RUBÉN MARTÍN DE LUCAS OS DA LA BIENVENIDA A ART MADRID’19

Llegó el día, ¡hoy celebramos la inauguración de Art Madrid’19! Casi un millar de obras de arte, cientos de artistas y galeristas os esperan en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles desde el miércoles 27 de febrero hasta el domingo 3 de marzo. Y para daros la bienvenida de una forma muy especial, os desvelamos una de las sorpresas que encontraréis en la entrada de la feria: ¡una impresionante instalación audiovisual de Rubén Martín de Lucas os dará la bienvenida a la 14ª edición de Art Madrid!

Rubén Martín de Lucas, imagen de "República nº14", 2019.

Hoy, miércoles 27, inauguramos la nueva edición de Art Madrid, una edición que destaca la creciente participación internacional y el firme compromiso con los jóvenes creadores y las creaciones más contemporáneas. Galeristas, artistas, agentes culturales, personalidades de múltiples ámbitos, invitados especiales y visitantes nos acompañarán en una cita en la que se podrá descubrir un espectacular panorama del arte contemporáneo. Además, a partir de las 13 h. los asistentes podrán disfrutar de un cóctel y conversar directamente con muchos de los protagonistas de esta edición.

Rubén Martín de Lucas, imagen de "República nº 13", 2019.

En Art Madrid’19 no podían faltar las sopresas, y aunque nos ha costado no compartir con todos con vosotros una de las grandes novedades de este año, ahora podemos contaros cómo será la obra destacada que os dará la bienvenida a la feria. Gracias a la colaboración de Sono, hemos creado una gran instalación de vídeo en la que se expondrán los nuevos trabajos de Rubén Martín de Lucas.

El Artista Invitado de esta edición es un creador multidisciplinar que, tras su paso como cofundador por el colectivo Boa Mistura, ha continuado con éxito su carrera en solitario desde 2015. Desde entonces, su principal línea de trabajo se ha situado en torno a la relación que establecen las personas con el territorio. Martín de Lucas presenta nuevas obras de la serie “Repúblicas Mínimas”, dentro del celebrado proyecto “Stupid Borders”: un trabajo apasionante sobre las fronteras geopolíticas y el sentido de la propiedad bajo una mirada a la vez crítica y poética. En Art Madrid se presenta de forma inédita dentro de una impresionante instalación de vídeo en la que se aprecian de manera simultánea doce de las “repúblicas” de Martín de Lucas, una gran pieza que además conecta directamente con la línea temática del Programa Paralelo de actividades de este año, el videoarte.

Rubén Martín de Lucas, imagen de "República nº 12", 2019.

Las “Repúblicas Mínimas” son acciones performativas con las que el artista interviene simbólicamente el paisaje. El proceso es sencillo: se apropia de 100m2, dibuja una forma elemental en el territorio elegido y vive en ese nuevo espacio en soledad durante 24 horas. Precisamente las tres últimas ediciones de este trabajo son las que el artista ha realizado de forma exclusiva para Art Madrid, tres piezas inéditas que se descubrirán en la instalación de la entrada. De este arte de acción siempre se conserva un cuidado material documental, vídeo creación y fotografía que se convierte en “gestos poéticos, dotados de una mordiente ironía”, como explica el creador.

La instalación de vídeo que podréis disfrutar en la entrada de Art Madrid, formada por 12 pantallas, se ha realizado con la colaboración de Sono, marca líder en la ingeniería audiovisual e integración de sistemas. Con 45 años de experiencia, desde 1972 esta marca pionera crea experiencias de comunicación basadas en tecnología audiovisual, tanto a nivel nacional como internacional. Miles de instalaciones, proyectos y eventos realizados durante estos años manifiestan su éxito en un sector siempre en crecimiento y con gran nivel de competitividad.

El equipo de Sono está especializado en la integración profesional de tecnología audiovisual, y ofrece variados servicios que van desde la instalación efímera, en ferias, congresos o pasarelas; también la instalación fija, en museos, estadios, escenografías de televisión u otros tipos de espacios corporativos; hasta la producción de contenidos. En este último aspecto, cabe destacar la creación de materiales interactivos, como proyecciones en 360º, realidad aumentada, en 3D, imagen virtual y hologramas, vídeo mapping o lo más avanzado en tecnología Kinect. Justamente son tecnologías que empiezan a tener una presencia más destacada en los circuitos del arte que apuestan por los nuevos medios, y cada vez son más los artistas que investigan las posibilidades de estas herramientas y se expresan a través de estos lenguajes.

