Art Madrid'26 – PERCEVAL GRAELLS. "Gestos en el Silencio"

PERCEVAL GRAELLS

CONVERSACIONES INFINITAS CON ALFONSO DE LA TORRE

Contemplando ciertas pinturas y dibujos, también collages, de Percevall Graells (Elche, 1983), se infiere son reveladores de un movimiento sin pausa, pareciere alzados rítmicamente sobre la pesantez del mundo. Composiciones dotadas de una cierta restricción del color, ese aspecto de un fuerte componente sígnico desplaza su trabajo hacia la tradición de la abstracción lírica mas, con frecuencia, subrayando la artista algo esencial: la persistencia de lo hondo autobiográfico: “Vivencias, viajes y memoria (…) Instantes de sueños, dolor, alegría (…) salen a la superficie a través del color y las formas todos esos sentimientos interiores para poder ser observados mediante la mirada” (Nota autobiográfica de la artista)

Analogías y correspondencias pues entre sus creaciones y el mundo, en una pintura concebida como la elevación de atmósferas casi resonantes, pareciere reveladoras de estados de ánimo cristalizados, memoria doliente a veces como quien optase por el ejercicio de la levedad y disolver así (quizás expeler) su yo, las “Heridas del alma” en su palabra, en el tejido infinito de la pintura. Viendo su sígnica imbuida de lirismo he pensado en artistas como Joan Mitchell, Henri Michaux o Cy Twombly mas otro sí, en algunos ciclos de sus inicios, la manifestación de un universo a lo Kline (sucede en “Mirando al cielo” (2006) o “Un gesto en el silencio” (2007).

LA FORTALEZA DEL COMIENZO

Contemplando tus pinturas y dibujos, las filmaciones en las que se te ve pintando grandes formatos en el suelo, percibo que podríamos decir que tu trabajo se realiza siempre con la fuerza de un comienzo. Lo cual no excluye que esa abstracción tenga un carácter muy personal, la energía de una pintura pareciere dotada de una búsqueda en la que todo comienza, un permanente florecer sin jamás perder ese aspecto de intimidad única, de lo que está en constante génesis.

Desearía me hablases del impulso que te obliga a la creación, renovado a diario cuando entras en tu estudio. Y qué factores te mueven a (lo que parece es una necesidad de) ser artista (luego comentaremos lo de la “necesidad”).

Cuando me enfrento al lienzo no suelo tener bocetos, pienso que los bocetos me hacen perder la frescura de la idea, la espontaneidad del momento en el que nace una intención. Entonces lo que hago es pintar ese primer impulso, esa idea que realmente me brota de dentro. Es como un sentimiento que tengo y quiero expresarlo, y lo acabo expulsando directamente en el lienzo. Creo que ese es el motivo principal por el cual mi pintura es una pintura muy expresiva. Es el resultado de dejarme llevar y dejar fluir ese mundo interno que trato de plasmar en el lienzo.

Perceval Graells

Cicatriz por coser, 2021

Mixta sobre tela

100 x 81cm

PINTAR COMO UNA NECESIDAD

Ahora son tus palabras, las que sustraen las mías: “Pintar es una necesidad, va ligado a la vida de cada artista y es un continuo diálogo entre la obra y el pintor. El lienzo es el diario del artista, donde cuenta o expresa sus emociones y sentimientos, donde puede llegar a trasponer cualquier idea por abstracta que sea, como un sonido o un poema, sin necesidad de tener un referente de una imagen real. Este lenguaje de la pintura abstracta no pretende ser bello ni decorativo, quiere ir más allá de lo descriptivo y lo obvio, pretende llegar al interior de las cosas, pretende ser el léxico de un lenguaje nuevo. Tiene que ser capaz de transmitir sensaciones y de emocionar, de ser un todo que una la vida y el arte”.

Como una convergencia en el infinito. Pintar como una necesidad, si puedes desarrollar esta idea.

Pinto por necesidad sí. Es una práctica para encontrar el bienestar conmigo misma. Encuentro en el ejercicio pictórico esa suerte de poder expresarme y eso trato de mostrar. Mi pintura en general creo que intenta expresar el cómo veo la realidad, lo que me rodea y me influye. Todas estas cosas, tanto negativas como positivas, mis vivencias personales; son las que luego se van a ver reflejadas en mi obra con este lenguaje expresivo.

