Art Madrid'26 – ROYAL BLISS PATROCINADOR DE ART MADRID EN SU 15º ANIVERSARIO

Art Madrid celebra su 15º edición con el patrocinio de Royal Bliss. Una propuesta festiva y transformadora para celebrar el arte por todo lo alto.

La Galería de Cristal del Palacio de Cibeles de Madrid se convierte en un espacio experiencial y de transformación artística para promover el arte en todas sus formas y estilos. Desde Art Madrid’20 queremos que el público disfrute de un evento completo durante los cinco días de la feria. Observar, percibir e interpretar la experiencia de acudir a una feria de arte. Para ello, qué mejor manera de hacerlo que contando con la colaboración y patrocinio de Royal Bliss y su apuesta por la libertad de mezclar. Porque con Royal Bliss puedes mezclar como quieras y descubrir así tu propia obra de arte, eso es Freedom to mix.

Así, Royal Bliss apuesta por la mezcla de dos disciplinas aparentemente inconexas: el arte y la mixología. Gracias a esta unión, el público asistente podrá disfrutar de una experiencia extraordinaria en el espacio que dispondrá Royal Bliss dentro de Art Madrid’20. Un lugar dedicado a descubrir el poder de las mezclas en todas sus formas. Por un lado, tendremos la posibilidad de probar los combinados preparados con la amplia gama de mixers de Royal Bliss, con más de 40 matices que permiten transformar tu cóctel de manera versátil hasta llegar al resultado más personal. Se trata de probar y conocer todas las posibilidades que ofrece Freedom to mix, una propuesta que nace de la necesidad de conocer y ampliar nuevos caminos. Royal Bliss apuesta por la liberalización de la mezcla, asegurando un buen resultado cuando te arriesgas a transformar y explorar el camino.

Además, en este espacio no podía faltar la intervención artística directa. Materializamos conjuntamente el punto inicial por el que se produce la unión de Royal Bliss con Art Madrid: desarrollar el arte en todas sus formas y estilos, investigar la expresión artística y demostrar que el arte puede encontrarse en lugares diversos, desde un lienzo hasta un vaso. Para ello, Royal Bliss presenta a cinco artistas que realizarán su propia interpretación del cuadro “El perro rojo”, de Paul Gauguin. Cinco cuadros pintados por los artistas Alex de Marcos, Elena Gual, María Herreros, Sr García y Toni Ferrer. El resultado final será la representación conjunta con la muestra consecutiva de las cinco versiones realizadas a partir de la interpretación propia de cada artista. Una gran obra de arte basada en la transformación y la mezcla de los estilos y visiones personales de los artistas. El desarrollo de las obras se realizará durante los cinco días de feria para acompañar y protagonizar este espacio de principio a fin.

La libertad de inspirar, crear y explorar, de transformar y mezclar son las bases de Art Madrid y también de Royal Bliss. Desde observar una pintura hasta disfrutar y compartir un cóctel forman parte de esta experiencia artística completa. Ninguna edición de Art Madrid es igual, afianzamos el compromiso del cambio y desarrollo en el arte contemporáneo con una puesta en escena diferente junto a Royal Bliss para que cada asistente obtenga una experiencia única y personal de su visita. El 26 de febrero comienza la gran fiesta del arte en el corazón de Madrid.

 


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La práctica artística de Chamo San (Barcelona, 1987) se articula en torno a una poética de la atención, donde lo aparentemente insignificante adquiere una intensidad reflexiva singular. Sus obras se construyen desde una observación persistente de la vida cotidiana, entendida no como repertorio narrativo, sino como campo de experiencia compartida. En este marco, el gesto mínimo se convierte en una forma de conocimiento sensible que sitúa al espectador ante escenas reconocibles y, a la vez, extrañadas por su suspensión temporal.

El desplazamiento progresivo hacia una pintura más atmosférica ha permitido que el entorno deje de ser un mero soporte para convertirse en un agente activo de sentido. Las gamas cromáticas contenidas y los espacios cuidadosamente construidos generan una sensación de quietud que remite a una tradición pictórica interesada en la duración y la espera. La figura humana, núcleo constante de su trabajo, se presenta así inmersa en contextos que amplifican su dimensión afectiva y existencial.