Con una amplia gama de equipos y sistemas audiovisuales para cubrir cualquier necesidad, Sono ha realizado instalaciones para instituciones foráneas tan destacadas como la Exposición Universal de 2010 en Shanghai, en la que destacó su intervención en el Pabellón de España, el Museo Etihad de Dubai o el Museo Olímpico de Catar; al igual que a nivel nacional han desarrollado proyectos para Fitur, el Museo Marítimo de Barcelona, el Recinto Modernista de Sant Pau, los conciertos celebrados en la Sagrada Familia, el Madrid Roca Gallery o el Primavera Sound, entre otros.

Posiblemente, el arte audiovisual es uno de los tipos de creación que más claramente requiere un tiempo por parte del espectador, y por eso, esta instalación de “Repúblicas Mínimas” de Martín de Lucas solo podrá ser realmente apreciada y disfrutada en la feria, ¡os esperamos en la nueva edición de Art Madrid!

 

Fernando Gómez de la Cuesta es crítico de arte en ABC Cultural, comisario independiente de exposiciones, investigador y docente. Licenciado en Historia del Arte por la UIB y en Derecho por la UB. Presidente territorial del IAC Baleares y Vocal de la ACCAIB. Forma parte del Ministerio de la Verdad de la publicación Sublime. Ha sido curador residente en el Casal Solleric de Palma con diferentes ciclos de exposiciones (2010-13), director del festival de fotografía PalmaPhoto (2013-15), comisario del proyecto de residencia de artistas CRIdA del Ajuntament de Palma (2011-12), del I Festival de Arte Contemporáneo de Saltillo (Coahuila, México, 2015) y de la Feria de Arte Contemporáneo MARTE de Castellón (2018).

Actualmente tiene en preparación proyectos expositivos para el CGAC de Santiago de Compostela, Cabildo de Lanzarote, Centro Párraga de Murcia y La Regenta de Las Palmas. Ha comisariado múltiples individuales y colectivas en espacios como, entre otros, TEA Tenerife, MUCA Roma de México, Centro Niemeyer de Avilés, Kunst Haus Wien, Fundació Pilar i Joan Miró de Mallorca, Instituto Cervantes de Praga, Es Baluard de Palma, Michael Horbach Stiftung de Colonia, Las Cigarreras de Alicante, Hilvaria Studios de Tilburg, Espai Rambleta de Valencia, MUU Helsinki o CEART Fuenlabrada, con la participación de artistas como Carlos Aires, Ana Laura Aláez, Irene de Andrés, Verónica R. Frías, Jorge García, Martín y Sicilia, Rosell Meseguer, Guillermo Mora, Santiago Morilla, PSJM, Avelino Sala, Amparo Sard, José Luís Serzo, Javier Vallhonrat o Simon Zabell, por citar algunos.

 

¿Cómo has recibido esta propuesta por parte de Art Madrid?

Con mucha ilusión. Para los profesionales que trabajamos desde bases periféricas, en mi caso desde un pueblo de Mallorca llamado Artà, nos resulta muy difícil acceder a las programaciones y a los proyectos que se desarrollan en la capital. Siempre es un placer (y una responsabilidad) tener la oportunidad de comisariar una propuesta en Madrid, mucho más si lo haces para una estructura de prestigio, tan consolidada y organizada, como es la feria internacional de arte contemporáneo Art Madrid.

 

¿Cómo te has planteado el comisariado?

Lo cierto es que desde que recibí la invitación de Alberto Cornejo y su equipo he gozado de absoluta libertad y un apoyo total para desarrollar la idea que tenía en mente. Comisariar una sección de una feria es un tipo de curaduría especial, nunca debes perder de vista dónde, cómo y para qué te estás cuidando de la selección y de los contenidos de una propuesta, y una feria de arte contemporáneo es un contexto que viene marcado por unos límites muy poderosos, uno de ellos es la nómina de galerías que aplican y los artistas que se presentan, otro, que todos tienen como primer objetivo la venta de obra. Partiendo de esas condiciones iniciales, tenía mucho interés en investigar sobre algo que tiene que ver con el mercado como institución legitimadora dentro de los desarrollos profesionales del mundo del arte actual, también sobre las modas, las tendencias, las corrientes y sobre esos artistas resistentes que deciden tomar caminos alejados de ellas. Quería plantear esa dicotomía que ya se daba entre los grandes salones oficiales y aquellos creadores que subvertían el estado de la cuestión desde su participación en los mismos o generando nuevos dispositivos alternativos como los salones independientes o des refusés.

