Son ART MADRID´14. Capítulo 1: Ansorena, Art4+, Galería Espiral, Joan Oliver

Obra de Carmen Van Den Eynde (Galería Espiral)

ANSORENA

La galería Ansorena es un clásico de las ferias de arte en Madrid y comenzó a trabajar en 1845, como taller joyería inaugurado por Celestino Ansorena. Celestino se consagró como uno de los joyeros más importantes de su época y, en 1860, fué nombrado “Joyero y Diamantista de la Casa Real”.

Las joyas diseñadas y elaboradas por Ansorena lucieron en la real figura de la Reina Victoria Eugenia en forma de tiaras y collares y todavía pueden verse en los numerosos retratos que le hicieron, entre otros, los pintores Joaquín Sorolla, Fernando Álvarez de Sotomayor o Philip de Laszlo.

El paso hacia las subastas lo dieron en 1974, como forma de complementar el negocio tradicional de la familia y se convirtieron también en uno de los pioneros en este campo en España.

Será en los años 80 cuando Ansorena da el gran salto al Arte Contemporáneo y, en 1986, inaugura su galería de arte en la que cada mes, desde entonces, organiza exposiciones de artistas consagrados y de jóvenes promesas.

Ansorena ha elegido una línea realista y figurativa dentro del contemporáneo y participa habitualmente en ferias nacionales como Art Madrid y también en ferias internacionales en Miami, Chicago o Londres donde promocionan con entusiasmo a sus artistas.

Hoy, dirigida por Cristina Mato, Ansorena prepara su apuesta para la próxima feria de arte contemporáneo Art Madrid, en la que participarán con los trabajos de Enrique Santana, Manuel Millares, Pancho Cossio, Ricardo Urréjula, Juan Luque y Richard Hudson.

Para más información: www.ansorena.com


ART4+

Casi recién aterrizada desde el mundo virtual a su espacio físico en pleno corazón artístico de Madrid (en la calle Argensola 22), ART4+ se ha especializado en la promoción y difusión de artistas del siglo XX en adelante a través de sus exposiciones y publicaciones pero también a través de su plataforma de venta online que pone a golpe de “click” la adquisición de grandes obras de arte.

ART4+ está concebido también como un espacio de creación en el que el público puede interactuar con las obras y con su proceso creativo, con voluntad de ser un lugar de investigación y educación artística. Talleres, coloquios, eventos culturales son el complemento perfecto para la programación de este espacio.

Su director, Jairo Bernardo Bringas, tiene como firme propósito estimular la producción y difusión de las artes visuales y gráficas de nuestro tiempo.

A la próxima feria Art Madrid´14 traerán la obra de Mar Solís, Juan Antonio Tinte, Antón Lamazares, Ángel de la Peña, Cristina Toledo y Laura Villanueva, un completo escaparate de la escena artística actual.


Más información en: http://www.art4plus.com/



GALERÍA ESPIRAL

El 16 de septiembre de 2006 abre sus puertas la galería de arte contemporáneo ESPIRAL en Meruelo, Cantabria, entre la costa de Ajo y la de Noja.

En su espacio de 65 metros cuadrados y 35 metros de pared, ESPIRAL apuesta por la obra de artistas locales con vocación internacional, artistas viajeros, buscadores de arte como los propios responsables de la galería, pero también promocionan lo mejor del arte nacional y cuidada selección de artistas extranjeros.

Sabemos, aseguran desde ESPIRAL “que la labor a desarrollar en nuestra situación geográfica es ardua, pero también que esta tierra que es cuna de grandes artistas y grandes viajeros y que lo del aislamiento secular ya es historia. Traeremos aquí artistas de otros lugares y llevaremos fuera a los de aquí”.

ESPIRAL, dirigida por Manuel Sáenz-Messía, vendrá a Art Madrid´14 con obras de Joaquín Martinez Cano,Juan Carlos López Davis, Oyonarte, Carmen Van den Eynde, José Antonio Quintana y Victor Alba.

Más información en: http://www.galeriaespiral.es



JOAN OLIVER "MANEU" GALERÍA D'ART

Jóvenes valores y nombres consagrados que abarcan todos los lenguajes artísticos: pintura, escultura, fotografía y obra gráfica, con estos ingredientes cocina la galería Joan “Oliver” Maneu desde 1983. Así, ha compuesto una interesante lista de artistas entre los que figuran Joan Bennàssar, Bernardí Roig, Rafa Forteza, Gerardo Rueda, José Mª de Labra, José M. Broto,...

Entre sus apuestas personales trabajan con pasión las vanguardias históricas españolas, el Grupo El Paso, los artistas españoles de la Escuela de París y la obra de Joan Miró.

