Art Madrid'26 – UN TRIBUTO A LA ESPAÑA DESPOBLADA

Emprendemos un viaje que cruza nuestro país de punta a punta, que atraviesa la capital como paso obligado, como quien enhebra un hilo en la aguja y tensa sus extremos hacia las esquinas de nuestro territorio para ir a morir al mar. De la costa al centro neurálgico de este vasto espacio recorremos caminos de asfalto y tierra, senderos transformados en carreteras que atestiguan el paso del tiempo y el devenir de nuestra historia. Pasamos por poblados que fueron otrora cuna de los grandes acontecimientos de un relato común. Reconocemos los nombres de lugares que estudiamos como enclaves esenciales de nuestro legado. Otros despiertan más bien sorpresa y perplejidad, por curiosos, extraños y rimbombantes, pero ya desprovistos de un sentido genuino como población.

José Manuel Navia, La Alcarria de Cuenca, parada coche de línea en Olmedilla de Eliz, “Alma tierra”, 2019

Los parajes desolados de un éxodo rural progresivo e imparable resisten el olvido gracias a los carteles de carretera y a una taberna aislada que continúa abierta para saciar la sed del viajero. Los kilómetros y el tiempo se rinden a nuestro paso y en todo el recorrido constatamos una realidad amarga: la despoblación afecta hoy al 80% del territorio, mientras que las grandes ciudades atraen cada vez a más gente y concentran al 80% de toda la población. La imagen tiene ciertas similitudes con la metáfora de “la nada” de La Historia Interminable, donde el vacío iba engullendo el reino de Fantasía porque nos niños no leían ni dejaban volar su imaginación, que es la que alimenta los relatos de los cuentos. En la vida real, estos mismos relatos se pierden en los dominios del olvido, confinados en un pasado que semeja remoto y obsoleto, subyugado a las imposiciones del progreso y a la vida urbana.

José Manuel Navia, Angelines en Susín, Sobrepuerto (Huesca), “Alma tierra”, 2019

Sin embargo, conviene tener presente que el lugar en el que estamos hoy es deudor de nuestros pueblos. El devenir de los acontecimientos no se explica sin una historia compartida jalonada de hitos sucedidos a lo largo y ancho de nuestra tierra. Enfrentamos, además, un grave problema social que debe dar respuesta a la necesidad de reconquistar nuestros espacios, conservar nuestra cultura tradicional y aprovechar los recursos que nuestra tierra ofrece.

Con el deseo de poner en valor esta inmensa riqueza, desconocida y desamparada, Acción Cultural Española AC/E ha puesto en marcha el proyecto Alma Tierra. Este viaje fotográfico a través de la obra de José Manuel Navia nos ofrece una amplia panorámica de paisajes, situaciones y entornos donde siempre hay espacio para el sentimiento, la nostalgia y la esperanza de futuro.

José Manuel Navia, Belén, ganadera del valle del Corneja (Ávila), “Alma tierra”, 2019

“Estos pueblos murieron para que nosotros podamos vivir y de su desgracia proviene nuestra suerte. Los ricos se apañan de otro modo, los pobres siempre somos culpables”. Luis Mateo Díez, “El espíritu del páramo”, 1996.

El proyecto agrupa un total de 158 obras, reunidas en un libro con textos de Julio Llamazares, quien explica que la iniciativa es “una elegía, un alegato contra la marginación de unos españoles por parte del resto y una llamada a la reflexión”. Una exposición en la Diputación de Huesca recoge una selección de fotografías y nos regala algunas de las imágenes más poéticas de la España interior.

 


ABIERTO INFINITO. LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: OSCURECER UN PAPEL. ROCÍO VALDIVIESO

5 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


Nocturnidad. instalación. Rocío Valdivieso.


Oscurecer un papel se enmarca en una serie de acciones en las que la artista lee recurriendo a la repetición, al acto de memorizar y a cierto grado de improvisación. De esta manera, se configura una lectura no lineal a partir de un texto escrito que toma otra forma al ser pronunciado en voz alta. Los textos tienen como punto de partida una investigación sobre la materialidad, el espacio, las relaciones entre cuerpo y materia, la escritura, lo escultórico y el interés por explorar la voz y la oralidad.

El material a partir del que se construye la pieza, es un conjunto de tickets de compra que se acumula hace algún tiempo. El texto que contienen y lo que sucede al acercarlos a una fuente de calor para provocar la reacción del papel térmico en el que se imprimen, producen sentidos en torno a las ideas de consumo y desgaste.


Rocío Valdivieso. Aura Latente. Registro de performance.


SOBRE ROCÍO VALDIVIESO

Rocío Valdivieso. Artista, investigadora y gestora cultural. Doctoranda en Artes en la Universidad Complutense de Madrid. Máster en Investigación en Prácticas Artísticas por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). Licenciada en Artes Plásticas por la Universidad Nacional de Tucumán, Argentina. Fue becaria de la Fundación Carolina entre 2022 y 2023. Actualmente coordina Errática Laboratorio de procesos y clínica de obra, junto a Romina Casile, en Madrid.

Formó parte del Programa PEEPA 2023, en el Centro de Residencias Artísticas de Matadero Madrid. Realizó el Programa de Artistas 2021/22, de la Universidad Torcuato Di Tella, Buenos Aires. En 2020 realizó el Programa Intensivo de Curaduría de Proyecto PAC, Galería Gachi Prieto, Buenos Aires. Recibió el Premio Fomento a las Artes Visuales de la IV Semana de Artes Visuales del Ente Cultural de Tucumán. Fue becada por AUGM para realizar una estancia de intercambio en UNESP, São Paulo, Brasil. Realizó el programa Residencia Internacional La Ira de Dios y la Residencia de Acéfala Galería para artistas de Argentina.