?TODO PROCEDE DE LA SINRAZÓN? ANTOLOGÍA DE CARMEN CALVO

Grave pasión encantadora, 2014 Técnica mixta: collage y fotografi?a 120 x 90 cm. Colección de la artista©Carmen Calvo, VEGAP Madrid 2016

 

 

Carmen Calvo (Valencia, 1950) es una artista conceptual española. Formada en la Universidad de Bellas artes de Valencia, ha obtenido premios tan prestigiosos como el Premio Nacional de Bellas Artes en 2013. La obra de Carmen es un reflejo de su vida, sus tres puntos geográficos han sido Madrid, París y Valencia. Estas tres ciudades están presentes en las diferentes etapas de su dossier. Su trampolín fue exponer en los años 80 en la “New images from Spain”, en The Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York. Desde ahí su carrera despegó hasta nuestros días, y ésto le coloca en el panorama artístico internacional.

 

 

S/T, 1969. Técnica míxta: gouache sobre tablero de madera 90 x 65 cm. Coleccio?n de la artista©Carmen Calvo, VEGAP Madrid 2016

 

 

La muestra recrea desde una mirada antológica, una recopilación de 77 obras. La disposición ecléctica de la sala, comisariada por Alfonso de la Torre, abarca distintas disciplinas como pueden ser la pintura, la escultura, el dibujo y las instalaciones. Lo más característico de dicha muestra es su organización cronológica y estructurada. Dividida en 5 partes, estas secciones ayudan al espectador a dibujar una imagen global del sentimiento artístico y a conocer a la propia artista.


La primera parte, “Una arqueología de lo imaginario”, hace referencia a su estancia en París. Hablamos de los años 80 y la manera de representarlo es con pinturas y elementos de barro cocido cosidos. Esta parte nos hace recordar la pasión por la arqueología de la artista y su relación con el mundo de la cerámica, ya que uno de sus primeros trabajos fue en una fábrica de ésta.

 

 

Sin título, 1996-1997. Técnica mixta sobre pizarra. Conjunto de 21 piezas de 100 x 130 cm c/u. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía ©Carmen Calvo, VEGAP Madrid 2016

 

 

La sección, “Ceremonia y objeto”, nos hace un salto en el tiempo de 10 años. Basada en la época de los 90, hace todo un giro ceremonial hacia la relación de la artista con el objeto. Un claro vestigio de cómo estos influyen a la hora de crear su obra y el significado que les dota. La tercera, “Canibalismo de las imágenes” estrecha la mano a la fotografía, una de las características principales de su obra. La manipulación de éstas no es  ningún secreto  para Carmen, y es una de las marcas de la casa. Desde mediados de los 80 es una de las técnicas más recurridas, el agrandar y alterar sus características primigenias, es un disfrute para los sentidos.

 

 

Silencio II. Te prometo el infierno, 1995. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía ©Carmen Calvo, VEGAP Madrid 2016

 

 

La cuarta, “ Las alucinaciones son innumerables”, dedica su discurso a la obra sobre papel, el collage y el dibujo. Y el último capítulo pero no menos importante, hace un guiño al contenido multimedia. Este campo, muy querido por la artista, desvela su afición por el cine y la música. Dos modalidades artísticas que siempre la han acompañado. Con este último dato podemos dotar de significado a todo su trabajo. Por ello ha creado la obra  “Et pourlèche la face ronde”. Esta es la mejor despedida, para una exposición llena de miradas al interior de sí misma y para difundir el deleite de las artes.
 

 

 

 

 

Uno de los propósitos del programa “Art Madrid-Proyector’20” fue ofrecer actividades en las que conocer la obra de algunos creadores invitados, y, a través de una charla interactiva, permitir al público abrir un diálogo directo con ellos. Por esta razón, del 12 al 14 de febrero, se organizaron en Medialab Prado tres clases magistrales con Patxi Araújo, Olga Diego y Lois Patiño, todos ellos autores que trabajan con la imagen en movimiento, pero que abordan sus proyectos desde una óptica diametralmente opuesta. Con esta agenda, pudimos tratar tres líneas esenciales de la videocreación actual: la fusión con la tecnología y la inteligencia artificial, la plasmación de performances con finalidades documentales y el videoarte con tintes fílmicos. Ya tuvimos ocasión de recordar la sesión con Patxi Araújo y su obra site specific “Sherezade” creada para la fachada de Medialab Prado. Hoy hablaremos del encuentro que tuvimos con Olga Diego y Lois Patiño.