No pretendo ser, ni pretendo tener una pintura que sea bonita. Y es que mi lenguaje va más allá de eso. Realmente no veo importancia en que las cosas no salgan como a lo mejor tengo en la cabeza a priori. El camino de mis trabajo está más enfocado en aquello que va surgiendo, que nace de manera espontánea; me encanta que surjan accidentes, que pasen cosas en el lienzo y que vayan sucediendo los procesos, que fluyan de manera natural

Perceval Graells

Caminos hilados XIV, 2021

Mixta sobre papel

94 x 63cm

SERIALIDAD COMO UNA FICCIÓN

“Caminos hilados”, “Heridas del alma” o “Filant Prim”, son los títulos de algunos de tus ciclos o series de trabajo. A los que veo, más que ciclos diferenciados, diversas etapas de un mismo camino, con frecuencia reconocido por ti, pienso en tu serie “Timing” (y sus dos series incluidas: “Untold tales” y “365 Degrees”). El gesto de mostración como una demostración.

¿Podrás referirme esta relación entre ciclos en tu quehacer como un verdadero acto de continuidad y, por tanto, de sentido, antes que trabajos estancos?

Normalmente cuando pinto, suelo trabajar en series. Me centro en un tema, o en algún suceso que ha tenido lugar en mi vida, o que siento que necesito hablar de ello y entonces trabajo sobre esa problemática. A veces mi trabajo seriado surge de la manera más natural y otras veces es un poco más enfocado. La dinámica va tomando forma a medida que voy trabajando, que pienso en algún asunto que me preocupe o me toque de cerca. Todo depende de cómo se vaya desarrollando mi relación con el lienzo o de qué tipo de serie esté trabajando en ese momento. Hay algunas que están un poco inacabadas y las retomo al tiempo. Hay otras que tienen un principio y un final.

Perceval Graells

Herida, 2021

Mixta sobre papel y tabla en caja de metacrilato

124 x 120cm

COSIENDO REPARAMOS EL DOLOR. POESÍA COSIDA

¿Quién sabe hablar de todo eso? Adquieren ciertas obras cosidas una extraña condición que parece mencionar piel y herida, un ejercicio de costura. Coser, dar puntadas, alude a la reconstrucción y a la reparación, muchos cosidos son también formas de dibujar, signos elevados con el hilo tal un trazado de caminos o recorridos posibles. Recuerda, vivir es ir uniendo puntos. Desde los fragmentos un relato que se hubiese compuesto de microrrelatos, de esta forma el cosido como una verdadera escritura, jeroglíficos quizás, pequeñas líneas que parecen permanecer activadas como partituras, poéticas estructuras (“Poesía cosida”, en tus palabras).

Coser es una defensa: aliviamos el dolor, en la palabra de Louise Bourgeois.

La reflexión solicitada ahora es sobre ese pintar con hilos, relacionándose con trabajos que, como aquella cápsula o capullo de color rojo (“Kokon”, 2020), enlazabas lo tridimensional con el espacio pictórico.

A raíz de trabajar así, en series, me di cuenta que hubo un momento en mi vida que necesitaba coser. Necesitaba sanar, sanar cosas. Me puse a coser y el ejercicio cotidiano al final me llevó hacia los capullos. Poco a poco comencé a introducirme en ellos, en parte haciendo la metamorfosis de la mariposa, sanando desde el interior y transformo así el dolor en algo bello.

Los capullos y ese deseo que impera de recurrir al bordado, al hilo, casi siempre rojo, son dos constantes en mi trabajo. Llevo ya un buen tiempo utilizando el hilo rojo.

El rojo del dolor o de la pasión, y el hilo con el que coso mis lienzos, son el recordatorio de las heridas, esas que me acompañan y que transformo, siempre consciente de que son parte del camino, que suceden como la vida misma y que, en alguna medida, son las responsables de que yo continúe hacia adelante.

Me interesa en general utilizar recursos que no sólo sean pintura, que mi obra sea versátil en ese sentido. Me gusta utilizar todo tipo de materiales, como por ejemplo, el acrílico, el óleo, la tinta china, lápiz, acuarelas y el cosido en las telas. Busco en parte, que sea perceptible la tridimensionalidad de la obra y que no sea muy plana. Quiero que el espectador pueda percatarse de ello.

Me gusta mucho jugar con una figura al fondo. Y luego relacionarla con los hilos, que se entremezclen los materiales remedando instalaciones y que todos estos elementos convivan entre sí. Por otra parte, me interesa también desgarrar las telas, coserlas un poco para que se vean también el resto de los materiales, y toda esa riqueza instrínseca quede al descubierto.



