Art Madrid'26 – RUBÉN MARTÍN DE LUCAS SERÁ EL ARTISTA INVITADO DE ART MADRID’19

Para su próxima edición de 2019 Art Madrid apuesta por el talento creativo del artista madrileño Rubén Martín de Lucas, quien presentará en exclusiva una nueva entrega de sus “Repúblicas mínimas” y tendrá una participación muy activa en la feria.

La elección del artista invitado responde al deseo de Art Madrid de apoyar a autores en una fase inicial o intermedia de su carrera que destaquen por su carácter comprometido, su búsqueda constante de nuevos lenguajes expresivos, la continuidad en su práctica artística y el desarrollo de proyectos con vocación transnacional que exploren nuevos discursos en el arte contemporáneo. Es una apuesta firme por el talento creativo que la feria quiere traducir en dotar de mayor presencia al artista involucrándolo en acciones participativas que impliquen al público con los procesos de producción artística.

Rubén Martín de Lucas, "Repúblicas mínimas", nº 5

Martín de Lucas reflexiona así sobre su proyecto Stupid Borders y su participación en Art Madrid'19

No se dejen llevar. Háganse preguntas.

La eclosión de ferias de arte en las últimas décadas es el resultado de la sociedad en la que vivimos. No puedo hablar bien de ellas. No me gustan demasiado. Sin embargo tampoco puedo hablar mal porque formo parte de ellas. Quizás éste sea el peor lugar y el peor momento para ser sincero, dado que soy el artista invitado, pero creo que debemos dejar atrás la corrección y mirarnos en el espejo.

Vivimos en una sociedad-sistema-mercado-planeta del que nada escapa. Y en él, aunque todo está complejamente intrincado, las relaciones de “mercado” han acabado imponiéndose y afectando a todos los planos. Al personal, al social y por supuesto al cultural y artístico. No existe el artista perfecto porque es imposible vivir del aire. A algunos nos atrae esa imagen ascética y elevada, pero la realidad nos dice que es imposible habitar fuera de este mundo-sistema por la sencilla razón de que no existe ese “fuera”. Todo está dentro.

La paradoja es la siguiente: Cómo cuestionar un sistema del que formas parte. Cómo cambiar la inercia de una gran bola de nieve en la que estás metido. No sé si hay solución.

Lo que sí sé es que hacerse preguntas es la mejor manera de alumbrar el camino. En el plano personal cuestionar todo me llevó a renunciar al ejercicio de la Ingeniería de Caminos y a apearme, años después, del colectivo que había ayudado a fundar, Boa Mistura, para ver crecer a mis hijos y poder cuestionarme todo con un tiempo más pausado. ¿Por qué corremos tanto? ¿Hacia dónde corremos?

Puse el foco en nuestra relación con el territorio, en el extraño sentimiento de propiedad que ejercemos hacia una Tierra que nos trasciende en edad. Esa “propiedad”, una ilusión consensuada, una ilusión peligrosa. Lo mismo que el concepto “nación”, una construcción mental presente sólo en el imaginario colectivo, un concepto abstracto que es fuente de continuas tensiones y violencia.

Así empecé a cuestionar todo. El paisaje antrópico, la reducción del espacio para la vida salvaje, el alejamiento mental del concepto naturaleza y el empleo de la palabra explotación: agrícola, forestal, ganadera, minera. Explotaciones que hablan de una insana relación de sometimiento. Un hecho: al 99,9% de las especies restantes les iría mejor sin nosotros. Una verdad dolorosa.

Ante este panorama, el arte, esa voluble etiqueta, sigue siendo, al menos como lenguaje, una herramienta potente. Podemos producir objetos bellos que nos mantengan ensimismados en la altivez del hombre o podemos dar una palmada en la mesa y cuestionarlo todo.

Como artista invitado podría pedirles que apoyen el arte. No lo haré. Lo que sí les pido es que cuestionen todo. No se dejen llevar. Háganse preguntas.

