¿QUÉ NOS DEPARARÁ LA FOTOGRAFÍA DEL SIGLO XXI?

Todos conocemos la famosa frase “una imagen vale más que mil palabras”. Y así es en muchas ocasiones. Nuestra realidad se alimenta de multitud de imágenes que consumimos a diario en la era de la sobreinformación. Según datos recopilados en 2017, cada minuto se suben 65.000 fotos a Instagram, 400 horas de vídeo a Youtube y 243.000 imágenes a Facebook. Las estadísticas habrán variado un poco en estos dos años, pero siempre al alza. Precisamente por ello, a veces cuesta poner en valor la fotografía como disciplina artística, ya que existe la noción, comúnmente extendida, de que obtener una buena imagen está al alcance de todos. Por eso nos preguntamos ¿cuál es el futuro de la fotografía en el siglo XXI?

Primera imagen de la historia con una persona, de Louis Daguerre, 1838

Repasando la historia de la fotografía, no debemos olvidar que en sus inicios no era considerada propiamente una disciplina artística. A mediados del siglo XIX, la captura de la imagen se veía como un alarde técnico que permitía congelar un instante del tiempo para el recuerdo, con una finalidad más bien documental y de registro histórico que como una creación genuina. Esta técnica carecía de las cualidades atribuidas tradicionalmente a las obras de arte: no había una factura manual, no era necesaria formación previa, no se producía nada nuevo y se limitaba a reproducir la realidad.

Robert Doisneau, “La Dame Indignée”, 1948 (imagen de 1stdibs.com)

La expansión de la fotografía para hacer retratos, y la progresiva sustitución de la pintura para estos fines, coincidió en el tiempo con el movimiento naturalista, que abogaba por una representación objetiva de la realidad desprovista de las composiciones rebuscadas y la permanente búsqueda de los cánones de belleza tradicionales. La fotografía se adaptaba tan bien a este movimiento que supuso de hecho un gran impulso para su expansión. A esto se sumaron algunos avances técnicos del momento que contribuyeron a la popularización de esta disciplina, cada vez más accesible y portátil, con cámaras más pequeñas y fáciles de mover fuera de los cuartos oscuros de los fotógrafos de retratos.

Jeff Wall, “Invisible man”, 1999-2000 (imagen de MoMA)

Actualmente, nadie pone en duda que la fotografía sea arte. El problema radica en mantener la integridad de una disciplina con unos contornos tan imprecisos entre lo que el artista puede hacer y lo que está al alcance de todo aquel que tenga, no ya una cámara, sino un teléfono móvil. Incluso cuando la fotografía se hizo enormemente popular, a partir de la década de los 50 del siglo pasado, las imágenes mantenían el encanto de la captura espontánea, de los retazos de vida auténtica robados a sus protagonistas, de la magia de lo que se salva del olvido en un segundo de tiempo donde coinciden casualidad y pericia. Con el paso de los años, los fotógrafos se fueron quejando de que ya no había esa espontaneidad en la gente, la sobreprotección de la imagen propia resta naturalidad a las composiciones y hay menos fotos que surjan del azar.

Isabel Muñoz “Sin título”, de la serie “Agua”, 2017.

Es cierto que los tiempos imponen nuevas pautas. La fotografía contemporánea avanza gracias a la sofisticación de los propios equipos y al uso de otras herramientas que permiten tomar imágenes jamás pensadas antes. Además de esto, la propia idea en torno a esta disciplina ha cambiado, y comienzan a distinguirse subgéneros. Algunos de ellos tienen una vocación claramente artística mientras que otros buscan un mensaje distinto, más orientado al documental o al reportaje. No es por eso extraño que algunos artistas aborden proyectos fotográficos con dos fases de creación, y que produzcan primero sus propios escenarios de los que luego toman la imagen. La hibridación con las técnicas digitales también es muy común, si bien se suele distinguir entre la auténtica fotografía, tomada tal cual, y la composición digital, cuando está más intervenida. Es difícil predecir qué derroteros seguirá la fotografía en los próximos años, pero una cosa que jamás ha cambiado es la curiosidad que el ser humano siente por sus congéneres y el poder que una mirada sincera tiene en nosotros mismos. Eso nunca cambiará.

 

Art Madrid abre plazo de aplicación para su decimoctava edición del 22 al 26 de febrero de 2023, durante la Semana del Arte, en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles. Las galerías interesadas en participar podrán enviar sus solicitudes hasta el 10 de Octubre. En una ubicación privilegiada como es la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, Art Madrid afianza cada año un mayor número de público fiel (más de 20.000 visitantes en cada una de sus últimas cinco ediciones) y nuevos compradores. Una misión clave para Art Madrid es seguir generando mercado y promoviendo el coleccionismo nacional e internacional en el contexto madrileño de la semana del arte. La feria se caracteriza por ser una propuesta cercana y abierta a todos los públicos que quieran conocer la realidad del mundo del arte contemporáneo.

PROGRAMAS

El programa general de Art Madrid constituye el corazón de la feria y la suma total de todos los expositores, que oscila entre 35 y 40 galerías (nacionales e internacionales) en cada edición. La oferta de galerías en Art Madrid es amplia y variada, desde galerías jóvenes hasta galerías establecidas.

El programa de coleccionismo se integra en la feria con el compromiso de seguir tendiendo puentes para el acercamiento del público con el arte contemporáneo y fomentar el coleccionismo a nivel nacional e internacional. De la mano de Ana Suárez Gisbert, Art Advisor, Art Madrid ofrece un servicio de asesoramiento gratuito para galerías y público interesado en adquirir obras de arte.

Por otra parte, vuelve el Programa Comisariado de Art Madrid. Un programa vivo como hilo conductor de la feria y en relación con su contexto más inmediato comisariado por Natalia Alonso Arduengo, crítica de arte y comisaria.

ROGRAMA DE APOYO A NUEVOS EXPOSITORES

A través de un pack de comunicación concreto, se presentará y dará visibilidad especial a las nuevas galerías participantes en la feria.

PREMIOS

Art Madrid une fuerzas con la empresa privada para apoyar la creación artística y el trabajo galerístico en la propia feria a través de la entrega de diversos premios: Mejor Stand, Nueva Entrada, Artista Revelación, Premio de adquisición Art Madrid

COMITÉ

En esta ocasión el comité esta compuesto por Alfonso de la Torre (crítico y comisario), Aurora Vigil-Escalera (galerista), Natalia Alonso (crítica y comisaria), Angel Samblancat (galerista y asesor en ferias internacionales), Javier López (galerista) y Ana Suárez Gisbert (art advisor).

Las solicitudes podrán ser enviadas a la dirección de correo de la Feria (info@art-madrid.com) hasta el próximo 10 de octubre 2022.