Perceval Graells

Herida cosida, 2021

Mixta sobre tela

80 x 60cm

Y EL MUNDO, AQUÍ FUERA

Esta pregunta la venimos haciendo en este ciclo de “Conversaciones infinitas”. Se trata del paso desde el acto del trabajo en el estudio, la tan necesaria soledad, al encuentro con el afuera: las miradas ajenas de los contempladores, el encuentro con la crítica, la exposición en la galería o la Feria, el mercado, como ahora sucede.

¿Cómo sientes ese momento?

El trabajo del artista es un trabajo solitario. Trabajamos muchas horas en el estudio, en silencio, solos. Nos rodea casi siempre una soledad inmensa. Es verdad también que tenemos que trabajar el sacar la obra fuera del estudio, moverla por ferias o galerías. Y esta parte es un trabajo que no tiene nada que ver con el trabajo del estudio, pero al mismo tiempo, en mi caso, que soy una persona muy sociable, me gusta esa contraparte. El poder relacionarme con gente, poder hablar, poder discutir, bueno, y que critiquen la obra… Ese siempre es un proceso que disfruto y del que aprendo. Yo pienso que todas las críticas no tienen porqué ser destructivas. Hay críticas que pueden ayudar a seguir adelante, que abren un espectro que a lo mejor no habías pensado, no habías visto, ni te habías planteado sobre tu propia obra.

En Art Madrid estamos encantados de presentar la quinta entrega de nuestro Programa de entrevistas comisariadas. En esta ocasión, el comisario y crítico de arte independiente Adonay Bermúdez (Lanzarote, España. 1985) asume la dirección del programa, aportando su amplia trayectoria internacional y su sensibilidad hacia las prácticas artísticas contemporáneas.

Bajo el título: "Conversaciones con Adonay Bermúdez", nos acercaremos al trabajo de ocho artistas que forman parte de la 21ª edición de la feria. Este programa ofrece la oportunidad de aproximarse a sus procesos creativos, comprender sus fuentes de inspiración y conocer sus visiones sobre el arte contemporáneo. Con ello, reafirmamos nuestro interés por facilitar el encuentro entre el público y la práctica artística, brindando un espacio de reflexión y diálogo durante la Semana de Arte.



ARTISTAS INVITADOS

Carmen Baena (Galería BAT alberto cornejo), Sergio Rocafort (Shiras Galería), Chamo San (Inéditad Gallery), Cedric Le Corf (Loo & Lou Gallery), Daniel Bum (CLC ARTE), Iyán Castaño (Galería Arancha Osoro), Julian Manzelli (Chu) (g · gallery), y DIMASLA (Diana + Álvaro) (Galería La Mercería)


EL DIÁLOGO COMO PRÁCTICA CURATORIAL

Las entrevistas reunidas en esta selección de Art Madrid’26 configuran un mapa coherente de preocupaciones compartidas que se inscriben en prácticas, lenguajes y trayectorias diversas. Lejos de ofrecer un relato homogéneo, los discursos de los ocho artistas revelan afinidades profundas en torno a la experiencia, el tiempo y la relación entre hacer artístico y conocimiento. En todos los casos, el arte se concibe menos como producción de objetos cerrados que como proceso situado: una práctica de atención que se despliega en diálogo con el territorio, la memoria y la propia vulnerabilidad del sujeto.


Uno de los ejes transversales más significativos es la comprensión del territorio como agente activo. Ya sea el paisaje del sur de España, la arena modelada por la marea, el entorno cotidiano o el espacio expositivo, el lugar deja de funcionar como mero fondo para convertirse en interlocutor. Este desplazamiento implica una ética de la escucha: los artistas no imponen una forma previa, sino que operan desde la huella, la marca y la sedimentación temporal. El territorio aparece así como archivo vivo, portador de memorias afectivas, geológicas o culturales que el gesto artístico activa sin clausurarlas.


La mayoría de las prácticas aquí reunidas se sostienen en metodologías abiertas donde la planificación inicial opera como hipótesis y no como programa cerrado. El azar, el error y lo inesperado no son fallos a corregir, sino fuerzas productivas que intervienen directamente en la construcción de sentido. Esta apertura no implica ausencia de rigor, sino una forma distinta de pensamiento: un saber encarnado que emerge del hacer, de la repetición y de la experiencia directa con los materiales.


