Art Madrid'26 – SAFE CREATIVE SE ALÍA CON LOS ARTISTAS EN INTERNET

SAFE CREATIVE SE ALÍA CON LOS ARTISTAS EN INTERNET

Safe Creative, el mayor registro electrónico de propiedad intelectual en línea, se establece como colaborador de Art Madrid'23 en su 18ª edición formando también parte de la Semana del Arte de Madrid.

Internet supone para los creadores tanto una ventaja competitiva como una serie de importantes desafíos tanto a nivel de exposición, ejecución, descubrimiento, como de infracciones y plagios. En 2007 fundamos un registro de derechos de autor basado en la tecnología de tal manera que Safe Creative se alía con los artistas en Internet para proteger sus derechos. Hoy, con las Inteligencias Artificiales Generativas y los NFT, los desafíos se multiplican y damos respuesta a creadores y artistas de todo tipo.

REGISTRAR DERECHOS DE AUTOR EN LA ERA DE INTERNET

Con la popularización de Internet en los últimos 20 años hemos visto que las necesidades de los creadores han cambiado. Pasamos de una creación y producción limitada y local a una global y masiva con necesidades inmediatas de protección y reconocimiento. Registrar derechos de autor en la era de Internet tiene que ser igualmente rápido, cómodo y económico. Safe Creative nació con el objetivo de acercar la tecnología como herramienta para crear las pruebas que van a necesitar antes de mostrar su obra.

Safe Creative ofrece un sistema en línea, cómodo y económico que permite a cualquier creador obtener las pruebas necesarias que le ayuden a demostrar sus derechos de autor, desde su casa, usando su ordenador y pudiendo registrar todas sus obras de forma instantánea.

EL REGISTRO ANTE LAS INTELIGENCIAS ARTIFICIALES

Crear pruebas de autor es más importante ahora que nunca ante el advenimiento de las Inteligencias Artificiales Generativas. El registro ante las inteligencias artificiales es fundamental por dos motivos principales:

CERTIFICAR EL PROCESO CREATIVO

El primero tiene que ver con la necesidad futura que tendrán los artistas de poder demostrar que ellos, y no una Inteligencia Artificial Generativa creó una obra concreta: Sólo estamos viendo el comienzo de las Inteligencias Artificiales Generativas y éstas irán mejorando con el tiempo. Poder certificar el proceso creativo de una obra, usando Safe Creative, va a ser fundamental para documentar que la obra, en efecto, ha sido creada por un ser humano.

REGISTRAR LA OBRA PARA DEFENDERSE DE PLAGIOS

Las Inteligencias Artificiales Generativas se nutren, de hecho, de creaciones artísticas previas. Ya existe controversia sobre el origen de las obras que alimentan estos algoritmos, habiéndose iniciado algunas demandas cuyo resultado se irá viendo en los próximos meses y años. Esto es porque, con frecuencia, no sólo usan obras del dominio público, sino de creadores y artistas contemporáneos vulnerando, presuntamente, sus derechos.

Registrar la obra para defenderse de plagios, proporciona un elemento para usar en caso de ser usada por una o más inteligencias artificiales en el futuro. Lógicamente informar del hecho del registro al mostrar la obra, ayuda a disuadir del plagio tradicional de personas que copian directamente el trabajo de otros artistas y defender los derechos de autor si finalmente la obra se usa sin autorización expresa del creador o titular.

EXPOSICIÓN Y VENTA DE OBRAS EN LÍNEA

Promocionarse en Internet y las redes sociales ha venido para quedarse. Construirse un nombre, montar una galería en línea o combinar presencia física en galerías y en línea, no son cuestiones de si hay que hacerlo, sino cómo hacerlo cuanto antes y de la mejor manera posible.

Con la suscripción de Safe Creative la exposición y venta de obras en línea se incluye de forma gratuita con Creators. Se puede activar una galería personal para mostrar y vender obras y permisos de uso. En este caso el NFT no es únicamente la obra, sino siempre el acuerdo de licencia de qué se puede hacer con la obra.

CONCLUSIÓN

Por ley los derechos existen al crear la obra y por eso los registros tecnológicos son la mejor herramienta para demostrar la existencia de estos derechos de forma rápida e inmediata, de manera permanente y en todo el mundo.

El artista puede certificar su proceso creativo, registrar la obra, mostrar la obra informando del registro para disuadir del plagio y ahora también exhibir, vender y licenciar su obra. Cada creador puede usar la herramienta como desee y en combinación con la presencia física en todo tipo de galerías, ya sean virtuales o físicas, con la mayor seguridad que la tecnología puede ofrecer hoy en día a nivel mundial.

Daniel Barrio. Artista invitado a la tercera edición de OPEN BOOTH. Cortesía del artista.


DESPIECE. PROTOCOLO DE MUTACIÓN


Como parte del Programa Paralelo de Art Madrid’26, presentamos la tercera edición de Open Booth, un espacio concebido como plataforma para la creación artística y la experimentación contemporánea. La iniciativa pone el foco en artistas que aún no cuentan con representación en el circuito galerístico, ofreciendo un contexto profesional de alta visibilidad en el que nuevas voces pueden desplegar su práctica, ensayar formas de relación con el público y consolidar su proyección en el panorama artístico actual. En esta ocasión, el proyecto está protagonizado por el artista Daniel Barrio (Cuba, 1988), quien presenta el site specific Despiece. Protocolo de mutación.

La práctica de Daniel Barrio se centra en la pintura como un espacio de experimentación desde el que analiza la mercantilización de lo social y la tiranía de la aprobación mediática. Para ello, trabaja con imágenes procedentes de la prensa y otros medios, que interviene pictóricamente con el objetivo de desactivar su significado original. Mediante este proceso, el artista propone nuevas lecturas y cuestiona los mecanismos de producción de sentido, concibiendo la pintura como un lugar de realización, terapia y catarsis.

