PICASSO Y LOS GRANDES MAESTROS

En todo proceso de formación, los artistas aprenden de los maestros, copian las técnicas, estilos y obras de sus antecesores hasta madurar su propia personalidad creativa. Esta evolución pasa necesariamente por imitar, repetir e interpretar tomado como referentes las piezas más representativas de la historia del arte. A partir de ahí se construye la identidad particular del artista, que en ocasiones se apoya en obras anteriores para ofrecer una lectura actualizada. Así ha sucedido con Duchamp, Modigliani, Damien Hirst, Goya, Bacon… y el mismísimo Picasso.

Pablo Picasso, “Meninas”, 1957

Decía Picasso que “los grandes artistas copian, los genios roban”. Este maestro del S. XX ha querido también reinterpretar algunos de las obras más icónicas de la historia de la pintura y para ello ha buscado inspiración en los grandes museos europeos, como el Prado o el Louvre. Con su trabajo, el malagueño se adaptaba a los nuevos tiempos del modernismo basándose en los clásicos.

Pablo Picasso, "Jacqueline con sombrero de paja", 1962

El Círculo de Bellas Artes acoge la exposición “Picasso y el museo” en la que explora esta faceta tan poco estudiada del pintor. Mucho se ha escrito sobre el origen del cubismo y de la impronta de Picasso en la historia universal de la pintura, sin embargo, no siempre se ha analizado su obra desde la óptica de sus grandes influencias.

Pablo Picasso, “Hombre con gorguera”, 1962

Desde que Picasso visitó el Prado cuando tenía 13 años, la repercusión de estas grandes obras, que tanto lo impactaron, se puede rastrear en muchas de sus composiciones. Ingres, Manet, Velázquez, Courbet, Zurbarán, Delacroix, Rembrandt… han dejado una huella, no siempre evidente, en el imaginario del autor. A veces oculto entre los ángulos de sus figuras cúbicas o escondido entre los trazos de sus bocetos… la inspiración tiene mucho de homenaje e imitación.

La exposición está abierta hasta el 16 de mayo y se completa con una programación de visitas guiadas y actividades infantiles pensadas para conocer mejor este aspecto poco explorado de la obra picassiana.

Cada vez son más las disciplinas que se han ido sumando a la reflexión sobre la condición femenina que enfrenta la realidad actual desde la revisión y el cuestionamiento de su pasado histórico. Así literatura, cine, música, arte, ciencia, agricultura, por citar solo algunas, se unen a la lista de lugares desde los que continuar el debate sobre un movimiento en constante reinvención.

Se trata de un despertar que, si bien se extiende todo del año, parece concentrarse con especial ahínco en el mes marzo, con una programación que incluye festivales, ferias, conferencias, marchas, lecturas que transpiran entusiasmo y comunión. Así, entre la programación del tercer mes del año destacan proyectos tan interesantes como necesarios, como el festival Mujeres Mirando Mujeres, una iniciativa de Arte a un Click que celebra entre el 9 de marzo y el 12 de junio su V Edición.

Marina Vargas “La Bacante”, 2015. Resina de poliéster, polvo de mármol, pintura esmalte (imagen ©www.marinavargas.com)

El proyecto Mujeres Mirando Mujeres nace en 2015 de la mano de Mila Abadía, con el propósito de dar a conocer la labor que las mujeres llevan a cabo en el ámbito del arte desde el proceso de creación hasta la comunicación, pasando por el comisariado y la crítica de arte. Como ella misma confiesa, la idea surgió como un arrebato. Siempre he luchado por los derechos de las mujeres y hacía ya mucho tiempo que no participaba activamente en ninguna reivindicación feminista.

En este sentido, la quinta edición queda integrada por 51 artistas, 52 gestoras del arte, 15 comunicadoras, 11 proyectos invitados que en su totalidad dan lugar a 80 trabajos en los que participan 118 mujeres concienciadas con el movimiento feminista y con el arte, entre ellas se encuentran bloggeras, periodistas, comunicadoras, galeristas, museólogas que dan lugar a una rica programación basada en presentaciones y entrevistas a artistas que irán publicándose durante hasta el mes de junio en la web. Como en ediciones anteriores, el festival se preocupa por visibilizar los trabajos de artistas con una trayectoria profesional novel como es el caso de la artista italiana interdisciplinar Mónica Mura, cuya obra gira en torno a la superación y valoración de los seres humanos. La perspectiva de género de la autora italiana atraviesa su vida y obra en la que da voz a colectivos e individuos que han sufrido el rechazo social por su naturaleza de mujeres trans, homosexuales... Mónica Mura será presentada por la investigadora Karen Campos.

“Para mí el arte es un sinónimo de libertad y creo en el poder de creación como motor de transformación”. Mónica Mura

Mónica Mura, proyecto “Poder ver-Ver poder”, 2018. Instalación de vídeo (imagen ©www.monicamura.com)

Entre las artistas de menor trayectoria también encontramos a la fotógrafa catalana Alejandra Carles-Tolra, quien a través de sus imágenes busca comprender la identidad y desdibujar sus límites. ¿Existe una identidad que defina a las mujeres? ¿Cuál? Son algunas de las cuestiones que plantea en su proyecto. Alejandra Carles-Tolra será presentada por la directora de la galeria Fiftydots, Laura Salvado.

Además de artistas noveles, el festival también acoge miradas ya consagradas como la de Gabriela Bettini quien en su trabajo combina el análisis de la crisis medioambiental con la situación de las mujeres, ambos afectados por la violencia del sistema.

Supongo que el trabajo cambia en la misma medida en que cambiamos como individuos, afirmaba la artista en una ocasión. Y es que su trabajo y el del resto de las artistas que integran el proyecto Mujeres Mirando Mujeres, son el eco de las preocupaciones y de los conflictos de nuestro tiempo, un tiempo cada vez más nuestro.

Gabriela Bettini, proyecto “Primavera silenciosa”, 2018 (imagen ©gabrielabettini.com)

Como constató en una ocasión Estrella de Diego, siempre acertada: no vale ser feminista en el mundo del arte, hay que ser feminista o no serlo, nuestro pensamiento debería invadir nuestra forma de estar en el mundo y de relacionarnos con él. Y en este sentido, el arte hace posible que queden plasmados aquellos que una vez, fueron los pensamientos de nuestra vida y que son el reflejo de nuestro paso por el mundo.

Por esto mismo, iniciativas como la de Mujeres Mirando Mujeres que hacen real y efectivo el trabajo de las mujeres, son tan necesarias como importantes.