“VARIACIONES” DE VIRGINIA RIVAS Y “AVATARES” DE ROBERTO LÓPEZ, CON DDR ART GALLERY

DDR Art Gallery participa por segundo año consecutivo dentro del programa One Project de Art Madrid. Las “Variaciones” de Virgina Rivas y los “Avatares” de Roberto López podrán verse en la Feria como parte del proyecto “Salvajes. La cage aux fauves”, comisariado por Fernando Gómez de la Cuesta.

Las obras que la artista Virginia Rivas (Madrid,1981) presentará en Art Madrid forman parte de un amplio proyecto llamado “Variaciones”, en el cual la artista investiga sobre el color en nuestro entorno así como la percepción que tenemos del mismo en función de nuestro estado emocional y de la situación política y social de cada uno de nosotros. Rivas analiza nuestra realidad a través de los colores.

La artista extremeña experimenta con la pintura a partir de un proceso pictórico clásico, investigando las formas y la materia a través de la abstracción y el gesto. Rivas se apoya además en otros medios artísticos como la fotografía en sus diversas formas (polaroids, diapositivas,etc...), el vídeo, las cajas de luces o los neones.

Virginia Rivas, Estudio AVNT, 2019

Virginia Rivas incorpora en algunas de sus obras pequeños textos escritos, generalmente fragmentados y a veces prácticamente ilegibles, pero que son partícipes de un discurso narrativo totalmente intencionado por parte de la artista, que integra el grafismo de las palabras como un elemento plástico más de la composición. La expresividad del gesto, el color, la luz y las palabras, forman parte de la abstracción inherente en su obra. De esta manera, Rivas indaga en el intimismo y en la colectividad, estableciendo un juego en el que el espacio y el espectador son indispensables.

El tándem de artistas que participan en Art Madrid con DDR Art Gallery, lo completa Roberto López Martín (Madrid, 1982). “Los niños tele, el nuevo homo videns” engloba una serie de obras con las que participa en “Salvajes”. El artista trabaja con distintos lenguajes plásticos que abarcan desde sus estudios en grafito y cera a sus collages, presentes en otra series como “Fluffy Children". En Art Madrid, la propuesta artística se centra en sus esculturas, conocidas como "avatares" trabajados en fibra de vidrio resina y otros materiales.

Virginia Rivas, Estudio GTCCR, 2019

En "Los niños tele , el nuevo homo videns", López Martín se centra en la infancia, en la inocencia del niño cuando empieza a crear una relación con los objetos que le rodean. Es en esta relación, según el artista, ""cuando el niño, detrás de la máscara creada de la falsa niñez se convierte en una serie, una referencia de catálogo, una especie de avatar o una representación gráfica, totalmente distorsionada que se asocia a un usuario para su futura identificación en su demandad. Se posiciona detrás del juguete –producto adquiriendo esos valores potenciando la anestesia emocional y siguiendo la pauta de, lo que denominamos redes sociales".

Las inquietantes esculturas de López Martín, luchan contra toda manipulación de los mass media y. en su proceso de memoria, ensambla piezas de origen familiar, que selecciona de manera consciente utilizando la ironía para desdibujar la línea entre lo bello y lo siniestro.

Roberto López Martín

Avatar Cowboy, 2017

Tela sobre fibra de vidrio y resina

150 x 30cm

La galería de arte online con sede en Madrid DDR, centra sus esfuerzos en promocionar la obra de artistas iberoamericanos tanto consagrados como nuevos talentos en alza. En el espacio virtual de DDR Art Gallery, encontramos obras de casi todas las disciplinas: fotografía, escultura, collage, ilustración y arte urbano. DDR Art Gallery fueron pioneros en la venta directa de arte contemporáneo en la plataforma Instagram, y sin duda, la presencia tanto online como en las redes sociales, es la base del proyecto desde sus inicios. Su lema principal es: “Si no estás en Google, no existes”.

Roberto López Martín

Avatar El Elegido, 2016

Tela sobre fibra de vidrio y resina

150 x 30cm

Desde que se fundó en 2006, la galería mantiene dos líneas para promocionar la obra de sus artistas: la venta online y la asistencia a ferias nacionales e internacionales, con un claro enfoque hacia el mercado del arte contemporáneo. Una tercera vía de promoción y venta es el espacio de la Galería Theredoom en Madrid, donde DDR Art Gallery organiza exposiciones individuales y temáticas. Además de Rivas y López Martín, DDR promueve la obra de otros 6 artistas: Annita Klimt, David Delgado Ruiz, David Heras Verde, Evangelina Esparza, José A.Vallejo y Raúl Casassola.

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.