En este contexto, la materialidad se convierte en un modo de conocimiento. Mármol y bordado, pigmentos expuestos a la intemperie, geometrías inestables, superficies pictóricas silenciosas o figuras reiteradas funcionan como dispositivos de conocimiento sensible. Los materiales no ilustran conceptos, sino que los producen. A través de ellos se articula una tensión constante entre control e intuición, entre contención formal y carga afectiva, que vertebra tanto las prácticas pictóricas como las investigaciones más próximas a lo performativo o lo ecológico.


Frente a la aceleración contemporánea, estas obras proponen pausas activas, proponen espacios de duración, espera y suspensión donde la mirada puede demorarse. El silencio, la quietud y la repetición operan como condiciones para una percepción ampliada, en la que lo mínimo y lo aparentemente insignificante adquieren densidad existencial. En muchos casos, esta temporalidad lenta se vincula a procesos autobiográficos o a estados emocionales complejos, haciendo de la práctica artística una herramienta de elaboración subjetiva y de cuidado.


Las entrevistas realizadas para Art Madrid’26 ponen de relieve la importancia del diálogo directo con el artista como herramienta crítica. Este modelo de entrevista no busca ilustrar la obra desde fuera, sino acompañar su lógica interna, permitiendo que el pensamiento que la sostiene se articule en primera persona. Profundizar en los procesos, las dudas y las decisiones que estructuran la práctica artística no solo enriquece la lectura de las obras, sino que activa un espacio de reflexión compartida donde el arte se afirma como forma de conocimiento vivo, situado y en constante devenir.


Adonay Bermúdez. Crítico y comisario del Programa de entrevistas de Art Madrid'26.



SOBRE LOS ARTISTAS

Carmen Baena (Benalúa de Guadix, Granada, 1967) es una artista multidisciplinar española afincada en Murcia, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera. Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia, Baena trabaja con técnicas diversas como la escultura en mármol, el bordado sobre papel y lienzo y la experimentación fotográfica, combinándolas en una investigación profunda sobre la habitabilidad del cuerpo, el tiempo y el espacio.

Su obra se inspira en la naturaleza y los paisajes de su infancia en Granada, articulando paisajes espirituales y sensoriales que llevan al espectador a un espacio íntimo, poético y enigmático. En series recientes, el color, el círculo y las suturas de hilo bordado se integran para transmitir sensaciones de movimiento, memoria y emoción, creando experiencias visuales envolventes. Carmen Baena ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas en España y en el extranjero, y su obra forma parte de colecciones públicas y privadas, incluyendo instituciones en las comunidades de Murcia y Valencia, ayuntamientos y museos como el Museo Postal de Madrid.


Sergio Rocafort (Valencia, 1995) es licenciado en Bellas Artes y posee un máster en Producción Artística por la Universitat Politècnica de València. Ha expuesto su obra en espacios como Shiras Galería, el Centro Cultural La Nau, el Centro del Carmen de Cultura Contemporánea, Galería 9, Las Naves y el Palacio Marqués del Campo, todos ubicados en Valencia. Además, ha participado en ferias de arte como la X Feria Marte en Castellón y la XXXII Feria Estampa en Madrid.

Rocafort ha sido finalista en reconocidos certámenes, como la III Bienal de Pintura María Isabel Comengé y el XX Premio de Pintura de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos. Ha recibido un accésit en el XXV Premio Nacional de Pintura Fundación Mainel y en el LXXX Premi Centelles, y ha sido galardonado con premios como el XXVII Premio de Pintura Ciutat d’Algemesí y el XIII Concurso de Artes Plásticas Manolo Valdés entre muchos otros.


Chamo San (Barcelona, 1987) estudió Bellas Artes en la Universidad de Barcelona y en la École Nationale Supérieure des Beaux-Arts de Paris, pero no fue hasta después de su paso por las escuelas cuando empezó a buscar realmente un lenguaje propio. Como ilustrador, ha colaborado con numerosos clientes y marcas de prestigio a lo largo de 15 años y como artista ha publicado varios libros y ha expuesto su trabajo en exposiciones individuales y colectivas en Europa y Norteamérica.

Su obra se mueve entre el dibujo y la pintura, con incursiones frecuentes en la autoedición y el trabajo gráfico. Su producción se distingue por un marcado estilo figurativo combinado con exploraciones técnicas y narrativas que nacen siempre de la línea y la trama y poco a poco evolucionan hacia la pincelada y la mancha. Su cosmos se nutre de los apuntes en pequeñas libretas que el propio artista realiza del natural a partir de su entorno cercano y experiencias personales.


