ROMPIENDO LOS MOLDES DEL MUSEO TRADICIONAL

Los progresos para hacer el arte accesible al público, superar barreras y romper formatos se hacen más evidentes cuando nos movemos en el ámbito de la creación urbana. Esta disciplina evoluciona en la delgada línea que separa las manifestaciones como verdaderas expresiones artísticas o como actos de vandalismo, a pesar de los enormes avances hacia la valoración social de estas obras. El arte contemporáneo sigue siendo el campo natural en el que se tejen vías de comunicación más fuertes y flexibles entre la ciudadanía y los artistas.

‘Voltagem’, de Tétis & Hazul, en Alfândega da Fé

A este especie de utopía responde el proyecto “Arte Pública” de la Fundación Eléctrica de Portugal (EDP) cuya esencia consiste en revitalizar aldeas recónditas y llenarlas de propuestas plásticas. Cementerios, centrales eléctricas, cuarteles, depósitos de agua… son los lienzos dispersos a lo largo y ancho del país luso dispuestos a contribuir a una transformación que involucre activamente a todos los agentes.

'Mar', de Priscilla Ballarin, en São João da Ribeira

La novedad de este proyecto reside en que todas las propuestas artísticas se aprueban previamente en asamblea por los habitantes del lugar. Por eso es un ejemplo de iniciativa colaborativa que implica a los locales con los creadores y tiende sólidos puentes de comunicación, por lo que el arte mural deja de verse como el arranque de un artista furtivo que quiere dejar huella en propiedad ajena amparándose en la clandestinidad para entender el papel vehicular que una obra plástica puede tener para toda una comunidad.

Intervención en la presa de Bemposta, de Pedro Cabrita Reis

João Pinharanda, al frente de este macro proyecto, y con una amplia trayectoria en la esfera museística, reconoce que los retos iniciales fueron muchos. En primer lugar, un cambio drástico en el juego de “quién es quién” en el sector del arte y en la redefinición de esos roles tan estereotipados del comisario, el director de museo, el artista y el visitante. Todo eso no funcionaba en una propuesta como esta, donde la clave es darle la voz al pueblo y poner la obra a su servicio.

Mural de Samina y Alecrim sobre una instalación eléctrica en Assentiz (Ribatejo)

Cada área de intervención cuenta con un presupuesto bastante modesto que no alcanza para cubrir todos los costes de la intervención, los materiales y los artistas, pero la vocación principal es lograr la colaboración de todo el mundo y articular procesos creativos en los que se implique a la comunidad. El compromiso de los artistas con la propuesta es incondicional. Y el de los pueblos de acogida también, que llegan a hospedar a los artistas en durante sus estancias de trabajo como visitantes de honor. Una experiencia de intercambio en la que todos aprenden y construyen. Antes de 2020, EDP habrá llegado a 40 municipios portugueses.

Por suerte, hablar hoy del Día del libro es algo habitual. Se trata de una celebración consolidada que todos esperamos con ilusión. Llega la primavera y el buen tiempo, y los paseos por el parque en los que sentarse a leer un libro son uno de los mayores placeres de la vida.

Obra de Alicia Martín en A Cidade da Cultura, Santiago de Compostela

El 23 de abril es una fecha señalada. En este día se conmemora el aniversario de la muerte de Cervantes así como el nacimiento de Shakespeare, en 1616, además de otros hitos relevantes para la literatura universal. Por este motivo, la UNESCO decidió en 1995 dedicar un día a esta celebración, y desde 1996 esta fiesta se celebra a nivel mundial, si bien la organización de ferias y encuentros en torno al libro son muy anteriores. De hecho, en España se registra la primera feria del libro en 1926 durante el reinado de Alfonso XIII.

Son muchas las actividades que se dan cita en estas fechas. Podemos destacar la exposición “Pasa página. Una invitación a la lectura”, en el museo de la Biblioteca Nacional. Se trata de una propuesta en la que se invita a los visitantes a reflexionar sobre el papel de la lectura y el impacto en la vida personal de la gente. ¿Qué significa leer? Un recorrido que se completa con elementos sonoros y audiovisuales, fotografías y libros reunidos bajo la máxima “cuanto más lees, más vives”. Una gran verdad.

Paradójicamente, la feria del libro de Madrid (la 77ª edición) se celebra dentro de un mes en el parque del Retiro, este año con Rumanía como país invitado. Este encuentro es la ocasión ideal para aunar distintas disciplinas artísticas en donde las lindes se difuminan y confunden, empezando por el cartel de la feria, que este año ha estado a cargo de la ilustradora Paula Bonet, o los stands dedicados al libro de artista o a editoriales volcadas en proyectos mixtos de ilustración y narrativa.

Y para quienes quieran iniciarse en el arte con una buena lectura, os traemos una breve lista de recomendaciones:

"Cartas a Theo" (Vincent Van Gogh): recopila las cartas que Van Gogh envió a su hermano Theo y son un testimonio directo de la experiencia artística personal de este autor imprescindible.

"Salvador Dalí: diario de un genio" (Salvador Dalí): un diario personal para conocer la intimidad más oculta de este genio calificado tantas veces de lunático.

“Leonardo da Vinci. La biografía”, de Walter Isaacson. Este escritor ya ha abordado la biografía de otros grandes maestros. En esta ocasión se revisa el relato vital de esta figura del renacimiento que sigue estando de plena actualidad.

“Joan Miró. El niño que hablaba con los árboles”, de Josep Massot. El escritor ha realizado una profunda investigación sobre la vida de este artista icónico del S. XX en torno al que sigue habiendo un gran desconocimiento.

"Guernica. La obra maestra desconocida", de José María Juarranz. Este libro es el resultado de varios años de investigación en la que se indaga sobre el contexto histórico, político, social y personal que motivó la realización de esta obra maestra del S. XX.