PORTUGAL, ARTE HERMANO EN ART MADRID’18

Más cerca imposible, física y simbólicamente, los artistas y profesionales portugueses pueden considerar a Art Madrid “su feria”. En esta ocasión participan en el Programa General de la feria las galerías Art Lounge y Arte Periférica, ambas de Lisboa, y Paulo Nunes Arte Contemporânea, de Vila Franca de Xira. La galería Nuno Sacramento se estrena en ONE PROJECT.

João Santos

Sin título, 2017

Plexifoto

100 x 70cm

Art Lounge, con la dirección de Sofía Tenreiro Da Cruz tiene como intención divulgar la obra de artistas internacionales reconocidos por la calidad de sus trabajos. Convencida de la importancia del intercambio cultural, la galería intenta mostrar en Portugal artistas extranjeros todavía poco conocidos en el país y, en una segunda fase, pretende fomentar la internacionalización de las artes plásticas nacionales contemporáneas. La propuesta de Art Lounge para Art Madrid’18 es múltiple: Uiso Alemany, Carmen Calvo, Fabio Camarotta, Fernando Coelho, Vinita Dasgupta, Daniel Merlín, Brice Munier, João Noutel y Florian Raiss.

Carmen Calvo, “Alegría es uno de sus adornos más vulgares”, técnica mixta, collage y fotografía.

La obra de Carmen Calvo siempre merece una pausa. Premio Nacional de Artes Plásticas 2013, Calvo es una de las grandes representantes de la conceptualización contemporánea del fragmento, su obra tiene una esencia de hallazgo y de reminiscencia. Materiales como el cemento, el mármol, el cristal, el barro, el yeso y un largo etcétera forman parte de sus composiciones que se han renovado con el paso de las décadas en una evolución que le llevó a representar a España en el Pabellón de la Bienal de Venecia de 1997 junto al barcelonés Joan Brossa. Junto a ella, el colorido y las formas casi infantiles de Brice Mounier, los retratos matéricos de Merlín o el arte social de Vinita Dasgupta, que pretender que el espectador sienta y participe en sus imágenes, en el proceso de descubrimiento, la síntesis de los sentimientos personales, el color que le inspira y la técnica empleada.

Isabelle Faria

Purity-Finally time had come IV, 2017

Óleo sobre lienzo

80 x 80cm

Isabelle Faria

Purity-Finally time had come VI, 2017

Óleo sobre lienzo

40 x 40cm

También en Lisboa, Arte Periférica lleva 25 años como promotora del arte contemporáneo internacional en la ciudad. Dirigida por Anabela Antunes y Pedro Reigadas también apuestan por una colectiva ambiciosa formada por las artistas Isabel Sabino, Isabelle Faria, Jessica Burrinha, António Trindade, Moisés Duarte y Sylvie Lei.

Destacamos aquí el contraste entre la obra de la francesa Isabelle Faria, licenciada en Artes Plásticas, Pintura, Dibujo y Video en la Escuela Central Saint Martins de Londres en 2003 y volcada en un estilo de dibujo y pintura muy expresionista, rápido, casi gestual, y lleno de humor ácido para representar la parte atormentada del ser humano: sus vicios, sus miedos, sus pecados… Con la obra del pintor abstracto asiático Sylvie Lei quien, con una paleta casi etérea e inspirándose en los efectos de la luz de los neones y las pantallas produce pinturas que tratan sobre la naturaleza problemática de la realidad virtual en el contexto social contemporáneo y su forma de cambiar nuestro espacio-tiempo.

Mário Macilau

Sem Título, 2017

Técnica mixta sobre lienzo

80 x 120cm

Regresa a Art Madrid la Galería Paulo Nunes Arte Contemporânea, situada en el centro histórico de la ciudad de Vila Franca de Xira. Fundada en diciembre de 2010, tiene como objetivo principal la divulgación de artistas consolidados y emergentes, nacionales e internacionales, en todas las disciplinas. No sólo organizan sus propias exposiciones y llevan a sus artistas a ferias en todo el mundo, si no que también hacen asesoría a coleccionistas. Una de sus apuestas es la de cerrar alianzas con otras galerías internacionales para promocionar sus artistas buscando el intercambio entre los creadores y sus obras. Rui Dias Monteiro, Mário Macilau, Gilvan Nunes, Ana Pais Oliveira y Manuel Patinha son los creadores elegidos por ellos para presentar en la Semana del Arte de Madrid.

El trabajo del africano Mário Macilau, fotógrafo documentalista que también experimenta con la pintura, pretende visibilizar las condiciones sociales en su país y del continente africano. Empezó en el mundo de la fotografía en el año 2003, pero no fue hasta 2007 cuando se dedicó de manera profesional y ya ha participado en exposiciones internacionales como la Bienal de la Fotografía Africana de Bamako 2011, el BESTphoto 2011 de Portugal, la VI Edición del Chobi Mela Photo Festival de Bangladesh 2011, el Photospring de Pekín 2011 o el LagosPhoto I y II edición. Además, es miembro del comité de artistas y comisarios del festival de fotografía que se celebra en África organizado por el Instituto Goethe. Destacamos también la obra de Rui Dias Monteiro, fotógrafo y poeta que mezcla estas disciplinas creando imágenes con gran carga conceptual, ideas gráficas que él interviene con pintura pura sobre el papel fotográfico para crear piezas únicas.

La Galería Nuno Sacramento, con sede en Aveiro (Portugal), participa en el programa ONE PROJECT con un solo-show del artista puertoriqueño Bernardo Medina, pero de ésto os hablaremos en detalle más adelante.

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.