Art Madrid'26 – TÉCNICAS NOVEDOSAS EN ART MADRID'20

El uso de nuevos materiales y la irrupción de la tecnología convergen de distintas maneras hasta llegar a la creación de técnicas novedosas que atraviesan y participan en todos los formatos y disciplinas artísticas, desde la escultura y la pintura, pasando por el videoarte o la fotografía. Art Madrid recibe cada año las propuestas expositivas de más de 200 artistas de todas partes del mundo que representados por 41 galerías permiten conocer de primera mano las características y situación actual del arte contemporáneo. En esta edición hemos encontrado algunas de las técnicas más innovadoras y flagrantes de la escena artística.

El no-lenguaje de Patricia Escutia. La artista pone de manifiesto la falta de comunicación entre los individuos cuando estos pertenecen a realidades distintas. Un no-lenguaje que se materializa de manera tridimensional a través del “metal en palabras” que abstrae el sistema de signos generando mensajes en una sucesión de líneas vacías de contenido.

La obra de Patricia Escutia puede verse en la galería asturiana Bea Villamarín.

Patricia Escutia

Page 53-54, 2018

Alambre e hilo de caucho sobre lienzo

81 x 124cm

Patricia Escutia

Page 33-34, 2018

Alambre sobre papel encerado

19.5 x 15cm

Los materiales de José Carlos Balanza. Desde el principio de su andadura artística la escultura ha tenido una presencia muy importante en el trabajo de Balanza, siendo el hierro el material principal; materia con la que parece densificar su proceso artístico-existencial. Galería Espiral expone su obra donde hemos podido encontrar piezas únicas donde sorprende la expresividad cortante de un material limpio y elegante. Materiales primarios en la construcción que toman forma artística para expresar la concepción del tiempo, la dimensionalidad, la luz, el lenguaje, el límite, la lógica del propio artista.

José Carlos Balanza

E200120, 2020

Baldosa, Acero, Pintura y Hierro

60.5 x 69cm

José Carlos Balanza

Tlyp-e-10P-424819, 2019

Papel Canson, grafitos, grapas, hierro

56 x 45.5cm

La naturaleza escultórica de Nicolás Laíz. "Nopalia" nos invita a reflexionar acerca de la interrelación del ser humano y la naturaleza con una escultura brillante y de línea continua donde sorprende tanto el tamaño y las formas como los colores brilantes y nítidos de sus esculturas. Su obra consiste en la reflexión, a través de diferentes técnicas, de conceptos como el paisaje, el exotismo y la construcción de la naturaleza como concepto cultural, social y económico.

Nicolás Laiz

Nopalia III, 2019

polvo de mármol, resina, hierro y laca

95 x 43cm

Nicolás Laiz

Nopalia I, 2019

polvo de mármol, resina, hierro y laca

78 x 29cm

Chen Sheng-Wen. Este joven artista taiwanés combina materiales cotidianos con la técnica milenaria del bordado. Obras de pequeño formato para observar detenidamente y descubrir en cada detalle un espacio de inspiración y calma. Sus representaciones, habitualmente de animales, renuevan la artesanía de la aguja ensamblando el hilo y los materiales como si fuera un solo ente. La obra de Chen Shegn-Wen la hemos podido ver en esta edición con la galería Yiri Arts.

Chen Sheng-Wen

Tyto capensis, 2017

Hilo de bordar y lienzo, óxido

30 x 30cm

Collage, pintura vinílica y tinta china son los materiales que combina Juan Olivares en sus obras. Todo su trabajo conforma un tejido poético que cuestiona los limites formales de lo pictórico y su relación con el espacio que habita. Soporte, superficie y espacio en continua revisión. Coloridas estampas con un elegante trazo donde las líneas se trazan de maner continua, con las curvas propias del movimiento. La combinación de la tinta china sobre pintura vínilica de colores vibrantes atrapan la mirada y cautivan a los visitantes en Galería Shiras.

Juan Olivares

Destellos IV, 2016

Collage y pintura vinílica sobre papel de alto gramaje

175 x 190cm

Juan Olivares

Beyond II, 2019

Pintura vinílica sobre lienzo

180 x 200cm

Las obras de Dirk Salz contienen estructuras formadas geométricamente que reposan escondidas debajo sus superficies. Su método de pintura no tiene mucho en común con la noción tradicional de aplicar pintura con una brocha sobre un lienzo, papel o madera. El artista distribuye un cierto número de capas de resina epoxy enriquecidas con pigmentos de pintura sobre planchas de multiplex. Lo que el artista quiere es alentar, incluso forzar al espectador a mirar más cerca, un efecto que consigue gracias a su técnica.

Dirk Salz

#2363, 2018

Pigmentos y resina sobre multiplex

140 x 100cm

Dirk Salz

#2468, 2019

Pigmentos y resina sobre multiplex

40 x 40cm

Daniel Barrio. Artista invitado a la tercera edición de OPEN BOOTH. Cortesía del artista.


DESPIECE. PROTOCOLO DE MUTACIÓN


Como parte del Programa Paralelo de Art Madrid’26, presentamos la tercera edición de Open Booth, un espacio concebido como plataforma para la creación artística y la experimentación contemporánea. La iniciativa pone el foco en artistas que aún no cuentan con representación en el circuito galerístico, ofreciendo un contexto profesional de alta visibilidad en el que nuevas voces pueden desplegar su práctica, ensayar formas de relación con el público y consolidar su proyección en el panorama artístico actual. En esta ocasión, el proyecto está protagonizado por el artista Daniel Barrio (Cuba, 1988), quien presenta el site specific Despiece. Protocolo de mutación.

