ROYAL BLISS PATROCINADOR DE ART MADRID EN SU 15º ANIVERSARIO

Art Madrid celebra su 15º edición con el patrocinio de Royal Bliss. Una propuesta festiva y transformadora para celebrar el arte por todo lo alto.

La Galería de Cristal del Palacio de Cibeles de Madrid se convierte en un espacio experiencial y de transformación artística para promover el arte en todas sus formas y estilos. Desde Art Madrid’20 queremos que el público disfrute de un evento completo durante los cinco días de la feria. Observar, percibir e interpretar la experiencia de acudir a una feria de arte. Para ello, qué mejor manera de hacerlo que contando con la colaboración y patrocinio de Royal Bliss y su apuesta por la libertad de mezclar. Porque con Royal Bliss puedes mezclar como quieras y descubrir así tu propia obra de arte, eso es Freedom to mix.

Así, Royal Bliss apuesta por la mezcla de dos disciplinas aparentemente inconexas: el arte y la mixología. Gracias a esta unión, el público asistente podrá disfrutar de una experiencia extraordinaria en el espacio que dispondrá Royal Bliss dentro de Art Madrid’20. Un lugar dedicado a descubrir el poder de las mezclas en todas sus formas. Por un lado, tendremos la posibilidad de probar los combinados preparados con la amplia gama de mixers de Royal Bliss, con más de 40 matices que permiten transformar tu cóctel de manera versátil hasta llegar al resultado más personal. Se trata de probar y conocer todas las posibilidades que ofrece Freedom to mix, una propuesta que nace de la necesidad de conocer y ampliar nuevos caminos. Royal Bliss apuesta por la liberalización de la mezcla, asegurando un buen resultado cuando te arriesgas a transformar y explorar el camino.

Además, en este espacio no podía faltar la intervención artística directa. Materializamos conjuntamente el punto inicial por el que se produce la unión de Royal Bliss con Art Madrid: desarrollar el arte en todas sus formas y estilos, investigar la expresión artística y demostrar que el arte puede encontrarse en lugares diversos, desde un lienzo hasta un vaso. Para ello, Royal Bliss presenta a cinco artistas que realizarán su propia interpretación del cuadro “El perro rojo”, de Paul Gauguin. Cinco cuadros pintados por los artistas Alex de Marcos, Elena Gual, María Herreros, Sr García y Toni Ferrer. El resultado final será la representación conjunta con la muestra consecutiva de las cinco versiones realizadas a partir de la interpretación propia de cada artista. Una gran obra de arte basada en la transformación y la mezcla de los estilos y visiones personales de los artistas. El desarrollo de las obras se realizará durante los cinco días de feria para acompañar y protagonizar este espacio de principio a fin.

La libertad de inspirar, crear y explorar, de transformar y mezclar son las bases de Art Madrid y también de Royal Bliss. Desde observar una pintura hasta disfrutar y compartir un cóctel forman parte de esta experiencia artística completa. Ninguna edición de Art Madrid es igual, afianzamos el compromiso del cambio y desarrollo en el arte contemporáneo con una puesta en escena diferente junto a Royal Bliss para que cada asistente obtenga una experiencia única y personal de su visita. El 26 de febrero comienza la gran fiesta del arte en el corazón de Madrid.

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.