Art Madrid'26 – SAFE CREATIVE: SU ALIANZA CON LOS ARTISTAS EN INTERNET

SAFE CREATIVE:

SU ALIANZA CON LOS ARTISTAS EN INTERNET



Safe Creative, el mayor registro electrónico de propiedad intelectual en línea renueva su colaboración con Art Madrid. Esta vez respaldando Arte y Palabra. Conversaciones con Carlos del Amor, una sección de entrevistas dirigidas a artistas que forma parte del Programa Paralelo de Art Madrid’24.

Internet supone para los creadores tanto una ventaja competitiva como una serie de importantes desafíos tanto a nivel de exposición, ejecución, descubrimiento, como de infracciones y plagios. En 2007 fue fundado este registro de derechos de autor basado en la tecnología, de tal manera que, Safe Creative se alía con los artistas en Internet para proteger sus derechos. Hoy, con las Inteligencias Artificiales Generativas y los NFT, los desafíos se multiplican y damos respuesta a creadores y artistas de todo tipo.

REGISTRAR DERECHOS DE AUTOR EN LA ERA DE INTERNET

Con la popularización de Internet en los últimos 20 años hemos visto que las necesidades de los creadores han cambiado. Pasamos de una creación y producción limitada y local a una global y masiva con necesidades inmediatas de protección y reconocimiento. Registrar derechos de autor en la era de Internet tiene que ser igualmente rápido, cómodo y económico. Safe Creative nació con el objetivo de acercar la tecnología como herramienta para crear las pruebas que van a necesitar antes de mostrar su obra.

Safe Creative ofrece un sistema en línea, cómodo y económico que permite a cualquier creador obtener las pruebas necesarias que le ayuden a demostrar sus derechos de autor, desde su casa, usando su ordenador y pudiendo registrar todas sus obras de forma instantánea.

EL REGISTRO ANTE LAS INTELIGENCIAS ARTIFICIALES

Crear pruebas de autor es más importante ahora que nunca ante el advenimiento de las Inteligencias Artificiales Generativas. El registro ante las inteligencias artificiales es fundamental por dos motivos principales:

CERTIFICAR EL PROCESO CREATIVO

El primero tiene que ver con la necesidad futura que tendrán los artistas de poder demostrar que ellos, y no una Inteligencia Artificial Generativa creó una obra concreta: Sólo estamos viendo el comienzo de las Inteligencias Artificiales Generativas y éstas irán mejorando con el tiempo. Poder certificar el proceso creativo usando Safe Creative, va a ser fundamental para documentar que la obra, en efecto, ha sido creada por un ser humano.

REGISTRAR LA OBRA PARA DEFENDERSE DE PLAGIOS

Las Inteligencias Artificiales Generativas se nutren, de hecho, de creaciones artísticas previas. Ya existe controversia sobre el origen de las obras que alimentan estos algoritmos, habiéndose iniciado algunas demandas cuyo resultado se irá viendo en los próximos meses y años. Esto es porque, con frecuencia, no sólo usan obras del dominio público, sino de creadores y artistas contemporáneos vulnerando, presuntamente, sus derechos.

Registrar la obra para defenderse de plagios, proporciona un elemento para usar en caso de ser usada por una o más inteligencias artificiales en el futuro. Lógicamente informar del hecho del registro al mostrar la obra, ayuda a disuadir del plagio tradicional de personas que copian directamente el trabajo de otros artistas y defender los derechos de autor si finalmente la obra se usa sin autorización expresa del creador o titular.

EXPOSICIÓN Y VENTA DE OBRAS EN LÍNEA

Promocionarse en Internet y las redes sociales ha venido para quedarse. Construirse un nombre, montar una galería en línea o combinar presencia física en galerías y en línea, no son cuestiones de si hay que hacerlo, sino cómo hacerlo cuanto antes y de la mejor manera posible.

Con la suscripción de Safe Creative la exposición y venta de obras en línea se incluye de forma gratuita con Creators. Se puede activar una galería personal para mostrar y vender obras y permisos de uso. En este caso el NFT no es únicamente la obra, sino siempre el acuerdo de licencia de qué se puede hacer con la obra.

CONCLUSIÓN

Por ley los derechos existen al crear la obra y por eso los registros tecnológicos son la mejor herramienta para demostrar la existencia de estos derechos de forma rápida e inmediata, de manera permanente y en todo el mundo.

El artista puede certificar su proceso creativo, registrar la obra, mostrar la obra informando del registro para disuadir del plagio y ahora también exhibir, vender y licenciar su obra. Cada creador puede usar la herramienta como desee y en combinación con la presencia física en todo tipo de galerías, ya sean virtuales o físicas, con la mayor seguridad que la tecnología puede ofrecer hoy en día a nivel mundial.