 

¿Cuál crees que es el papel de One Project dentro de Art Madrid?

One Project es un proyecto que me precede y que tiene unas bases fundacionales y un desarrollo amplio en el tiempo. Tanto Carlos Delgado Mayordomo como Nerea Ubieto (los compañeros que han comisariado previamente este programa) han realizado una gran labor. One Project debe servir a la feria para introducir nuevos artistas y nuevas galerías, pero no de cualquier manera, debe cumplir esa función, sin duda, pero debe hacerlo estableciendo un foro de reflexión y de debate, un lugar en el que poner el prisma sobre algún aspecto concreto de la creación contemporánea para poder analizarlo con cierto calado. One Project es una sección que debe tener ese plus de investigación, de calma, de esfuerzo y de rigor, para tratar de dar otro tipo de profundidad y de visibilidad a la obra de los artistas y a los proyectos galerísticos en el seno de una feria de arte.

 

¿Cómo esperas que viva el público el formato empleado en esta idea de debate-conflicto?

El título de la propuesta, “Salvajes. La cage aux fauves”, ya nos pone sobre la pista. Nuestra idea, aparentemente contradictoria, es generar esa fricción partiendo de una peculiar simbiosis en la que hemos recurrido a artistas que transitan la senda de la creación por caminos autónomos, personales y, en ocasiones, en conflicto con lo habitual, con lo recurrente, con la tendencia, con la moda… Artistas que pintan y que esculpen con esfuerzo como una forma de resistencia y que lo hacen en una época epidérmica, superflua y vertiginosa, donde apenas nadie se para a nada. Artistas que crean desde la expresividad, la pulsión o la iconoclastia, desde una perspectiva pasional y vehemente, visceral, desacralizadora o irreverente. Esperamos que el público lo viva con el mismo interés y la misma intensidad con los que nosotros hemos construido este relato. Para ello hemos contado con Virginia Rivas, Roberto López, Julio Anaya Cabanding, Pichiavo, Santiago Palenzuela, Juan Carlos Batista, Andrés Planas, Alona Harpaz y Nicolàs Laìz Placeres, que vienen representados por DDR Art Gallery, Plastic Murs, Kaplan Projects, MA arte contemporáneo y la Agencia de Tránsitos Culturales.

 

¿Qué papel crees que juegan las ferias en el mercado del arte español y cómo encuadrarías a Art Madrid?

Esta y otras ferias cumplen una misión fundamental a la hora de activar el sector, creo en la feria como agente dinamizador y como nódulo de esa red de actividad que se despliega a lo largo del territorio nacional y creo en su importancia para la creación de nuevos coleccionistas. En mi opinión, el coleccionismo, la iniciativa privada en general, es una de las llaves que puede conseguir que un tejido como el nuestro se convierta en un sector económico profesional donde los agentes que lo componemos podamos vivir de nuestro trabajo, impidiendo que siga siendo este circo de juegos malabares donde los participantes nos desenvolvemos en una precariedad casi permanente. Para eso hace falta educación de base, mucha pedagogía y mucha intermediación, debemos hacer que crezca el afecto y la sensibilidad hacia la cultura en general y hacia el arte contemporáneo en particular. Art Madrid emprende esta misión de una forma valiente, con una evolución que se consolida edición tras edición. La permanencia y el crecimiento de sus programas complementarios, donde se encuadra One Project, así lo demuestra.

 

¿Y cuál crees que es el lugar del arte contemporáneo español dentro del paradigma artístico internacional?

