Art Madrid'26 – ROMPIENDO LOS MOLDES DEL MUSEO TRADICIONAL

Los progresos para hacer el arte accesible al público, superar barreras y romper formatos se hacen más evidentes cuando nos movemos en el ámbito de la creación urbana. Esta disciplina evoluciona en la delgada línea que separa las manifestaciones como verdaderas expresiones artísticas o como actos de vandalismo, a pesar de los enormes avances hacia la valoración social de estas obras. El arte contemporáneo sigue siendo el campo natural en el que se tejen vías de comunicación más fuertes y flexibles entre la ciudadanía y los artistas.

‘Voltagem’, de Tétis & Hazul, en Alfândega da Fé

A este especie de utopía responde el proyecto “Arte Pública” de la Fundación Eléctrica de Portugal (EDP) cuya esencia consiste en revitalizar aldeas recónditas y llenarlas de propuestas plásticas. Cementerios, centrales eléctricas, cuarteles, depósitos de agua… son los lienzos dispersos a lo largo y ancho del país luso dispuestos a contribuir a una transformación que involucre activamente a todos los agentes.

'Mar', de Priscilla Ballarin, en São João da Ribeira

La novedad de este proyecto reside en que todas las propuestas artísticas se aprueban previamente en asamblea por los habitantes del lugar. Por eso es un ejemplo de iniciativa colaborativa que implica a los locales con los creadores y tiende sólidos puentes de comunicación, por lo que el arte mural deja de verse como el arranque de un artista furtivo que quiere dejar huella en propiedad ajena amparándose en la clandestinidad para entender el papel vehicular que una obra plástica puede tener para toda una comunidad.

Intervención en la presa de Bemposta, de Pedro Cabrita Reis

João Pinharanda, al frente de este macro proyecto, y con una amplia trayectoria en la esfera museística, reconoce que los retos iniciales fueron muchos. En primer lugar, un cambio drástico en el juego de “quién es quién” en el sector del arte y en la redefinición de esos roles tan estereotipados del comisario, el director de museo, el artista y el visitante. Todo eso no funcionaba en una propuesta como esta, donde la clave es darle la voz al pueblo y poner la obra a su servicio.

Mural de Samina y Alecrim sobre una instalación eléctrica en Assentiz (Ribatejo)

Cada área de intervención cuenta con un presupuesto bastante modesto que no alcanza para cubrir todos los costes de la intervención, los materiales y los artistas, pero la vocación principal es lograr la colaboración de todo el mundo y articular procesos creativos en los que se implique a la comunidad. El compromiso de los artistas con la propuesta es incondicional. Y el de los pueblos de acogida también, que llegan a hospedar a los artistas en durante sus estancias de trabajo como visitantes de honor. Una experiencia de intercambio en la que todos aprenden y construyen. Antes de 2020, EDP habrá llegado a 40 municipios portugueses.


ABIERTO INFINITO. LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: OFF LINE. JIMENA TERCERO

7 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.



OFF LINE, es una pieza performativa que busca reflexionar sobre cómo la era digital está transformando la relación del cuerpo con el mundo y con los demás. La interacción se construye cada vez más a través de pantallas e interfaces, y la identidad se desplaza hacia lo virtual, subordinando la experiencia física a la representación digital. En este contexto, el cuerpo se vuelve frágil: pierde densidad, memoria y presencia activa, y se convierte en soporte de información o imagen.

La hiperconectividad y la atención fragmentada generan una corporalidad cada vez más inerte, caracterizada por la disminución del movimiento espontáneo y la reducción de la interacción sensorial directa. Esto plantea preguntas fundamentales: ¿cómo se redefine la presencia cuando la relación con el mundo depende de mediaciones tecnológicas? ¿Qué sucederá con la experiencia del cuerpo en un futuro donde la virtualidad predomina sobre lo físico? Se observa un riesgo de progresiva pasividad corporal: cuerpos que permanecen quietos,cuya actividad está determinada por dispositivos, y cuya memoria se externaliza en registros digitales. La fragmentación de la experiencia física y la primacía de la representación tecnológica generan un escenario donde el cuerpo, aunque visible, está desplazado de su función original como agente de percepción y acción.

Este marco conceptual invita a reflexionar sobre cómo la digitalización afecta la corporeidad, la memoria y las relaciones sociales, y sobre la vulnerabilidad y la inercia que atraviesan los cuerpos en entornos cada vez más mediatizados por la tecnología.



SOBRE JIMENA TERCERO

Jimena Tercero (Madrid, 1998) es una artista multidisciplinar cuya práctica explora los límites del cuerpo femenino, la identidad y el subconsciente a través de la performance, el video y la pintura, abordando conceptos como la memoria, lo tangible y el juego. Se forma en pintura con Lola Albín, fotografía analógica en Cambridge (2014), dirección audiovisual (2018–2020) con referentes como Víctor Erice y la productora El Deseo, y cursa un Máster en Dirección Creativa en ELISAVA. Completa su formación en performance en La Juan Gallery. En 2011 forma parte del jurado infantil del Festival de Cine de Isfahán (Irán).

Dirige obras como Private (2016) y Paranoid (2021), expuestas en Aspa Contemporary Gallery, y proyectos como Yo mi me conmigo (2023, Teatros del Canal), Inside Voices (2021, Conde Duque, con Itziar Okariz) y La última regla (La Juan Gallery). Ha dirigido fashion films para editoriales y marcas como Puma, Dior y Dockers, así como la dirección de arte para artistas como Sen Senra o Jorge Drexler, y el documental También estás aquí para ArtforChange–La Caixa. Presenta Out of View (Nebula Gallery), EDEN (White Lab Gallery) y Navel Bite (Sinespacio). Participa en residencias como Medialab con Niño de Elche y Miguel Álvarez Fernández. En 2025 forma parte del Jurado Especial del Asian Film Fest de Barcelona y de la Residencia de arte International Cultural Mousseum of Assilah (Marruecos).