Tuenti apuesta por el arte urbano

Lula Goce. North West Walls, Bélgica.

 

 

La programación promete ser completa y rompedora. Estas cinco ciudades contribuyen al proyecto poniendo a su servicio los muros de algunos edificios universitarios:
Barcelona: del 2 al 6 de octubre, en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Barcelona.
Murcia: del 16 al 20 de octubre, en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Murcia
Sevilla: del 6 al 10 de noviembre, Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla
Teruel: del 20 al 24 de noviembre, Facultad de Ciencias Sociales y Humanas
en el Campus de Teruel de la Universidad de Zaragoza
Valencia: del 11 al 15 de diciembre, Facultad de Bellas Artes San Carlos de la Universidad de Valencia.

 

 

 

 

 

 

El proyecto se basa en cuatro pilares fundamentales: en primer lugar, la organización de un ciclo de conferencias temáticas en las que intervendrán profesores universitarios, académicos, críticos de arte y gestores culturales; en segundo lugar, la realización de un mural en cada uno de los espacios universitarios que participan en la propuesta; en tercer lugar, cinco talleres impartidos por artistas urbanos dirigidos a estudiantes de bellas arte, y por último, una convocatoria abierta a de nuevos creadores para seleccionar las propuestas que participarán en la próxima edición de Urvanity International New Contemporary Art Fair en 2018.

 

 

 

Mural en la fachada del edificio Florensa, Barcelona, por Enric Sant.

 

 

La Universidad de Barcelona ha pasado ya por su cita en el calendario. El primer mural se ha realizado en el edificio Florensa por el author Enric Sant. Los artistas Lula Goce, Antonyo Marest, Anna Taratiel y Pichi&Avo protagonizarán las siguientes intervenciones en las demás ciudades participantes. Por su parte, los talleres están centrados en el diálogo del arte urbano con las nuevas concepciones estéticas, así como en el uso de las técnicas propias de esta disciplina, acostumbrada a los grandes formatos.

 

 

 

Pichi&Avo. North West Walls, Bélgica.

 

 

La convocatoria Tuenti-Urvanity Nuevo Arte Contemporáneo 2018 está abierta a la participación de todos los estudiantes matriculados en alguna disciplina de artes visuales en nuestro país y han de basar su proyecto en las manifestaciones de arte urbano surgidas a partir de los años 70. De entre todas las propuestas presentadas se seleccionarán 5, que se expondrán en la próxima edición de The New Contemporary Art Fair en febrero de 2018. El plazo continúa abierto hasta el 15 de enero.

 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.