TÉCNICAS NOVEDOSAS EN ART MADRID'20

El uso de nuevos materiales y la irrupción de la tecnología convergen de distintas maneras hasta llegar a la creación de técnicas novedosas que atraviesan y participan en todos los formatos y disciplinas artísticas, desde la escultura y la pintura, pasando por el videoarte o la fotografía. Art Madrid recibe cada año las propuestas expositivas de más de 200 artistas de todas partes del mundo que representados por 41 galerías permiten conocer de primera mano las características y situación actual del arte contemporáneo. En esta edición hemos encontrado algunas de las técnicas más innovadoras y flagrantes de la escena artística.

El no-lenguaje de Patricia Escutia. La artista pone de manifiesto la falta de comunicación entre los individuos cuando estos pertenecen a realidades distintas. Un no-lenguaje que se materializa de manera tridimensional a través del “metal en palabras” que abstrae el sistema de signos generando mensajes en una sucesión de líneas vacías de contenido.

La obra de Patricia Escutia puede verse en la galería asturiana Bea Villamarín.

Patricia Escutia

Page 53-54, 2018

Alambre e hilo de caucho sobre lienzo

81 x 124cm

Patricia Escutia

Page 33-34, 2018

Alambre sobre papel encerado

19.5 x 15cm

Los materiales de José Carlos Balanza. Desde el principio de su andadura artística la escultura ha tenido una presencia muy importante en el trabajo de Balanza, siendo el hierro el material principal; materia con la que parece densificar su proceso artístico-existencial. Galería Espiral expone su obra donde hemos podido encontrar piezas únicas donde sorprende la expresividad cortante de un material limpio y elegante. Materiales primarios en la construcción que toman forma artística para expresar la concepción del tiempo, la dimensionalidad, la luz, el lenguaje, el límite, la lógica del propio artista.

José Carlos Balanza

E200120, 2020

Baldosa, Acero, Pintura y Hierro

60.5 x 69cm

José Carlos Balanza

Tlyp-e-10P-424819, 2019

Papel Canson, grafitos, grapas, hierro

56 x 45.5cm

La naturaleza escultórica de Nicolás Laíz. "Nopalia" nos invita a reflexionar acerca de la interrelación del ser humano y la naturaleza con una escultura brillante y de línea continua donde sorprende tanto el tamaño y las formas como los colores brilantes y nítidos de sus esculturas. Su obra consiste en la reflexión, a través de diferentes técnicas, de conceptos como el paisaje, el exotismo y la construcción de la naturaleza como concepto cultural, social y económico.

Nicolás Laiz

Nopalia III, 2019

polvo de mármol, resina, hierro y laca

95 x 43cm

Nicolás Laiz

Nopalia I, 2019

polvo de mármol, resina, hierro y laca

78 x 29cm

Chen Sheng-Wen. Este joven artista taiwanés combina materiales cotidianos con la técnica milenaria del bordado. Obras de pequeño formato para observar detenidamente y descubrir en cada detalle un espacio de inspiración y calma. Sus representaciones, habitualmente de animales, renuevan la artesanía de la aguja ensamblando el hilo y los materiales como si fuera un solo ente. La obra de Chen Shegn-Wen la hemos podido ver en esta edición con la galería Yiri Arts.

Chen Sheng-Wen

Tyto capensis, 2017

Hilo de bordar y lienzo, óxido

30 x 30cm

Collage, pintura vinílica y tinta china son los materiales que combina Juan Olivares en sus obras. Todo su trabajo conforma un tejido poético que cuestiona los limites formales de lo pictórico y su relación con el espacio que habita. Soporte, superficie y espacio en continua revisión. Coloridas estampas con un elegante trazo donde las líneas se trazan de maner continua, con las curvas propias del movimiento. La combinación de la tinta china sobre pintura vínilica de colores vibrantes atrapan la mirada y cautivan a los visitantes en Galería Shiras.

Juan Olivares

Destellos IV, 2016

Collage y pintura vinílica sobre papel de alto gramaje

175 x 190cm

Juan Olivares

Beyond II, 2019

Pintura vinílica sobre lienzo

180 x 200cm

Las obras de Dirk Salz contienen estructuras formadas geométricamente que reposan escondidas debajo sus superficies. Su método de pintura no tiene mucho en común con la noción tradicional de aplicar pintura con una brocha sobre un lienzo, papel o madera. El artista distribuye un cierto número de capas de resina epoxy enriquecidas con pigmentos de pintura sobre planchas de multiplex. Lo que el artista quiere es alentar, incluso forzar al espectador a mirar más cerca, un efecto que consigue gracias a su técnica.

Dirk Salz

#2363, 2018

Pigmentos y resina sobre multiplex

140 x 100cm

Dirk Salz

#2468, 2019

Pigmentos y resina sobre multiplex

40 x 40cm

Los orígenes del arte de acción pueden situarse en los movimientos dadaístas y surrealistas de 1920, donde empiezan a verse los primeros acontecimientos o encuentros en los que se consolidan los término collage o assemblage; sin embargo, no es hasta la década de los 60 cuando estas manifestaciones adquieren entidad propia y se constituyen en un movimiento artístico independiente. El arte de acción, también llamado arte en vivo, ahonda en la idea de que no se puede separar el proceso de creación artística de la propia vivencia, como si todo estuviese conectado y el verdadero arte es el que tiene lugar en los procesos, no tanto en los resultados materializados.