Como referente del galerismo en Mallorca, Joan “Oliver” Maneu también se dedica a la recuperación de pintura mallorquina de finales del siglo XIX y principios del XX con exposiciones monográficas de Ricard Anckermann, Antoni Ribas, Tito Cittadini o Antoni Gelabert, entre otros.

En febrero, en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, tendrán piezas de Robert Ferrer i Martorell, Rafa Forteza y Joan Miró.

Más información en: http://www.maneuart.com


Con estas cuatro galerías, Art Madrid, segunda gran feria de arte contemporáneo en España, inaugura “Son Art Madrid´14”, pequeñas píldoras de arte para que conozcáis a todos los participantes de nuestra feria de febrero.


 

 

Todos conocemos la famosa frase “una imagen vale más que mil palabras”. Y así es en muchas ocasiones. Nuestra realidad se alimenta de multitud de imágenes que consumimos a diario en la era de la sobreinformación. Según datos recopilados en 2017, cada minuto se suben 65.000 fotos a Instagram, 400 horas de vídeo a Youtube y 243.000 imágenes a Facebook. Las estadísticas habrán variado un poco en estos dos años, pero siempre al alza. Precisamente por ello, a veces cuesta poner en valor la fotografía como disciplina artística, ya que existe la noción, comúnmente extendida, de que obtener una buena imagen está al alcance de todos. Por eso nos preguntamos ¿cuál es el futuro de la fotografía en el siglo XXI?

Primera imagen de la historia con una persona, de Louis Daguerre, 1838

Repasando la historia de la fotografía, no debemos olvidar que en sus inicios no era considerada propiamente una disciplina artística. A mediados del siglo XIX, la captura de la imagen se veía como un alarde técnico que permitía congelar un instante del tiempo para el recuerdo, con una finalidad más bien documental y de registro histórico que como una creación genuina. Esta técnica carecía de las cualidades atribuidas tradicionalmente a las obras de arte: no había una factura manual, no era necesaria formación previa, no se producía nada nuevo y se limitaba a reproducir la realidad.

Robert Doisneau, “La Dame Indignée”, 1948 (imagen de 1stdibs.com)

La expansión de la fotografía para hacer retratos, y la progresiva sustitución de la pintura para estos fines, coincidió en el tiempo con el movimiento naturalista, que abogaba por una representación objetiva de la realidad desprovista de las composiciones rebuscadas y la permanente búsqueda de los cánones de belleza tradicionales. La fotografía se adaptaba tan bien a este movimiento que supuso de hecho un gran impulso para su expansión. A esto se sumaron algunos avances técnicos del momento que contribuyeron a la popularización de esta disciplina, cada vez más accesible y portátil, con cámaras más pequeñas y fáciles de mover fuera de los cuartos oscuros de los fotógrafos de retratos.

Jeff Wall, “Invisible man”, 1999-2000 (imagen de MoMA)

Actualmente, nadie pone en duda que la fotografía sea arte. El problema radica en mantener la integridad de una disciplina con unos contornos tan imprecisos entre lo que el artista puede hacer y lo que está al alcance de todo aquel que tenga, no ya una cámara, sino un teléfono móvil. Incluso cuando la fotografía se hizo enormemente popular, a partir de la década de los 50 del siglo pasado, las imágenes mantenían el encanto de la captura espontánea, de los retazos de vida auténtica robados a sus protagonistas, de la magia de lo que se salva del olvido en un segundo de tiempo donde coinciden casualidad y pericia. Con el paso de los años, los fotógrafos se fueron quejando de que ya no había esa espontaneidad en la gente, la sobreprotección de la imagen propia resta naturalidad a las composiciones y hay menos fotos que surjan del azar.

Isabel Muñoz “Sin título”, de la serie “Agua”, 2017.

Es cierto que los tiempos imponen nuevas pautas. La fotografía contemporánea avanza gracias a la sofisticación de los propios equipos y al uso de otras herramientas que permiten tomar imágenes jamás pensadas antes. Además de esto, la propia idea en torno a esta disciplina ha cambiado, y comienzan a distinguirse subgéneros. Algunos de ellos tienen una vocación claramente artística mientras que otros buscan un mensaje distinto, más orientado al documental o al reportaje. No es por eso extraño que algunos artistas aborden proyectos fotográficos con dos fases de creación, y que produzcan primero sus propios escenarios de los que luego toman la imagen. La hibridación con las técnicas digitales también es muy común, si bien se suele distinguir entre la auténtica fotografía, tomada tal cual, y la composición digital, cuando está más intervenida. Es difícil predecir qué derroteros seguirá la fotografía en los próximos años, pero una cosa que jamás ha cambiado es la curiosidad que el ser humano siente por sus congéneres y el poder que una mirada sincera tiene en nosotros mismos. Eso nunca cambiará.