Cedric Le Corf (Bühl, Alemania, 1985) se graduó con honores en 2009 en la École Européenne Supérieure d’Art de Lorient (Francia). Vive y trabaja entre Bretaña y otros contextos europeos, desarrollando una práctica artística profundamente vinculada a la escultura y a la reflexión sobre el cuerpo, el paisaje y la memoria. Su obra se inscribe en una investigación constante sobre la materialidad y la imagen, donde lo anatómico y lo territorial se entrelazan como metáforas de la condición humana. Imbuido del legado renano y armoricano, y confrontado al pathos de Grünewald (Baldung Grien), a los ahorcados de Las miserias de la guerra de Jacques Callot, al Ankou y a las danzas macabras de Kernascléden —donde lo animado y lo inanimado se mezclan—, así como al horror de las fosas comunes de Sobibor, Le Corf intenta, mediante la adhesión a un motivo, amortiguar el peso del tema que contienen la escultura, la pintura o el grabado.


Daniel Bum (Villena, 1994) es licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), y desarrolla su práctica pictórica dentro del marco contemporáneo de la nueva figuración, donde confluyen influencias del art brut, la estética naif, el manga y el arte urbano. Su obra configura un territorio híbrido en el que conviven referencias visuales dispares bajo una lógica narrativa profundamente personal y subjetiva.

Alejado de la representación mimética, sus lienzos no ilustran escenas reales, sino que reformulan fragmentos de memoria, estados emocionales y pensamientos a través de un lenguaje visual directo y deliberadamente esquemático. En esta construcción simbólica, lo vivido se entrelaza con lo ficticio, generando imágenes cargadas de ambigüedad y resonancia afectiva. Sus composiciones están habitadas por figuras solitarias, representadas frontalmente, con miradas ausentes y gestos mínimos que acentúan su vulnerabilidad. Estos personajes, de apariencia accesible y casi entrañable, revelan sin embargo una dimensión enigmática, marcada por una tensión latente. Esa ambivalencia —entre lo tierno y lo inquietante, lo familiar y lo inexplicable— es una de las claves expresivas de su trabajo.

Ha participado en exposiciones y ferias de arte como Obertura Carabanchel 2025, Apertura Madrid 2025 junto a la galería Valenciana CLC arte. Ese mismo año formó parte de Zokei, junto a CLC ARTE. En 2024 inauguró su primera exposición individual Mamá, estoy bien, en Valencia. Ese mismo año participó en Detrás de la Piel, en el festival de arte contemporáneo FIC, en Villena.


Iyán Castaño (Oviedo, 1996) es graduado en Bellas Artes por la UPV/EHU (2022) y maestro de taller en grabado y técnicas de estampación por la EAO (2018). Su práctica artística explora la relación entre naturaleza, mar y territorio, utilizando principalmente la pintura y la instalación como medios de trabajo.

Ha sido galardonado con el Premio Asturias Joven de Artes Plásticas, el Segundo Premio del XX Certamen Nacional de Arte Contemporáneo Casimiro Baragaña, ha obtenido una beca de producción de Caja Rural y del Ayuntamiento de Gijón, entre otros. Su obra forma parte del Patrimonio Artístico de la Casa Real y de la colección del Museo de Bellas Artes de Asturias, además de otras colecciones institucionales en Europa y América. Ha sido finalista en certámenes como el LVI Certamen Internacional de Arte de Luarca, Nicanor Piñole y Acor Castilla y León.

Ha realizado exposiciones individuales en espacios como Sala Borrón, Casa de Cultura de Llanes, Espacio Cultural El Liceo, Galería Arancha Osoro, Kultur Leioa, Sala Lai..., y ha participado en ferias como Estampa y Art Madrid. Su trabajo ha sido comisariado por Natalia Alonso, Luis Feas, Santiago Martínez, Ainhoa Janices y Eliza Southwood, y ha desarrollado residencias artísticas en España y Ecuador.


Julián Manzelli (Chu) (Buenos Aires, Argentina, 1974) es un artista visual multidisciplinar cuya práctica explora la intersección entre vida urbana, ciencia y naturaleza mediante construcciones geométrico-expresionistas que oscilan entre lo figurativo y lo abstracto. Concibe el taller como un laboratorio de experimentación, desarrollando su obra en pintura, escultura, objeto, grabado y espacio público a través del muralismo y la intervención. Actualmente reside en Barcelona.