Despiece. Protocolo de mutación se construye a partir de restos urbanos, materiales industriales y fragmentos de historia para interrogarnos sobre qué memorias heredamos, cuáles consumimos y cuáles somos capaces de construir. Suelo, paredes y volúmenes conforman un paisaje en tensión donde lo sagrado convive con lo cotidiano, y donde las grietas importan más que la perfección.

La evolución constante del arte exige un intercambio continuo entre artistas, instituciones y públicos. En esta 21ª edición, Art Madrid reafirma su voluntad de actuar como catalizador de ese diálogo, ampliando los límites tradicionales del contexto ferial y abriendo nuevas posibilidades de visibilidad para prácticas emergentes.



Este site specific surge de un impulso crítico y afectivo por desarmar, examinar y recomponer aquello que nos constituye cultural y personalmente. La obra se concibe como un todo indisoluble: un paisaje interior que opera como dispositivo de sospecha, donde suelo, paredes y volúmenes configuran un ecosistema de restos. Se propone una lectura de la historia no como una continuidad lineal, sino como un sistema de fuerzas en fricción permanente, articulando el espacio como un archivo adulterado; una superficie que se presenta como definitiva, pero que permanece en constante transformación.



La obra se configura como un paisaje construido a partir de residuos urbanos, donde suelo, paredes y objetos conforman un cuerpo unitario elaborado con mortero de cal, PVC de cartelería teatral, espuma industrial y cera de ofrendas. El núcleo del proyecto es una estructura en forma de “L” de 5 × 3 metros que reinterpreta la técnica del fresco sobre soporte industrial recuperado, aplicando el mortero en húmedo durante jornadas continuas, sin búsqueda de perfección, permitiendo que la materia evidencie su propio carácter. En torno a esta estructura gravitan fragmentos arquitectónicos: bloques de espuma que simulan hormigón, un torso del Belvedere impreso en 3D y deformado, y un elemento escultórico de cera en el que se incrustan lijas utilizadas por obreros y artistas anónimos, preservando el esfuerzo de esos cuerpos ajenos.

Un elemento escultórico de cera blanca funciona dentro del conjunto instalativo como un punto de concentración sensorial que desafía la mirada. En su interior confluyen la fe acumulada de las velas de ofrenda y los residuos industriales del taller, recordando que la pureza y la devoción conviven con la materialidad del mundo cotidiano. La experiencia del espectador trasciende así lo visual: inclinarse, oler y aproximarse a la vulnerabilidad transforma la percepción en un acto íntimo y corporal. En su densidad quedan incrustados tacos de lija usados por artistas, artesanos y obreros, recuperados de contextos ajenos, donde la lija actúa como huella del esfuerzo de otros cuerpos, respondiendo a un protocolo de registro sin intención autobiográfica.

Despiece. Protocolo de mutación nos interpela: ¿qué memoria valoramos?, ¿la que consumimos o la que construimos con rigor? El público abandona la posición contemplativa para integrarse en el sistema, y el esfuerzo de desplazar la materia, el rigor documental y la materialidad envolvente configuran un cuerpo de resistencia frente a una realidad mediada. El proyecto se consolida así como un paisaje interior donde suelo, superficie y volumen articulan una anatomía de residuos. La adulteración opera como metodología analítica aplicada a los estratos de la realidad urbana, interviniendo la historia a través de publicidades teatrales y callejeras, residuos arquitectónicos y protocolos administrativos, proponiendo que el arte puede restituir la capacidad de construir una memoria propia, aunque inevitablemente fragmentada.



SOBRE EL ARTISTA

DANIEL BARRIO. Cuba, 1988.

Daniel Barrio (Cienfuegos, Cuba, 1988) es un artista visual cuya práctica articula el espacio desde la pintura, entendiendo el entorno como un archivo adulterado susceptible de intervención crítica. Formado en la Academia de Bellas Artes de Cienfuegos (2004-2008) con especialidad en pintura, y posteriormente en la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid - ECAM (2012-2015) en Dirección de Arte, su metodología integra el pensamiento plástico con la narrativa escenográfica. Su origen cubano constituye el fundamento analítico de su trabajo: la experiencia de observar cómo los monumentos y los ideales se revelan frágiles al tacto le ha dotado de una sensibilidad particular para detectar las fisuras en aquello que se presenta como definitivo, estableciendo la realidad como superficie bajo permanente interrogación.

Su trayectoria incluye exposiciones individuales como "La levedad en lo cotidiano" (Galería María Porto, Madrid, 2023), "Interiores ajenos" (PlusArtis, Madrid, 2022) y "Tribud" (Navel Art, Madrid, 2019), así como participaciones colectivas relevantes en "Space is the Landscape" (Estudio Show, Madrid, 2024), "Winterlinch" (Espacio Valverde Gallery, Madrid, 2024), "Hiberia" (Galería María Porto, Lisboa, 2023) y la itinerancia de la Exposición de Arte Joven de La Rioja (2022). Miembro del Colectivo Resiliencia, su obra no persigue la producción de objetos sino la articulación de dispositivos pictóricos que generan protocolos de resistencia frente al flujo de imágenes descartables. En un contexto saturado de datos inmediatos, su práctica produce huellas y archiva aquello que debe permanecer, cuestionando no el significado de la obra sino la memoria que el espectador construye al interactuar con ella, recuperando así la soberanía sobre la mirada y habitando las ruinas como método de comprensión del presente.