Olga Diego preparándose para la performance. Foto de Marc Cisneros

A la evolución de esta idea contribuyó notablemente Allan Kaprow, un artista nacido en Atlantic City y que otorgó verdadero significado a los términos happening o performance. En la visión de este autor, el arte cobra sentido en la interrelación del artista con el espectador en el proceso de creación artística. Kaprow acuñó una frase célebre en este movimiento:

La línea entre el arte y la vida debe mantenerse tan fluida, y quizá indistinta, como sea posible

Artista incansable, contribuyó notablemente a los movimientos fluxus y body art, y realizó infinidad de “actividades” (así las llamaba) a lo largo de su carrera. Hoy debemos mucho a este precursor, que se dejó llevar por el impulso creador canalizado en acciones donde lo efímero y lo vivencial se fusionan.

Eunice Artur y Bruno Gonçalves durante la performance. Foto de Sara Junquera

Hoy el arte performativo sigue despertando una enorme curiosidad, pese a haber transcurrido 60 años desde su nacimiento. No obstante, dentro de la historia del arte, sigue siendo una corriente aún novedosa y minoritaria. Precisamente por ello, Art Madrid quiso trasladar el arte de acción al entorno de la feria y compartir con el público una experiencia artística, distinta de la oferta expositiva de las galerías participantes, para que el contacto con el pulso contemporáneo actual se transformase en un recuerdo, un acontecimiento, una vivencia. El carácter momentáneo de estas acciones, su naturaleza efímera en que solo existen en el aquí y ahora, hace que cada propuesta sea doblemente interesante porque es totalmente irrepetible.

El programa “Art Madrid-Proyector’20” incluyó cuatro intervenciones durante los días de la feria. Hemos tenido ocasión de recordar dos de estas performances en las que dominaba el sonido y la imagen de vídeo, de la mano de Iván Puñal y Arturo Moya y Ruth Abellán. Hoy damos paso a las otras dos, cuya principal característica es la generación de un espacio intimista, una suerte de realidad paralela que plantea dudas en el espectador sobre qué está viendo y cómo debe interpretarlo.

Eunice Artur durante la performance. Foto de Sara Junquera

Una de estas obras fue “Partidura”, de la artista portuguesa Eunice Artur en colaboración con Bruno Golçalves, que tuvo lugar el jueves 27 a las 20h. Este proyecto explora la idea de elaborar una notación musical para las nuevas formas de sonido electrónico, y lo hace a través de una intervención en directo a la que se incorporan elementos vegetales, cuerdas que vibran con el sonido y mucho polvo de carboncillo, con el propósito de que sean las ondas sonoras las que muevan los elementos y “dibujen” su propia representación gráfica. La performance muestra a Eunice interactuando con estos elementos mientras Bruno emite sonidos amplificados con una guitarra eléctrica. El conjunto resulta misterioso y poético, al mismo tiempo. El deseo de transformar el sonido en una plasmación pictórica se despliega en acciones delicadas, medidas y sigilosas para interferir lo menos posible en el proceso. Eunice se mueve entre pliegos de papel colgados del techo cubiertos de polvo de grafito, y busca el ángulo apropiado para hacer vibrar unas cuerdas que atraviesan los pliegos en diagonal. Este proceso de creación en directo se basa en la espera y la contemplación, envuelto en una música que parece un mantra venido de otras tierras.

Olga Diego y Mario Gutiérrez Cru antes de la performace. Foto de Marc Cisneros

La última performance del ciclo fue protagonizada por Olga Diego, el sábado 29. La entrada de la feria se transformó en un escenario improvisado en el que la artista llevó a cabo su acción “The bubble woman show”. Olga Diego lleva tiempo trabajando sobre el concepto de vuelo y su integración en el arte a través de artefactos que puedan volar de manera autónoma, sin combustión. Uno de sus proyectos más ambiciosos en este tema es “El jardín autómata”, una enorme instalación de un centenar de figuras hinchables hechas con plástico transparente que ocupó los 1.000 m2 de Museo de Arte Contemporáneo de Alicante y la Sala de Exposiciones Lonja del Pescado, también en Alicante. Esta propuesta, además de ahondar en la investigación sobre la ligereza de los materiales y la capacidad de mantenerse en suspensión con el máximo ahorro energético, es una crítica abierta al uso desmesurado del plástico en nuestro entorno y a su aberrante poder de contaminación.

Foto de Ricardo Perucha

“The bubble woman show” es una acción que implica al espectador. Olga se introduce en una burbuja gigante de plástico translúcido sin que el aire de su interior se escape, y así, como si fuese una pompa de jabón, se mueve por el espacio hasta que invita a alguien del público a entrar con ella en la burbuja y compartir un momento íntimo. Ese diálogo personal es la parte más desconocida y misteriosa del proceso, y nos invita a reflexionar sobre las situaciones de aislamiento, sobre el retorno al útero materno, sobre la necesidad de resguardarse del excesivo ruido de este mundo acelerado.

Ambas acciones despertaron el asombro de los visitantes y convirtieron la feria en un espacio en el que el arte en vivo tuvo un papel transformador dentro de la amplia oferta artística que el evento ofrece cada año.