Desgraciadamente muy lejos de donde la calidad de los agentes que lo componen debería situarlo. Padecemos un problema de base que afecta a las estructuras básicas y que actúa como un lastre que es muy difícil de superar. En muchos casos seguimos sin cobrar honorarios dignos por nuestro trabajo, sin que se respeten nuestros derechos elementales, nuestras creaciones y autoría, desde esa situación tan preliminar es difícil proyectar una carrera profesional internacional, además, el mercado y la inversión privada son muy restringidos. Lo institucional público que, como ocurre en otros contextos, debería ser nuestro apoyo fundamental, sigue marcado por la injerencia política, en España hay una excesiva dependencia de lo público en lo que se refiere, sobre todo, al arte contemporáneo y eso nos hace tener unos interlocutores de carácter político que desconocen completamente a qué nos dedicamos. Esa gente administra los espacios y los presupuestos que nosotros usamos desde la precariedad pero, en realidad, tienen unas motivaciones muy alejadas de las nuestras. La creación contemporánea se mueve en plazos e intereses muy diferentes a los del ritmo político, nosotros necesitamos planes a largo plazo y criterios profesionales para decidirlos y desarrollarlos, mientras que la clase dirigente, lo que desea, es controlar los contenidos de las instituciones culturales para que se conviertan en voceras de la ideología del partido en el poder, a la vez que nosotros, los bufones de palacio, les dotamos de “oferta cultural controlada”: nos ven como programadores necesarios (y necesitados) que pasamos por (casi) todos los aros por culpa de esa situación de penuria. Una situación impuesta por los gobernantes que consigue desunirnos como tejido, haciendo que aceptemos trabajos que no cumplen con una deontología que, en redes sociales y otros foros, todos defendemos (pero que no siempre aplicamos).

 

Sabemos que el sector cultural mantiene su precariedad casi inherente a pesar de que estamos viviendo un período de eclosión artística extraordinario. Los artistas se reinventan y se esfuerzan para seguir creando ¿Crees que también ha habido una evolución en la percepción del público a la hora de acercarse al arte contemporáneo? ¿Qué pueden hacer las ferias de arte en este acercamiento al público general?

Los procesos en la creación contemporánea siempre tienen que ver con la sociedad que los acoge y los cambios que ésta experimenta. El público (pero también los artistas) a la vez que tienen acceso a más medios e información, aparecen desbordados por ese mismo exceso. Todos tenemos un defecto de concentración, nos cuesta más aplicar atención, tiempo, esfuerzo, profundidad, sobre todo cuando nuestro rol es el de público. Como hemos comentado anteriormente sólo hay una solución, una respuesta que, de tanto decirla, la estamos volviendo inocua, vacía de contenido: necesitamos educación, establecer pedagogías e intermediaciones que generen una masa crítica y culta, que nos haga evolucionar hacia una población interesada por la creación actual.

 

La labor de un comisario es fundamentalmente la de generar discurso y contenido en torno a la creación para plantear cuestiones abiertas a la sociedad. Muchos artistas contemporáneos han reorientado sus líneas de trabajo hacia proyectos más reflexivos donde el discurso tiene una carga prioritaria en la obra. ¿Cómo se canaliza esta tensión entre la pulsión reflexiva de la creación contemporánea y la acuciante falta de tiempo y la sobreinformación que vive el individuo en la sociedad de nuestro tiempo?

Esa situación puede ser un estímulo, los artistas son intelectuales sensibles a todo aquello que les rodea. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones, esta falta de tiempo, básicamente fruto de nuestra precariedad profesional, y esa sobreinformación, termina siendo más un problema que un medio o una motivación. Son muchas las carreras artísticas que quedan sepultadas bajo esta precariedad de la desmesura.

 

¿Cuál consideras que son las líneas comunes que están desarrollando los jóvenes artistas en proceso de crecimiento?

Lo cierto es que hay múltiples líneas de investigación diferenciadas, muchas de ellas muy estimulantes. Al hilo de las últimas preguntas de nuestra conversación, decirte que a mí me interesa, entre otros temas, esos artistas que se están refiriendo a su propio trabajo, al propio desempeño profesional del creador, a su situación económica, social y laboral, a la consideración que se tiene de ellos mismos y de su obra. Una autorreferencia que se está convirtiendo en una expresión muy certera, trágica, irónica, de la situación de la cultura en general y de las artes visuales en particular. Sobre ello estoy preparando un proyecto titulado “Los trabajos estériles” que se presentará el próximo año en La Regenta de Las Palmas de Gran Canaria con la participación de artistas como Verónica Ruth Frías, Cristina Garrido, Cyro García, Núria Güell, Nauzet Mayor, Adrián Martínez, Eugenio Merino, Rosell Meseguer, PSJM, Avelino Sala, Amparo Sard, Pelayo Varela y Marcelo Viquez.