PINTURA: LA DISCIPLINA MAESTRA

La pintura ha estado presente desde el origen de la expresión plástica como una de las manifestaciones más naturales, más intuitivas y más estables a lo largo de la historia del arte. No obstante, su bidimensionalidad ha puesto en tela de juicio su capacidad comunicativa en el último siglo, y ha dado origen a nuevas tendencias creativas centradas en superar las limitaciones del lienzo a través de la búsqueda del movimiento, la descomposición de objetos o las perspectivas múltiples. Al mismo tiempo, la pintura se ha asociado al clasicismo y a las representaciones testimoniales de la historia como una técnica puesta al servicio de los dictados del pulso sociopolítico del momento, por eso muchos autores contemporáneos la han dejado de lado y se han decantado por otras disciplinas más libres y versátiles.

Georg Baselitz, "Motiv kaputt", 1991. Colección "La Caixa" de Arte Contemporáneo

No obstante, cual ave fénix, la pintura siempre ha vuelto a abrirse camino y ha demostrado su capacidad para reinventarse y albergar infinidad de mensajes, acordes a los nuevos tiempos. Por eso mismo, esta disciplina siempre resurge, da cabida a nuevas inquietudes y permite una aproximación más crítica que expanda los límites del arte y la propia plasticidad del lienzo. Cuando parecía que todo estaba dicho, vemos que la pintura es capaz de superar sus aparentes limitaciones y albergar nuevos discursos en las manos de los creadores actuales.

Ángela de la Cruz, "Clutter VII (Yellow)", 2004. Colección "La Caixa" de Arte Contemporáneo

Con esta pretensión de revalorizar el óleo sobre lienzo, CaixaForum Madrid abre al público la exposición “La pintura, un reto permanente” en donde se podrán visitar más de cuarenta obras de la colección de la Fundación La Caixa, iniciada en 1985. Cuando apenas había centros dedicados a la creación contemporánea en España, esta institución abrió las puertas de sus centros en Barcelona y en Madrid en 1980 para convertirse en un referente del arte de última producción en nuestro país. Desde entonces, la colección ha seguido creciendo e incorporando nuevos nombres a su listado.

Sean Scully, “Gabriel”, 1993. Colección "La Caixa" de Arte Contemporáneo

Nimfa Bisbe, jefa de las colecciones de ”la Caixa” ha comisariado la muestra haciendo una selección de obras que tratan la abstracción y la plasticidad de la pintura desde una concepción abierta, no acotada a los estándares clásicos, a la figuración ni a la representación tradicionales. Con obras de Robert Ryman, Sigmar Polke, Gerhard Richter, Wolfgang Tillmans, Robert Mangold, Ángela de la Cruz, Ruben Guerrero, Günther Förg, Jessica Stockholder, Juan Uslé y Richard Tuttle, entre otros, el recorrido nos propone una aproximación material a la pintura y al uso de los elementos que exceden su dimensión esperada y alcanzan cierta corporeidad.

 

Emprendemos un viaje que cruza nuestro país de punta a punta, que atraviesa la capital como paso obligado, como quien enhebra un hilo en la aguja y tensa sus extremos hacia las esquinas de nuestro territorio para ir a morir al mar. De la costa al centro neurálgico de este vasto espacio recorremos caminos de asfalto y tierra, senderos transformados en carreteras que atestiguan el paso del tiempo y el devenir de nuestra historia. Pasamos por poblados que fueron otrora cuna de los grandes acontecimientos de un relato común. Reconocemos los nombres de lugares que estudiamos como enclaves esenciales de nuestro legado. Otros despiertan más bien sorpresa y perplejidad, por curiosos, extraños y rimbombantes, pero ya desprovistos de un sentido genuino como población.

José Manuel Navia, La Alcarria de Cuenca, parada coche de línea en Olmedilla de Eliz, “Alma tierra”, 2019

Los parajes desolados de un éxodo rural progresivo e imparable resisten el olvido gracias a los carteles de carretera y a una taberna aislada que continúa abierta para saciar la sed del viajero. Los kilómetros y el tiempo se rinden a nuestro paso y en todo el recorrido constatamos una realidad amarga: la despoblación afecta hoy al 80% del territorio, mientras que las grandes ciudades atraen cada vez a más gente y concentran al 80% de toda la población. La imagen tiene ciertas similitudes con la metáfora de “la nada” de La Historia Interminable, donde el vacío iba engullendo el reino de Fantasía porque nos niños no leían ni dejaban volar su imaginación, que es la que alimenta los relatos de los cuentos. En la vida real, estos mismos relatos se pierden en los dominios del olvido, confinados en un pasado que semeja remoto y obsoleto, subyugado a las imposiciones del progreso y a la vida urbana.

José Manuel Navia, Angelines en Susín, Sobrepuerto (Huesca), “Alma tierra”, 2019

Sin embargo, conviene tener presente que el lugar en el que estamos hoy es deudor de nuestros pueblos. El devenir de los acontecimientos no se explica sin una historia compartida jalonada de hitos sucedidos a lo largo y ancho de nuestra tierra. Enfrentamos, además, un grave problema social que debe dar respuesta a la necesidad de reconquistar nuestros espacios, conservar nuestra cultura tradicional y aprovechar los recursos que nuestra tierra ofrece.

Con el deseo de poner en valor esta inmensa riqueza, desconocida y desamparada, Acción Cultural Española AC/E ha puesto en marcha el proyecto Alma Tierra. Este viaje fotográfico a través de la obra de José Manuel Navia nos ofrece una amplia panorámica de paisajes, situaciones y entornos donde siempre hay espacio para el sentimiento, la nostalgia y la esperanza de futuro.

José Manuel Navia, Belén, ganadera del valle del Corneja (Ávila), “Alma tierra”, 2019

“Estos pueblos murieron para que nosotros podamos vivir y de su desgracia proviene nuestra suerte. Los ricos se apañan de otro modo, los pobres siempre somos culpables”. Luis Mateo Díez, “El espíritu del páramo”, 1996.

El proyecto agrupa un total de 158 obras, reunidas en un libro con textos de Julio Llamazares, quien explica que la iniciativa es “una elegía, un alegato contra la marginación de unos españoles por parte del resto y una llamada a la reflexión”. Una exposición en la Diputación de Huesca recoge una selección de fotografías y nos regala algunas de las imágenes más poéticas de la España interior.