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La pintura de Daniel Bum (Villena, Alicante, 1994) se configura como un espacio de elaboración subjetiva donde la figura emerge no tanto como motivo representacional, sino como necesidad vital. La reiteración de ese personaje frontal y silencioso responde a un proceso íntimo: pintar deviene una estrategia para atravesar experiencias emocionales difíciles, un gesto insistente que acompaña y atenúa la sensación de soledad. En este sentido, la figura funciona como mediadora entre el artista y un estado afectivo complejo, vinculando la práctica pictórica con una reconexión con la infancia y con una dimensión vulnerable del yo.

La fuerte carga autobiográfica de su obra convive con una distancia formal que no obedece a una planificación consciente, sino que opera como mecanismo de protección. La contención visual, la aparente frialdad compositiva y la economía de recursos no neutralizan la emoción, sino que la encapsulan, evitando una exposición directa de lo traumático. De este modo, la tensión entre afecto y contención se instala como rasgo estructural de su lenguaje. Asimismo, lo ingenuo y lo inquietante coexisten en su pintura como polos inseparables, reflejo de una subjetividad atravesada por el misterio y por procesos inconscientes. Muchas imágenes surgen sin un significado claro previo y solo se revelan con el tiempo, cuando la distancia temporal permite reconocer los estados emocionales que las originaron.


La larga noche. Óleo, acrílico y carbón sobre lienzo. 160 x 200 cm. 2024


La figura humana aparece con frecuencia en tus obras: frontal, silenciosa, suspendida. ¿Qué te interesa de esa presencia que parece a la vez afirmativa y ausente?

No diría que me interesa nada en especial. Empecé a pintar esta figura porque había emociones que no lograba comprender y había un sentimiento que me era muy difícil de digerir. Este personaje surgió en un momento bastante complicado para mí, y el hecho de hacerlo y volver a hacerlo, repetirlo una y otra vez, hizo que durante el proceso no me sintiera tan solo. Al mismo tiempo me mantenía fresco y me conectaba con el niño interior que en ese momento estaba roto, y me hizo pasar el trago un poquito menos amargo.


Santito. Acrílico y óleo sobre lienzo. 81 x 65 cm. 2025


Hay en tu trabajo una dimensión afectiva muy fuerte, pero también una distancia calculada, una especie de frialdad formal. ¿Qué papel juega esa tensión entre emoción y contención?

No sabría decir exactamente qué papel juega esa tensión. Mi pintura parte de lo autobiográfico, de la memoria y de situaciones que he vivido y que han sido bastante traumáticas para mí. Quizá, como mecanismo de protección —para que no se pueda acceder directamente a esa vulnerabilidad o para que no resulte dañina— aparece esa distancia de manera inconsciente. No es algo planificado ni controlado; simplemente surge y está ahí.


Pintor de noche. Acrílico sobre lienzo. 35 x 27 cm. 2025


Tu lenguaje plástico oscila entre lo ingenuo y lo inquietante, lo próximo y lo extraño. ¿Cómo conviven para ti esas tensiones, y qué función cumplen dentro de tu búsqueda visual?

Pues creo que tal cual soy yo. No podría convivir lo uno sin lo otro. No podría existir lo ingenuo sin lo inquietante; para mí van necesariamente de la mano. Me atrae mucho lo misterioso y el acto de pintar cosas que ni yo mismo comprendo del todo. Muchas de las expresiones o de los retratos que realizo surgen del inconsciente, no están planificados. Es a posteriori cuando empiezo a entenderlos, y casi nunca de manera inmediata. Siempre pasa un tiempo considerable hasta que puedo reconocer cómo estaba yo en ese momento en el que los hice.


Qi. Acrílico sobre lienzo. 81 x 65 cm.2025


La sencillez formal de tus imágenes no parece una cuestión de economía, sino de concentración. ¿Qué tipo de verdad estética crees que puede alcanzar la pintura cuando se despoja de todo lo accesorio?

No sabría decir qué verdad estética hay detrás de esa sencillez. Lo que sí sé es que es algo que necesito para estar en calma. Me abruma cuando hay demasiadas cosas en el cuadro, y desde siempre me ha llamado la atención lo mínimo, cuando hay poco, cuando casi no hay nada. Creo que ese despojamiento me permite acercarme a la pintura desde otro estado, más concentrado, más silencioso. No sabría explicarlo del todo, pero es ahí donde siento que puedo trabajar con mayor claridad.


Crucifixión. Acrílico sobre lienzo. 41 x 33 cm. 2025


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Normalmente me siento más cómodo dejando espacio a lo inesperado. Me interesa la incertidumbre; tenerlo todo bajo control me resulta bastante aburrido. Lo he intentado en algunas ocasiones, sobre todo cuando me he propuesto trabajar en series muy planificadas, con bocetos cerrados que luego quería trasladar a la pintura, pero no era algo con lo que me identificara. Sentía que desaparecía una parte fundamental del proceso: el juego, ese espacio en el que la pintura puede sorprenderme a mí mismo. Por eso no suelo planificar demasiado y, cuando lo hago, es de una manera muy sencilla: algunas líneas, algún plano de color. Prefiero que sea en el propio cuadro donde suceda todo.