Olga diego, foto de Javier Adiego

La clase magistral de Olga Diego se tituló “El vuelo como materia creativa”. Olga es una artista multidisciplinar que en los últimos años ha centrado su trabajo en la escultura y la performance o el arte de acción, que luego documenta con fotografía y vídeo. Este último aspecto es uno de los que más interés despierta para ella al reflexionar sobre cómo se produce la transformación de la pieza de un formato experiencial a uno grabado, y cómo los individuos nos hemos acostumbrado a consumir esta clase de productos finales, menos invasivos y desde un espacio de confort que nos proporcionan la intimidad de nuestros dispositivos.

Una de las principales líneas de investigación de Olga se relaciona con los sistemas de vuelo autónomo y la creación de artefactos capaces de elevarse sin apenas energía. ¿Se puede crear un material más ligero que el propio aire? Esta idea la ha llevado a experimentar con numerosas formas y conceptos científicos, a la vez que hacía un recorrido histórico por los inicios del vuelo y los progresos de la humanidad para inventar aparatos capaces de volar. No se trata solo de recuperar la historia de la aviación, algo que tiene una vertiente mucho más tecnológica y mercantilista, sino de indagar en las ideas, experimentos y pruebas que trataban de analizar el comportamiento del aire, las dinámicas de flujos y el diseño de estructuras aerodinámicas individuales, una inquietud que el ser humano puso de manifiesto desde el Renacimiento, con Leonardo Da Vinci.

Olga Diego, foto de Mario Gutiérrez Cru

Olga recupera muchos de estos conceptos y los aplica a sus proyectos recientes. En sus últimas propuestas ha trabajado también con figuras hinchables, como una alternativa al vuelo dirigido, empleando materiales plásticos para su construcción. Su última exposición “El jardín autómata”, que pudo disfrutarse en el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante y la Sala de Exposiciones Lonja del Pescado, también en Alicante, es una gigantesca instalación formada por casi un centenar de esculturas inflable-electrónicas inspiradas en los hermosos, extravagantes y sugerentes personajes del Jardín de las Delicias, del Bosco. Esta nube de figuras humanoides y zoomorfas, que se mueven y laten gracias a los mecanismos electrónicos que los mantienen permanentemente inflados, retrata también los excesos del hombre, su falta de preocupación por la invasión del entorno, la sobreexposición al plástico y la explotación de los recursos naturales. Una composición que se fija en “el pecado”, como mensaje indirecto que se extraía, también, en la obra del Bosco.

Clase magistral de Lois Patiño. Foto de Marta Suárez-Mansilla

Por su parte, la trayectoria de Lois Patiño está íntimamente conectada al trabajo cinematográfico. Su clase magistral se tituló “Tiempo e imagen”. Sus piezas de vídeo, sean breves o largometrajes, encierran una preocupación muy ligada al lenguaje fílmico, pero en una senda que deja al margen las narrativas convencionales. Dentro de los motivos principales que ocupan su obra, Lois se decanta por estéticas más contemplativas, donde se prioriza el poder expresivo de la imagen en sí misma, sin buscar demasiados efectos añadidos en el cine convencional a través de efectos de sonido, diálogos u otros artificios.





Por eso, el trabajo de Lois resulta tan poético y lírico. Sus propuestas incorporan innovaciones tecnológicas para provocar efectos muy concretos en sus trabajos, pero todo ello ayuda a ahondar en los temas que preocupan a este creador y que, desde sus inicios, están presentes en su obra.

Lois Patiño, foto de Mario Gutiérrez Cru

Lois Patiño se ha interesado siempre por la relación del individuo con el paisaje y por cómo éste puede modular nuestra forma de comportarnos en sociedad y determinar nuestra idiosincrasia. ¿Hasta qué punto somos dependientes de nuestro entorno? ¿Cómo la cultura se define por la conexión con el paisaje? Estas y otras preguntas plagan la obra del autor en la que abundan muchas imágenes contemplativas.

Además, Lois nos presentó en primicia el trailer de su último largometraje “Lúa vermella” que a los pocos días de la clase magistral fue a presentar oficialmente a la Berlinale - International Film Festival de Berlín de 2020.