NUESTRA RECOMENDACIÓN DE PUBLICACIONES DE ARTE PARA CELEBRAR EL DÍA DEL LIBRO

El 23 de abril se celebra cada año el día del libro. Esta fecha, que conmemora el fallecimiento de algunos de los grandes como Cervantes, Garcilaso de la Vega o Shakespeare, es un recordatorio del inmenso valor de la palabra escrita para enriquecer nuestra cultura y generar conocimiento.

Os traemos una lista de lecturas recomendadas para los amantes del arte o los que empiezan a serlo, porque el mundo de los libros es para todos:

Mi museo, de Joanne Liu

Es una obra didáctica pensada para los más pequeños que propone un viaje de acercamiento al arte desde la experiencia de un niño que visita una sala de exposiciones. Se trata de fomentar la observación, la atención, el conocimiento de distintos estilos y temáticas para alimentar la imaginación y familiarizarse con el abanico de posibilidades que el arte ofrece para expresarse sin limitaciones. ¿Quieres entrenar a un futuro artista o comisario?

Un viaje a través del arte, de Aaron Rosen

Es una obra pensada para los inicios de la adolescencia. Como su propio título indica, el libro plantea un recorrido por la historia del arte desde la su comienzo hasta la actualidad, con un contenido que profundiza en el sustrato cultural de las distintas civilizaciones y sociedades que crearon las grandes obras maestras. Una lectura amena, cargada de ilustraciones e imágenes que ejemplifica las maravillas que el arte ha dejado para la posteridad.

Teoría de la retaguardia, cómo sobrevivir al arte contemporáneo (y a casi todo lo demás), de Ivan de la Nuez

Esta ácida obra condensa una crítica mordaz al actual sistema cultural, el poder de “institucionalización” de los museos, el carácter de “franquicia” de algunas factorías museísticas y la debilidad del discurso en muchas obras contemporáneas que se sustentas en las “causas sociales” del momento, con afán propagandístico volátil y fútil. La unión entre arte y globalización es la razón de ser de muchos de estos fenómenos, y De la Nuez trata estas cuestiones con maestría en la obra.

¿Qué estás mirando?, de Will Gompertz

Para quienes aún quieren familiarizarse con el arte de nuestros días y conocer los grandes hitos que han ido modelando el panorama artístico contemporáneo, nuestra recomendación es acudir a uno de los clásicos: “¿Qué estás mirando?”, un libro que casi se ha vuelto de lectura obligada para responder a algunas de las preguntas que siempre nos hacemos sobre el arte.

Guernica, la obra maestra desconocida, de José María Juarranz de la Fuente

Para los que buscan un poco de intriga y suelen cuestionarse la “versión oficial” de las cosas, os recomendamos este estudio centrado en la obra más famosa de Pablo Picasso: “El Guernica”. De acuerdo con su autor, que ha dedicado 14 años a investigar este tema, detrás del Guernica hay una motivación distinta a la tradicionalmente difundida de representar los horrores de la guerra. Un libro excelente para adentrarse en las pesquisas y el ensayo dentro del arte reciente.

 

Han pasado 13 años desde el comienzo de su andadura, y en todo este tiempo el Festival de videoarte PROYECTOR no ha hecho más que crecer y consolidar su posición como un evento imprescindible en esta disciplina. Desde sus inicios, la iniciativa ha tratado de dar visibilidad a una disciplina que siempre ha estado relegada a un segundo plano en los circuitos de exhibición habituales. Aunque la videocreación no es nueva, ya que surgió con entidad propia en los años 60 del siglo pasado, la forma de acercarse a conocerla y disfrutarla no siempre ha sido sencilla. En muchas ocasiones, abundaba el modelo expositivo en el que se incluían algunas piezas sueltas dentro de un recorrido principal, como si el vídeo fuese la aportación anecdótica al conjunto. No obstante, nuestra cotidianidad está invadida de imágenes en movimiento, y se produce la paradoja de que el videoarte, pese a ser un formato de expresión artística muy en sintonía con los hábitos de la sociedad actual, sigue siendo una disciplina minoritaria.

Fotograma de “Hel City”, de Gregorio Méndez Sáez, 2019

PROYECTOR nació en cierta medida para revertir esta situación, para poner en valor el vídeo como formato creativo y para ofrecer un espacio amplio e itinerante en el que albergar multitud de propuestas, venidas de dentro y fuera de nuestras fronteras. En este tiempo, la consolidación del festival lo ha llevado a viajar por el mundo, pero también, a ser un referente que cada que cada año despierta mayor interés. En la convocatoria abierta para recibir propuestas se llega casi al medio millar, y el centenar de obras seleccionadas por el jurado son una muestra representativa de distintos modos de entender la videocreación y el entorno, con piezas llegadas principalmente de Europa, Latinoamérica, el Sudeste de Asia y Oriente Medio.

A su vez, PROYECTOR quiere ser algo más que una muestra de vídeo, y ofrece una nutrida programación en la que se organizan charlas, talleres, clases magistrales, encuentros con artistas, visitas y conciertos. Una experiencia completa que tiene siempre como telón de fondo la imagen en movimiento.

El Instante Francisco Ruiz de Infante. El bosque que se mueve (errores de medida)

En esta evolución, hay que considerar también otra circunstancia: el vídeo es un formato creativo que tiene sus propios códigos, pero es también una de las disciplinas más abiertas a la hibridación artística y a la ampliación de usos. El vídeo puede, por tanto, ser la idea genuina de un autor que concibe un proyecto autónomo para ser realizado en este formato, pero puede ser también el resultado complementario de una intervención o el registro documental de una acción previa cuya pervivencia queda garantizada al ser recogida en vídeo. La versatilidad de la imagen en movimiento y el potencial que ha adquirido en los últimos años nos permite hoy hablar de numerosas ramas de arte que se centran en la fusión de lenguajes y en la incorporación de técnicas y metodologías venidas de otros sectores, y en muchas de ellas el vídeo sigue siendo una pieza clave. Así sucede con el arte tecnológico, el arte sonoro interactivo, la grabación de performances, la transformación de big data a imagen, la inteligencia artificial, y un largo etcétera. Precisamente por ello, PROYECTOR ofrece una visión panorámica de esta realidad, con un programa sumamente interesante que juega con la variedad y riqueza de propuestas.

Fotograma de “Herdança”, de Thiago Rocha Pitta, 2007

La edición de 2020 se desarrollará del 9 al 20 de septiembre. Como ya viene siendo habitual, el programa se despliega en varias sedes repartidas por la ciudad de Madrid, cada una de las cuales albergará una pequeña fracción de las actividades previstas. Este año el festival contará con la colaboración de la Casa Árabe, White Lab, Cruce, El Instante Fundación, ¡ésta es una PLAZA!, Extensión AVAM (Matadero Madrid), Institut Français de Madrid, Medialab Prado, Quinta del Sordo, Sala Alcalá 31, Sala El Águila, Secuencia de Inútiles y White Lab, además de la colaboración de la Colección INELCOM y la colección de videoarte de Teresa Sapey.

El festival es también la ocasión ideal para articular el tejido cultural, ya que implica a numerosos profesionales del sector, desde comisarios, a creadores, desde gestores de espacios a críticos y docentes. La programación de 2020 cuenta además con la colaboración del Festival FUSO y el Museo Reina Sofía, que ceden algunas de sus piezas para exhibición.

En definitiva, una cita que los amantes del arte contemporáneo no nos debemos perder y que promete muchas novedades en esta 13ª edición.