La práctica de Daniel Barrio se centra en la pintura como un espacio de experimentación desde el que analiza la mercantilización de lo social y la tiranía de la aprobación mediática. Para ello, trabaja con imágenes procedentes de la prensa y otros medios, que interviene pictóricamente con el objetivo de desactivar su significado original. Mediante este proceso, el artista propone nuevas lecturas y cuestiona los mecanismos de producción de sentido, concibiendo la pintura como un lugar de realización, terapia y catarsis.

Despiece. Protocolo de mutación se construye a partir de restos urbanos, materiales industriales y fragmentos de historia para interrogarnos sobre qué memorias heredamos, cuáles consumimos y cuáles somos capaces de construir. Suelo, paredes y volúmenes conforman un paisaje en tensión donde lo sagrado convive con lo cotidiano, y donde las grietas importan más que la perfección.

La evolución constante del arte exige un intercambio continuo entre artistas, instituciones y públicos. En esta 21ª edición, Art Madrid reafirma su voluntad de actuar como catalizador de ese diálogo, ampliando los límites tradicionales del contexto ferial y abriendo nuevas posibilidades de visibilidad para prácticas emergentes.



Este site specific surge de un impulso crítico y afectivo por desarmar, examinar y recomponer aquello que nos constituye cultural y personalmente. La obra se concibe como un todo indisoluble: un paisaje interior que opera como dispositivo de sospecha, donde suelo, paredes y volúmenes configuran un ecosistema de restos. Se propone una lectura de la historia no como una continuidad lineal, sino como un sistema de fuerzas en fricción permanente, articulando el espacio como un archivo adulterado; una superficie que se presenta como definitiva, pero que permanece en constante transformación.



La obra se configura como un paisaje construido a partir de residuos urbanos, donde suelo, paredes y objetos conforman un cuerpo unitario elaborado con mortero de cal, PVC de cartelería teatral, espuma industrial y cera de ofrendas. El núcleo del proyecto es una estructura en forma de “L” de 5 × 3 metros que reinterpreta la técnica del fresco sobre soporte industrial recuperado, aplicando el mortero en húmedo durante jornadas continuas, sin búsqueda de perfección, permitiendo que la materia evidencie su propio carácter. En torno a esta estructura gravitan fragmentos arquitectónicos: bloques de espuma que simulan hormigón, un torso del Belvedere impreso en 3D y deformado, y un elemento escultórico de cera en el que se incrustan lijas utilizadas por obreros y artistas anónimos, preservando el esfuerzo de esos cuerpos ajenos.

Un elemento escultórico de cera blanca funciona dentro del conjunto instalativo como un punto de concentración sensorial que desafía la mirada. En su interior confluyen la fe acumulada de las velas de ofrenda y los residuos industriales del taller, recordando que la pureza y la devoción conviven con la materialidad del mundo cotidiano. La experiencia del espectador trasciende así lo visual: inclinarse, oler y aproximarse a la vulnerabilidad transforma la percepción en un acto íntimo y corporal. En su densidad quedan incrustados tacos de lija usados por artistas, artesanos y obreros, recuperados de contextos ajenos, donde la lija actúa como huella del esfuerzo de otros cuerpos, respondiendo a un protocolo de registro sin intención autobiográfica.

Despiece. Protocolo de mutación nos interpela: ¿qué memoria valoramos?, ¿la que consumimos o la que construimos con rigor? El público abandona la posición contemplativa para integrarse en el sistema, y el esfuerzo de desplazar la materia, el rigor documental y la materialidad envolvente configuran un cuerpo de resistencia frente a una realidad mediada. El proyecto se consolida así como un paisaje interior donde suelo, superficie y volumen articulan una anatomía de residuos. La adulteración opera como metodología analítica aplicada a los estratos de la realidad urbana, interviniendo la historia a través de publicidades teatrales y callejeras, residuos arquitectónicos y protocolos administrativos, proponiendo que el arte puede restituir la capacidad de construir una memoria propia, aunque inevitablemente fragmentada.



SOBRE EL ARTISTA

DANIEL BARRIO. Cuba, 1988.

Daniel Barrio (Cienfuegos, Cuba, 1988) es un artista visual cuya práctica articula el espacio desde la pintura, entendiendo el entorno como un archivo adulterado susceptible de intervención crítica. Formado en la Academia de Bellas Artes de Cienfuegos (2004-2008) con especialidad en pintura, y posteriormente en la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid - ECAM (2012-2015) en Dirección de Arte, su metodología integra el pensamiento plástico con la narrativa escenográfica. Su origen cubano constituye el fundamento analítico de su trabajo: la experiencia de observar cómo los monumentos y los ideales se revelan frágiles al tacto le ha dotado de una sensibilidad particular para detectar las fisuras en aquello que se presenta como definitivo, estableciendo la realidad como superficie bajo permanente interrogación.

Su trayectoria incluye exposiciones individuales como "La levedad en lo cotidiano" (Galería María Porto, Madrid, 2023), "Interiores ajenos" (PlusArtis, Madrid, 2022) y "Tribud" (Navel Art, Madrid, 2019), así como participaciones colectivas relevantes en "Space is the Landscape" (Estudio Show, Madrid, 2024), "Winterlinch" (Espacio Valverde Gallery, Madrid, 2024), "Hiberia" (Galería María Porto, Lisboa, 2023) y la itinerancia de la Exposición de Arte Joven de La Rioja (2022). Miembro del Colectivo Resiliencia, su obra no persigue la producción de objetos sino la articulación de dispositivos pictóricos que generan protocolos de resistencia frente al flujo de imágenes descartables. En un contexto saturado de datos inmediatos, su práctica produce huellas y archiva aquello que debe permanecer, cuestionando no el significado de la obra sino la memoria que el espectador construye al interactuar con ella, recuperando así la soberanía sobre la mirada y habitando las ruinas como método de comprensión del presente.