Art Madrid'26 – PERFORMANCE: STAND, BY ME. ESTEL BOADA

Estel Boada. Cortesía de la artista.

INTERCESIONES. CICLO DE PERFORMANCE X TARA FOR WOMEN



Art Madrid celebra su 19ª edición del 6 al 10 de marzo de 2024 en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles. Durante la Semana del Arte, Art Madrid se convierte en plataforma expositiva para galerías y artistas nacionales e internacionales. Con la intención de propiciar un espacio de enunciación protagonizado por artistas emergentes, nuestra feria se ha unido a la Fundación Tara For Women que, en su misión de empoderar y fortalecer a mujeres con talento, se convierte en colaboradora del renovado Programa Paralelo de Art Madrid con el Ciclo de Performance: Intercesiones X Tara For Women.

PERFORMANCE STAND, BY ME. ESTEL BOADA


Sábado - 9 de marzo · 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.



Dicen que un stand de feria para triunfar tiene que estar bien ubicado, ser novedoso, ordenado, tener una buena imagen clara y limpia, no podemos dejar que pase por alto, tiene que destacar sobre la competencia, generar curiosidad y espacio a la interacción “face to face”. Bien, pues, después de 19 años ha llegado el stand perfecto, él aún no lo sabe, pero ha sido una creación exclusiva para destacar en la feria.

Performance de Pfff Historia d’una Fitball. Documentación. 2023.

Se llama Stanley, tiene 19 años y es… humano.

“Stand, by Me” es una performance que quiere abordar de forma irónica y burlesca la responsabilidad y posición de un stand de feria de arte.

“Stanley”, nuestro personaje principal creado para vivir y morir en la feria, no sabe lo que es el exterior, pero lo sabe todo sobre los puntos fuertes y débiles de esta arquitectura móvil.

A diferencia de su familia hecha de pladur, madera, cristal y PVC, Stanley es materia humana y por eso se siente diferente al resto. Busca ser como el resto de stands: lisos, rectos, monotonales, silenciosos… Pero es imposible, tiene que entender que su fortaleza es su unicidad.

A través de una exploración corporal y vocal encuentra la forma de expresarse y comunicarse con los demás, generando curiosidad, empatía y humor.

Stand, By Me. Documentación. 2024.



SOBRE LA ARTISTA

ESTEL BOADA. Mataró, Barcelona, 1991

Estel Boada es una artista multifacética que aborda temas pasados, presentes y futuros de manera irónica y burlesca. Con formación en Bellas Artes, su obra incluye diseño, dibujo, performance entre otras… Después de estudiar Bellas Artes, se interesa por el diseño, el dibujo, la performance, el espacio, la colectividad y la voz. Jugando con el humor, el absurdo y el trash, Estel siempre acaba hablando de una forma burlesca de su vida como diva frustrada. Entre sus intervenciones destacan: “Kslkkda” (Virreina y Can Balaguer), “Vital el Musical” (Antic Teatre + NyamNyam), “Esperit de Clor” en el MAC (Mataró),” El Hechizo” (Residencia #Ey!MAD), “De Kathedraal: historia de la construcción” (Nau Estruch) y “PERTÚ (la ofrenda)” becado por BCN Producció-La Capella, entre otros. Su performance «Stand, by Me» ironiza sobre la responsabilidad y posición de un stand de feria de arte, personificando a «Stanley», un ser humano en un contexto diseñado para estructuras materiales. La obra destaca la unicidad frente a la uniformidad en el mundo del arte.











CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La obra pictórica de Sergio Rocafort (Valencia, 1995) se articula como un campo de interrogación más que como un sistema de afirmaciones visuales cerradas. Sus pinturas no buscan clausurar el sentido, sino activar una experiencia perceptiva abierta, en la que el espectador se ve implicado en un ejercicio crítico de revisión de los modos de mirar, interpretar y concebir la pintura en el presente. La imagen se presenta así como un territorio inestable, donde la percepción oscila constantemente entre lo visible y lo imaginado, y donde el significado se construye de manera provisional y compartida.

Uno de los ejes estructurales de su trabajo es la tensión entre escala e intimidad. El formato funciona como un dispositivo relacional que alterna la inmersión corporal con la atención concentrada, generando un ritmo expositivo que obliga al espectador a desplazarse, aproximarse y tomar distancia. Esta dinámica espacial dialoga con una pintura situada en un umbral entre figuración y abstracción, que mantiene activa la reflexión sobre el cuadro como ventana y como objeto físico, subrayando su condición material y espacial.

El proceso creativo de Sergio Rocafort se sostiene, asimismo, en una dialéctica entre intuición y control. Lejos de una noción romántica del azar, lo inesperado es entendido como pensamiento pictórico guiado, donde cada decisión, incluso la aparentemente accidental, responde a una conciencia crítica del acto de pintar y a una depuración progresiva de los medios expresivos.


S/T. 2024.Óleo sobre tabla. 30 x 45 cm.


El interrogante se instala en tu pintura. ¿Qué tipo de preguntas deseas que tu obra formule al espectador?

