UNA NUEVA FORMA DE ARTE EFÍMERO

El reciente caso del lienzo de Banksy que se autodestruyó tras haber sido subastado en Sotheby’s por 1,2 millones de euros vuelve a poner sobre la mesa la cuestión del arte efímero y la vocación con la que algunas obras nacen. En efecto, parece claro que este golpe de efecto del artista de Bristol era una de sus ya conocidas puestas en escena para reabrir el debate sobre el mercado del arte y la especulación en el sector. Pocos creen ya que la escrupulosa casa de subastas no hubiese sometido la pieza a un cuidadoso análisis antes de su salida para detectar que llevaba instalado un aparato eléctrico accionable a distancia. ¿Es esto una burla? ¿Pierde esta obra su condición de arte por el hecho de haber sido concebida para hacerla desaparecer?

Obra de Banksy "Girl With Ballon" en el momento de su destrucción

El “arte efímero” como término hace su aparición en la historia del arte en época reciente para asentarse en plena eclosión de los movimientos performativos e instalativos de la segunda mitad del s. XX. Para llegar a este punto había que superar ideas muy arraigadas del canon occidental sobre la autoría, la perdurabilidad de las obras, la trascendencia personal, el reconocimiento social y la voluntad del individuo de dejar una impronta, un legado, en este caso artístico, que se extendiese más allá de la obra misma. En este esquema de pensamiento, la ocurrencia de crear piezas nacidas para durar apenas un corto período de tiempo, carecía de sentido. No obstante, el concepto de lo efímero sí estaba presente en el ideario colectivo, como el recurso mismo del tempus fugit que tantas narraciones y discursos estéticos ha alimentado, aunque rara vez se producía el salto cualitativo del discurso a la creación de obras fugaces.

Figuras de hielo de la artista brasileña Néle Azevedo, instalación de 2012

Si la presencia de estas ideas se encauza en el pensamiento occidental dentro del marco de la filosofía, como compendio del saber y el conocimiento, en el mundo oriental se trata de una noción mucho más natural y extendida. Con el punto de mira puesto en la contemplación y la búsqueda del equilibrio personal, las manifestaciones efímeras, en la propia caligrafía de pinceles mojados sobre barro que se seca, en los jardines de arena o los circuitos de agua, siempre cambiantes, eran expresiones de momentáneas que casaban a la perfección con la forma de entender la vida y con la “descosificación” de las manifestaciones. Lo importante no es la perpetuidad, sino el momento presente de entendimiento.

Obra en la arena de Andrés Amador

El arte efímero parece beber de ambas corrientes de pensamiento y se define como una creación artística de poca duración en el tiempo. De este modo, se trasciende el afán materialista de la cosa tangible, para centrarse en el significado del mensaje. Con estas obras, además, se exploran otras formas de expresión al margen de la pauta establecida, porque esa libertad del lenguaje no atiende a formatos preconcebidos ni encorsetados. En la eclosión de este movimiento hay también un claro aspecto beligerante, contra el sistema de mercado, contra los cauces impuestos, contra la antigua escuela, contra la vieja pintura, contra el propio arte manido y aburrido que no se critica a sí mismo. Quizás esta era la motivación encubierta de este “espectáculo” de Banksy.

 

La agenda cultural se recupera poco a poco tras el parón motivado por las circunstancias sanitarias y los amantes del arte están deseosos de disfrutar de la rica oferta cultural que los distintos espacios y museos repartidos por nuestra geografía tienen que ofrecer. Además, conviene recordar que estos centros han hecho un enorme esfuerzo por adaptarse a las exigencias que la nueva situación impone y se han volcado en generar abundante contenido accesible en línea para superar las limitaciones derivadas del confinamiento. Os traemos una selección de contenidos que se pueden visitarse tanto presencialmente como a través de la web. No hay excusa para no disfrutar nuevamente del arte contemporáneo.

Olafur Eliasson, “En la vida real (In real life)”, 2019

El museo Guggenheim de Bilbao continúa con su exposición dedicada a Olafur Eliasson y ofrece numerosos recursos para entender no solo la exposición, sino también la labor del centro en el proceso de montaje e instalación. La web permite ampliar contenidos con entrevistas al artista, la descarga de la audioguía y la visión de la comisaria Lucía Aguirre, que nos ofrece distintas píldoras de vídeo sobre las piezas de la exposición.

“Olafur Eliasson: en la vida real” reúne parte del trabajo de este artista desde 1990 a través de esculturas, fotografías, pinturas e instalaciones que juegan con reflejos y colores. Asimismo, la integración de elementos como musgo, agua, hielo, niebla… ponen a visitante en una situación que confunde los sentidos y tratan de desafiar la manera en que percibimos nuestro entorno y nos movemos en él.