Se formó en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde ejerció la docencia durante más de doce años. Desde 1998 forma parte del colectivo DOMA, pionero del arte urbano conceptual en Latinoamérica, con obras incluidas en colecciones y museos internacionales como MoMA (Nueva York), MALBA (Buenos Aires), MAR (Río de Janeiro) y MARCO (Rosario).

En su trayectoria independiente, ha expuesto en instituciones como MASP (São Paulo), MARCO (Monterrey), La Casa Encendida (Madrid) y CEART Fuenlabrada (Madrid), consolidándose como una figura relevante del arte contemporáneo que combina rigor conceptual y exploración estética en múltiples soportes y espacios.


DIMASLA (Valencia, 2018), es el colectivo formado por Diana Lozano y Álvaro Jaén, desarrolla su práctica a partir de una reflexión sobre cómo habitar el mundo de manera más equilibrada, entendiendo la realidad como una red interconectada entre seres, espacios y objetos. Inspirados por autores como Nancy, Bachelard y Dewey, su trabajo se basa en la co-creación con el entorno, donde elementos como la atmósfera, la flora, la fauna o el paso de las estaciones actúan como agentes activos. Proyectos como Mono no aware ejemplifican esta relación directa entre pintura y paisaje.

Con formación en Bellas Artes y un Máster en Producción Artística por la UPV, complementado con estancias en Italia y Chile, su trayectoria ha sido reconocida con premios como el 1º Premio de Pintura de la Universidad de Murcia (2025), el Premio Arte en la Casa Bardín (2023) y las Ayudas del Ministerio de Cultura (2020). Han realizado exposiciones individuales en Valencia y Alicante, participado en ferias como Art Basel Miami Beach y Untitled Miami, y formaron parte del RinkoKaku Project en Japón. Su obra figura en colecciones como la Generalitat Valenciana, DKV, Banc Sabadell, Fundación Gabarrón y la Universidad de Murcia.



Adonay Bermúdez. Comisario y crítico de arte independiente.

SOBRE ADONAY BERMÚDEZ

Adonay Bermúdez (Lanzarote, España. 1985) Ha comisariado exposiciones para MEIAC (España), Centre del Carme (España), Casa África (España), Centro Cultural de España en México, Museo Barjola (España), Museo Nacional de Costa Rica, Sala Díaz (EEUU), CAAM (España), Museo de Arte y Diseño Contemporáneo de Costa Rica, Centro de Cultura Contemporánea Condeduque (España), Instituto Cervantes de Roma (Italia), Bòlit Centre d’Art Contemporani (España), DA2 (España), X Biennale di Soncino (Italia), Artpace San Antonio (EEUU), MUDAS – Museo de Arte Contemporânea da Madeira (Portugal), Centro de Cultura Digital (México), TEA Tenerife Espacio de las Artes (España), Centro de Arte Contemporáneo de Quito (Ecuador) o ExTeresa Arte Actual (México), entre otros.

Fue director del Festival Internacional de Videoarte “Entre islas” (2014-2017), comisario invitado de PlanoLisboa 2016 (Portugal), Scientific Committee de Over The Real International Videoart Festival (Italia, 2016, 2017 y 2018), comisario en 2018 de Contemporary Art Month de San Antonio (Texas, EE.UU.), comisario colaborador de la Fundación César Manrique (España, 2019-2024), comisario de INJUVE 2022 (Gobierno de España) y Director Artístico de la XI Bienal de Arte de Lanzarote 2022/2023.

Recientemente ha resultado ganador del Concurso de Comisarios Línea 2 del Casal Solleric de Mallorca (España, 2020), del Concurso de Proyectos Culturales Gran Canaria Espacio Digital (España, 2020), de la Beca de Investigación Artística de CAAM – Centro Atlántico de Arte Moderno (España, 2020), de Komisario Berriak Tabakalera (España, 2021), de VO Concurso de Comisarios de la Comunidad Valenciana (España, 2023) y del IV Open Call Comisariado de la Universidad Nebrija (España, 2025).

Actualmente crítico de arte para ABC Cultural y Revista Segno. Ha impartido conferencias o talleres en la Universidad del Atlántico (Colombia), MACRO Museo d'Arte Contemporanea di Roma (Italia), Universidad Complutense de Madrid (España) o Universidade da Madeira (Portugal), entre otros. Ha recibido becas de residencia en The Window Paris (Francia), Foksal Gallery (Polonia), Les Abattoirs (Francia), SOMA (México), The Casa Chuck Residency (EEUU), Plataforma Caníbal (Colombia) o No-Lugar (Ecuador), entre otras.