Rubén Martín de Lucas, "Repúblicas mínimas", nº 11

Desde el comienzo de su carrera en solitario, Rubén Martín de Lucas ha desarrollado un trabajo centrado en la relación del individuo con el entorno y su intervención sobre el territorio. La carga discursiva de la obra de este artista multidisciplinar adopta numerosas formas y propuestas, desde pintura a fotografía, si bien en los últimos tiempos sus proyectos tienden a la videocreación. Con un lenguaje expresivo que parte de la exploración del paisaje y el análisis de la huella del hombre en la naturaleza, Rubén propone una aproximación crítica a ciertos conceptos impuestos que se traducen en delimitaciones artificiosas, en barreras y separaciones ficticias de las que el paisaje no entiende. Como él mismo explica: “hablo de fronteras, del extraño concepto de propiedad de la tierra, de superpoblación, de agricultura industrial, de la antropización del paisaje. Comprender mi trabajo lleva un tiempo y un pequeño esfuerzo por parte del espectador”. A estas ideas responde su proyecto más ambicioso “Stupid borders”, del que “Repúblicas mínimas” es una de sus líneas de trabajo: un proceso de creación permanentemente abierto que tendrá en Art Madrid una nueva entrega inédita.

Desde Art Madrid queremos poner en valor la evolución constante, la indagación expresiva y el compromiso discursivo del trabajo de Rubén. Se trata de un artista incansable que no entiende de obstáculos y arriesga en sus obras con propuestas innovadoras. Además, tiene un discurso artístico maduro y trascendente, resultado una trayectoria coherente y muy prometedora.





Rubén Martín de Lucas se tituló en Ingeniería Civil en 2002, pero ya antes de concluir sus estudios empezó a despuntar en su vertiente artística al cofundar el grupo Boa Mistura, un colectivo que destaca principalmente por sus intervenciones de arte urbano en Brasil, Sudáfrica, Alemania, México o Noruega. En 2015 decidió iniciar su carrera en solitario con un discurso volcado en la reflexión de la intervención del hombre en el entorno; una línea temática de la que han surgido ya varios proyectos y que le han permitido a Rubén participar en numerosas exposiciones dentro y fuera de España.

 


ABIERTO INFINITO.LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: ALTA FACTURA. COLECTIVO LA BURRA NEGRA

4 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


"Disciplina para el poder”. Performance de La Burra Negra para la pieza: Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat. 2025.


Alta Factura subvierte la estructura de la pasarela de moda para reivindicar los procesos invisibles de la creación artística. En esta propuesta, a través de una serie de piezas textiles conceptuales, la performance sitúa bajo el foco el rigor del oficio y la vulnerabilidad del artista, exponiendo —por fin— aquellas costuras que suelen quedar relegadas a la sombra de los bastidores.


Colectivo La Burra Negra.


SOBRE EL COLECTIVO LA BURRA NEGRA

La Burra Negra es un colectivo nómada de Artes de Acción con sede en Málaga, fundado en 2024 tras su primera residencia en Totalán. Está autogestionado por Ascensión Soto Fernández, Gabriela Feldman de la Rocha, Sasha Camila Falcke, Sara Gema Dominguez Castillo, Sofía Barco Sánchez y Regina Lagos González, seis creadoras de diferentes procedencias y trayectorias que se conocieron en el Hospital de Artistas de La Juan Gallery. El colectivo reúne profesionales de joyería, pintura, artes escénicas, música, danza, divulgación y gestión cultural. Su actividad incluye la residencia anual en Totalán, la producción de obras performativas, la mediación cultural y la realización de intervenciones en el territorio. Desde su creación ha participado en las Jornadas Periscopio en La Térmica, ha presentado A granel en el MVA de Málaga, ha realizado diversas acciones en Totalán, la más reciente durante su segunda residencia anual y ha formado parte con sus propias propuestas en la performance Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat en Madrid.

En La Burra Negra les mueve la creación colectiva y el intercambio de saberes. Unidas para experimentar y difundir la performance, exploran lo invisible del trabajo artístico: tiempos, esfuerzos y relaciones que normalmente no se ven, como forma de reivindicación.

Su práctica surge del diálogo y del pensamiento compartido, en la búsqueda de espacios descentralizados donde el arte pueda ser vivido y su proceso mostrado. Cada residencia y cada acción son intentos de habitar la creación de manera colectiva, cuestionando la precarización y construyendo redes de cuidado y colaboración que sostienen su práctica y la de quienes les rodean.