Art Madrid'26 – “TODO ES MOVIMIENTO”: ARTE CINÉTICO Y OP ART EN EL MUSEO WÜRTH

Vasarely en 1955 afirmó en su famoso Manifiesto Amarillo: “el arte del mañana será un patrimonio común o no será”. Quizás en aquel momento los artistas adscritos al movimiento Op Art y Arte Cinético no eran conscientes del impacto que sus obras iban a tener para el devenir del arte posterior, pero hoy no cabe duda de que la preocupación e investigación en torno al movimiento han dejado huella.

Karl Gerstner

Se puede decir que el Op Art fue inaugurado oficialmente con la exposición “The responsive eye” que el MoMA organizó en 1965. En realidad, se trataba de etiquetar una tendencia artística que se había abierto paso unos años atrás y de la que uno de los principales hitos fue la muestra colectiva organizada por la galería Denise René bajo el título “Le mouvement”. En aquel entonces las obras de Duchamp, Calder, Vasarely, Jesús Rafael Soto, Robert Jacobsen… convivían en un diálogo enriquecedor que daba luz a un nuevo estilo definido dentro de la abstracción geométrica: el Arte Cinético.

Carlos Cruz-Diez

A medio camino entre la investigación y la producción artística, la obsesión de muchos de estos creadores se centraba más que en plasmar el movimiento, en incorporarlo a sus piezas, de una forma literal y física. Desde los famosos móviles de Calder a las obras de multiperspectiva que obligan al visitante a moverse a su alrededor para encontrar el punto de visión exacto. Ya fuera incorporado o proyectado, el movimiento era la esencia de esta rama del arte, en donde no podemos olvidar que la línea de desarrollo creativo estaba fuertemente ligada a las recientes teorías en materia sociológica y psicológica sobre el contexto cambiante del siglo XX, y que cuenta con sus propios antecedentes en el mundo artístico como el futurismo o el suprematismo.

Francisco Sobrino. Sin título, 1989

El Op Art ahonda en otra clase de movimiento, el generado por la propia percepción del espectador a través de un juego de ópticas o patrones de repetición. La geometría y el color son fundamentales en estas obras, donde un simple efecto de contraste puede producir sensación de profundidad o de superposición de planos con volumen. Simetrías, asimetrías, minimalismo, formas puras… ingredientes de una composición pensada para engañar y confundir los sentidos del observador.

Yaacov Agam

El museo Würth recoge un total de 76 obras (31 de su propia colección) de los autores protagonistas de estas tendencias con piezas de 1921 a 2013. El color, la forma, la luz y la perspectiva reunidos en torno a una colección paradigmática de los cambios que el siglo XX introdujo en el mundo del arte. Esta exposición abre el calendario de actividades programadas para celebrar el 10 aniversario de apertura del museo Würth.


ABIERTO INFINITO. LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: OFF LINE. JIMENA TERCERO

7 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.



OFF LINE, es una pieza performativa que busca reflexionar sobre cómo la era digital está transformando la relación del cuerpo con el mundo y con los demás. La interacción se construye cada vez más a través de pantallas e interfaces, y la identidad se desplaza hacia lo virtual, subordinando la experiencia física a la representación digital. En este contexto, el cuerpo se vuelve frágil: pierde densidad, memoria y presencia activa, y se convierte en soporte de información o imagen.

La hiperconectividad y la atención fragmentada generan una corporalidad cada vez más inerte, caracterizada por la disminución del movimiento espontáneo y la reducción de la interacción sensorial directa. Esto plantea preguntas fundamentales: ¿cómo se redefine la presencia cuando la relación con el mundo depende de mediaciones tecnológicas? ¿Qué sucederá con la experiencia del cuerpo en un futuro donde la virtualidad predomina sobre lo físico? Se observa un riesgo de progresiva pasividad corporal: cuerpos que permanecen quietos,cuya actividad está determinada por dispositivos, y cuya memoria se externaliza en registros digitales. La fragmentación de la experiencia física y la primacía de la representación tecnológica generan un escenario donde el cuerpo, aunque visible, está desplazado de su función original como agente de percepción y acción.

Este marco conceptual invita a reflexionar sobre cómo la digitalización afecta la corporeidad, la memoria y las relaciones sociales, y sobre la vulnerabilidad y la inercia que atraviesan los cuerpos en entornos cada vez más mediatizados por la tecnología.



SOBRE JIMENA TERCERO

Jimena Tercero (Madrid, 1998) es una artista multidisciplinar cuya práctica explora los límites del cuerpo femenino, la identidad y el subconsciente a través de la performance, el video y la pintura, abordando conceptos como la memoria, lo tangible y el juego. Se forma en pintura con Lola Albín, fotografía analógica en Cambridge (2014), dirección audiovisual (2018–2020) con referentes como Víctor Erice y la productora El Deseo, y cursa un Máster en Dirección Creativa en ELISAVA. Completa su formación en performance en La Juan Gallery. En 2011 forma parte del jurado infantil del Festival de Cine de Isfahán (Irán).

Dirige obras como Private (2016) y Paranoid (2021), expuestas en Aspa Contemporary Gallery, y proyectos como Yo mi me conmigo (2023, Teatros del Canal), Inside Voices (2021, Conde Duque, con Itziar Okariz) y La última regla (La Juan Gallery). Ha dirigido fashion films para editoriales y marcas como Puma, Dior y Dockers, así como la dirección de arte para artistas como Sen Senra o Jorge Drexler, y el documental También estás aquí para ArtforChange–La Caixa. Presenta Out of View (Nebula Gallery), EDEN (White Lab Gallery) y Navel Bite (Sinespacio). Participa en residencias como Medialab con Niño de Elche y Miguel Álvarez Fernández. En 2025 forma parte del Jurado Especial del Asian Film Fest de Barcelona y de la Residencia de arte International Cultural Mousseum of Assilah (Marruecos).