El silencio que atraviesa estas imágenes no es ausencia, sino condición; un espacio de resonancia donde convergen el tiempo del hacer y el tiempo de la mirada. Entre el control compositivo y la apertura a lo contingente, la obra de Chamo San afirma la pintura como un territorio donde coexisten la planificación y el accidente.


Bañera. 2018. Bolígrafo sobre libreta. 14 x 18 cm.


En muchas de tus obras aparece una atención minuciosa al gesto mínimo y al momento aparentemente trivial. ¿Qué te interesa de esas micro-coreografías de la vida cotidiana?

El germen de mis obras, siempre viene de los apuntes al natural que realizo en pequeñas libretas que puedo llevar siempre conmigo y que luego, o bien transfiero a un formato diferente en el que poder trabajar de manera más relajada, o bien son la propia obra final.

La composición, la puesta en escena y, quizá, esas micro-coreografías son aquello que me permito aportar como artista. Estas escenas cotidianas para mí suponen la manera más directa y más honesta de conectar con el público ya que, pese a ser escenas íntimas, representan experiencias universales.


Peus. 2023. Pastel al óleo sobre papel encolado en tabla. 30 x 30 cm.


En tus piezas, la presencia de tonos sobrios parece generar un tipo particular de atmósfera. ¿Cómo describirías el modo en que esa atmósfera emerge durante el trabajo, y qué papel juega en la construcción global de la imagen?

La atmósfera y el color es algo muy reciente en mi obra. Anteriormente me centraba únicamente en los personajes como el elemento principal y muchas veces incluso quedaban flotando en el vacío. Es en el momento en el que vi que era necesario contextualizar y, sobre todo, cuando empecé a trabajar más a partir de los apuntes que tomaba en mis libretas, que entendí la importancia del entorno para el personaje.

Los personajes para mí serán siempre el elemento principal, ya que creo que es en la representación de la figura humana donde disfruto más. Pero poco a poco me gusta investigar aquello que les rodea. Veo necesario darles un entorno y una atmósfera para poder ubicarlos en una escena mucho más completa.


Mamant. 2025. Lápices de colores sobre libreta. 14 x 18 cm.


¿Los silencios en tus obras son heredados de experiencias reales o emergen durante el proceso pictórico?

Los silencios en mis obras son heredados de experiencias reales, ya que en el momento de capturar esos pequeños instantes de las escenas cotidianas - es necesario-, suelo estar concentrado y en silencio. Por otro lado, también creo que la contemplación de las obras artísticas casa muy bien con ese momento de calma y que, por un instante, tanto el artista en todo el proceso de creación como el espectador cuando mira la obra, pueden coincidir en ese mismo estado de tranquilidad y de silencio.


El Beso. 2024. Pastel al óleo sobre libreta. 14 x 18 cm.


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Hay algunas de mis obras que están muy planificadas, incluso excesivamente, con muchísimos bocetos. Por otro lado siempre tengo ese punto de partida que aparece en los apuntes de los cuadernos, y dejo la experimentación y lo inesperado para el final. Aunque también es cierto que cuando me he lanzado desde el principio a la improvisación, han ocurrido cosas maravillosas, por lo que ahora intento que esos dos mundos se combinen de la forma más orgánica posible.


Cine. 2025. Bolígrafo y pastel al óleo sobre libreta. 14 x 18 cm.


Aunque tu obra se ha desplazado hacia lo pictórico –con una estética muy vinculada a lo cinematográfico-, aún se perciben ecos de la ilustración en tu lenguaje visual. ¿Qué elementos dirías que permanecen y cuáles se han transformado radicalmente?

Para mí, la ilustración ha sido un campo de aprendizaje brutal. Me encantan esos artistas que han combinado los encargos de ilustración con el trabajo de estudio para galerías como Ramón Casas o James Jean. Creo que estos dos mundos pueden conectar en lo técnico, pero el lenguaje y la finalidad son muy distintos.

El hecho de que exista una obra única y original, hace que puedan aparecer accidentes que en la ilustración difícilmente pueden aparecer. Por lo tanto, esa esencia del objeto único y, sobre todo, esa intencionalidad lo hacen absolutamente diferente.