Por lo general mi intención es que la obra suscite más preguntas que respuestas. Al final creo que mi trabajo alude a espacios comunes pero que luego siempre están abiertos a la interpretación. Creo que ese juego entre las propias preguntas, -que me suceden a mí como artista en el taller-, es interesante que luego se trasladen al espectador en la sala. Preguntas por lo general, sobre la manera en la que miramos, la manera en la que interpretamos y la manera en la que concebimos la pintura. Un constante juego entre lo que vemos y lo que imaginamos.


S/T. 2025. Óleo sobre lino. 32,5 x 22,5 cm.


Tus obras parecen tensar constantemente la escala: de lo íntimo a lo envolvente. ¿Cómo decides qué formato necesita cada investigación?

Yo creo que el motivo principal por el que elijo una opción u otra depende del montaje expositivo. Al final, más allá de cómo funcione cada obra, creo que la visión de conjunto es la que completa y la que hace que tenga una coherencia y un sentido. En muchas ocasiones esos contrastes se producen porque una obra pequeña incita a aproximarse a lo íntimo, pero una obra grande puede tener mayor impacto. Al final ese juego de tensiones hace que el espectador se aproxime, se aleje y que se genere un diálogo interesante en la propia sala.

En mi caso, suelo trabajar bastante el gran formato debido al impacto que genera. La necesidad de adaptar las herramientas a la escala permite una mayor expresividad y, por tanto, una experiencia más inmersiva tanto para el artista como para el espectador.


S/T. 2015. Grafito sobre papel. 80 x 65 cm.


La crítica destaca tu atención a la proporción y al detalle. ¿Cómo operas estos dos conceptos en una pintura que rehúye la figuración?

No creo que mi pintura rehúya la figuración; siempre está jugando en los límites de la misma. La mayoría de los referentes que tengo son figurativos, pero busco tensar continuamente la relación entre lo volumétrico y las nociones clásicas de construcción pictórica, sin perder la idea del cuadro como ventana… o más bien, del cuadro como objeto. Esa relación entre el cuadro-ventana y el cuadro-físico me parece fundamental en mi obra; ambos aspectos tienen nexos en común.

El resultado sería muy distinto si uno de los elementos se dejara de lado. Pero el juego no es solo formal: se trata de generar ambigüedad, de crear un punto en el que el espectador deba completarlo. Creo que esto funciona tanto en una figuración hiperrealista como en una abstracción geométrica, que es lo que últimamente estoy haciendo.

La abstracción me permite desprenderme totalmente de la imagen. De hecho, no trabajo con fotografías ni con un imaginario previo; más bien genero mi propia noción de volumen y espacio sin necesidad de tenerlo muy presente. Al final, aunque no parta de un modelo figurativo, esta libertad coexiste con las nociones básicas de la pintura. Neo Rauch, por ejemplo, no necesita una maqueta ni una fotografía, y creo que esa misma libertad está presente en mi obra sin perder esas nociones básicas de la pintura.


S/T. 2025. Óleo sobre lino. 32,5 x 22,5 cm.


En tu relación con el negro, el contraste y la vibración del color, ¿cómo decides cuándo una tensión cromática debe ser contenida o enfatizada?

Creo que en este caso sucede algo similar a lo que pasa con los formatos, depende mucho del espacio expositivo. Un cuadro puede ser pequeño pero tener una gran fuerza de color y un alto nivel de contraste; aunque aluda a lo íntimo, puede generar un impacto visual notable. En un formato más grande puede ocurrir lo contrario, puede haber un bajo contraste o sutilezas que pueden funcionar mejor. Todo depende un poco de la relación que se produzca entre las obras en la sala y de cómo queramos alejar o aproximar al espectador para generar tensión en la mirada. En mi obra siempre ha estado presente la síntesis, la limpieza y la profundidad que ofrecen el color y la materia. Cada vez intento limitar más los recursos para que la obra funcione con lo mínimo. Últimamente, por ejemplo, estoy dibujando mucho y trabajando casi con gamas monocromas, porque dentro de esa sencillez creo que se pueden explorar y revelar muchos matices, tanto en las transparencias, la densidad, el contraste, el color… Ese es, en esencia, el constante juego pictórico de mi trabajo.



¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado o, incluso, el error?

Siempre he pensado que dejo mucho espacio al error y al azar, pero últimamente creo menos en esa versión del proceso creativo. Pienso que siempre hay una reflexión y una mano que guía estos “accidentes”. Sí intento que ocurran cosas imprevistas, pero lo que surge lo llamaría más intuición que azar y trato de acogerlo y guiarlo. Esa es, en esencia, mi manera de entender la pintura.

En cuanto a cómo manejo los tiempos de mis proyectos, para finales de este año tengo prevista una exposición individual en la galería Shiras, que será un buen momento para consolidar los trabajos que he venido realizando y su impacto visual. Últimamente también me estoy centrando en Art Madrid, que se aproxima, y busco que los trabajos expuestos tengan una cohesión, coherencia y limpieza que no habían tenido algunas obras anteriores. Esta vez, la luminosidad y la saturación presentes en parte de mi obra relucen más que nunca, y confío en que resultará un montaje expositivo muy logrado por parte de la galería en la feria.