques de espuma que simulan hormigón, un torso del Belvedere impreso en 3D y deformado, y un elemento escultórico de cera en el que se incrustan lijas utilizadas por obreros y artistas anónimos, preservando el esfuerzo de esos cuerpos ajenos.

Un elemento escultórico de cera blanca funciona dentro del conjunto instalativo como un punto de concentración sensorial que desafía la mirada. En su interior confluyen la fe acumulada de las velas de ofrenda y los residuos industriales del taller, recordando que la pureza y la devoción conviven con la materialidad del mundo cotidiano. La experiencia del espectador trasciende así lo visual: inclinarse, oler y aproximarse a la vulnerabilidad transforma la percepción en un acto íntimo y corporal. En su densidad quedan incrustados tacos de lija usados por artistas, artesanos y obreros, recuperados de contextos ajenos, donde la lija actúa como huella del esfuerzo de otros cuerpos, respondiendo a un protocolo de registro sin intención autobiográfica.

Despiece. Protocolo de mutación nos interpela: ¿qué memoria valoramos?, ¿la que consumimos o la que construimos con rigor? El público abandona la posición contemplativa para integrarse en el sistema, y el esfuerzo de desplazar la materia, el rigor documental y la materialidad envolvente configuran un cuerpo de resistencia frente a una realidad mediada. El proyecto se consolida así como un paisaje interior donde suelo, superficie y volumen articulan una anatomía de residuos. La adulteración opera como metodología analítica aplicada a los estratos de la realidad urbana, interviniendo la historia a través de publicidades teatrales y callejeras, residuos arquitectónicos y protocolos administrativos, proponiendo que el arte puede restituir la capacidad de construir una memoria propia, aunque inevitablemente fragmentada.



SOBRE EL ARTISTA

DANIEL BARRIO. Cuba, 1988.

Daniel Barrio (Cienfuegos, Cuba, 1988) es un artista visual cuya práctica articula el espacio desde la pintura, entendiendo el entorno como un archivo adulterado susceptible de intervención crítica. Formado en la Academia de Bellas Artes de Cienfuegos (2004-2008) con especialidad en pintura, y posteriormente en la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid - ECAM (2012-2015) en Dirección de Arte, su metodología integra el pensamiento plástico con la narrativa escenográfica. Su origen cubano constituye el fundamento analítico de su trabajo: la experiencia de observar cómo los monumentos y los ideales se revelan frágiles al tacto le ha dotado de una sensibilidad particular para detectar las fisuras en aquello que se presenta como definitivo, estableciendo la realidad como superficie bajo permanente interrogación.

Su trayectoria incluye exposiciones individuales como "La levedad en lo cotidiano" (Galería María Porto, Madrid, 2023), "Interiores ajenos" (PlusArtis, Madrid, 2022) y "Tribud" (Navel Art, Madrid, 2019), así como participaciones colectivas relevantes en "Space is the Landscape" (Estudio Show, Madrid, 2024), "Winterlinch" (Espacio Valverde Gallery, Madrid, 2024), "Hiberia" (Galería María Porto, Lisboa, 2023) y la itinerancia de la Exposición de Arte Joven de La Rioja (2022). Miembro del Colectivo Resiliencia, su obra no persigue la producción de objetos sino la articulación de dispositivos pictóricos que generan protocolos de resistencia frente al flujo de imágenes descartables. En un contexto saturado de datos inmediatos, su práctica produce huellas y archiva aquello que debe permanecer, cuestionando no el significado de la obra sino la memoria que el espectador construye al interactuar con ella, recuperando así la soberanía sobre la mirada y habitando las ruinas como método de comprensión del presente.