Regina de Miguel, “Isla Decepción”, 2017

El Centro Botín en Santander acoge la exposición “Coleccionando procesos: 25 años de Itinerarios” en la que se reúne el trabajo de 25 de los 210 becarios que, hasta la fecha, han disfrutado de la Beca de artes plásticas de la Fundación Botín, iniciada en 1993. Con los trabajos Lara Almárcegui, Basma Alsharif, Leonor Antunes, Javier Arce, Erick Beltrán, David Bestué, Bleda y Rosa, Nuno Cera, Patricia Dauder, Patricia Esquivias, Karlos Gil, Carlos Irijalba, Adrià Julià, Juan López, Rogelio López Cuenca, Renata Lucas, Mateo Maté, Jorge Méndez Blake, Regina de Miguel, Leticia Ramos, Fernando Sánchez Castillo, Teresa Solar Abboud, Leonor Serrano Rivas, Jorge Yeregui, David Zink-Yi, la exposición es un buen ejemplo del arte contemporáneo más joven y actual aportado por artistas de perfiles muy diversos.

Clemente Bernad. Serie “Ante el umbral”, Madrid, 2020

El Museo Reina Sofía ha querido elaborar una crónica visual de lo que el confinamiento impuesto y los trágicos números de contagiados y fallecidos ha supuesto para la vida de muchos de nosotros: un relato de dolor, nostalgia e incertidumbre realizado por el fotógrafo Clemente Bernad. Esta muestra, comisariada por Jorge Moreno Andrés, lleva por título “Ante el umbral”, frase con la que se quiere expresar la extraña sensación que se produce al estar ante algo nuevo y desconocido, algo que no podemos controlar, ni evitar, y por lo que hemos de pasar todos. La alteración impuesta en nuestras vidas de forma imprevista tiene su reflejo en las calles, transformadas en lugares de soledad y abandono donde la vida se ha paralizado.

Mario Merz / S/T. Triplo Igloo, 1984 Colección MAXXI

En el IVAM la exposición “¿Cuál es nuestro hogar?” pone en relación obras de la colección IVAM y del centro MAXXI de Roma para proponer una reflexión en torno al espacio que habitamos visto desde una perspectiva personal y social. Se trata de indagar en el valor que estos espacios tienen como hogar o refugio, así como parte de una ciudad o comunidad.

La exposición, comisariada por José Miguel G. Cortés, quiere también ahondar en la sensación que tienen aquellas personas que se sienten extranjeras en cualquier lugar, porque no se identifican con los hábitos ni costumbres del entorno, no encajan en esos patrones sociales, y el hogar se convierte en el único espacio de cobijo que pueden amoldar a sus necesidades de identidad.

Martha Rosler, fotograma de “Backyard Economy I-II”, 1974 © Cortesía de Martha Rosler, 2020

Es Baluard Museu apuesta por la videocreación y la performance y acoge la exposición monográfica “Martha Rosler. ¿Cómo llegamos allí desde aquí?” dedicada a esta artista neoyorquina que fue pionera en el uso del vídeo como mecanismo de análisis social y político. Esta muestra recoge varios trabajos, desde el vídeo a la fotografía y diversas publicaciones, en las que se sintetizan sus principales líneas discursivas. Su preocupación por las políticas públicas y por la igualdad social de las mujeres la ha llevado a participar activamente en numerosos movimientos sociales en La Habana, Nueva York, México DC o Barcelona, y estas experiencias están presentes de un modo u otro en su obra.

Con el comisariado de Inma Prieto, se ha hecho una selección dentro de la abundante producción de esta artista, que presenta una de las carreras más coherentes dentro del arte contemporáneo de transición hacia el nuevo milenio.

Imagen de archivo, vía meiac.es/turbulence/archive/acceso.html

El MEIAC - Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo, alberga las obras del prestigioso archivo de arte internacional digital “Turbulence”, una plataforma dedicada al arte en red e híbrido. Ante el cierre inevitable de esta institución, el MEIAC se ha ofrecido a alojar todo este valioso contenido recopilado desde 1996. La carga del archivo también sirvió de oportunidad para restaurar numerosas piezas y hacer conversión de formatos para que los archivos que se habían quedado obsoletos, siguieran siendo legibles por los nuevos sistemas. Un inmenso trabajo de conservación y actualización que hoy se puede disfrutar en línea. El archivo se compone por cientos de obras digitales de todo el mundo que hoy se pueden visitar a distancia.