Art Madrid'26 – “VARIACIONES” DE VIRGINIA RIVAS Y “AVATARES” DE ROBERTO LÓPEZ, CON DDR ART GALLERY

DDR Art Gallery participa por segundo año consecutivo dentro del programa One Project de Art Madrid. Las “Variaciones” de Virgina Rivas y los “Avatares” de Roberto López podrán verse en la Feria como parte del proyecto “Salvajes. La cage aux fauves”, comisariado por Fernando Gómez de la Cuesta.

Las obras que la artista Virginia Rivas (Madrid,1981) presentará en Art Madrid forman parte de un amplio proyecto llamado “Variaciones”, en el cual la artista investiga sobre el color en nuestro entorno así como la percepción que tenemos del mismo en función de nuestro estado emocional y de la situación política y social de cada uno de nosotros. Rivas analiza nuestra realidad a través de los colores.

La artista extremeña experimenta con la pintura a partir de un proceso pictórico clásico, investigando las formas y la materia a través de la abstracción y el gesto. Rivas se apoya además en otros medios artísticos como la fotografía en sus diversas formas (polaroids, diapositivas,etc...), el vídeo, las cajas de luces o los neones.

Virginia Rivas, Estudio AVNT, 2019

Virginia Rivas incorpora en algunas de sus obras pequeños textos escritos, generalmente fragmentados y a veces prácticamente ilegibles, pero que son partícipes de un discurso narrativo totalmente intencionado por parte de la artista, que integra el grafismo de las palabras como un elemento plástico más de la composición. La expresividad del gesto, el color, la luz y las palabras, forman parte de la abstracción inherente en su obra. De esta manera, Rivas indaga en el intimismo y en la colectividad, estableciendo un juego en el que el espacio y el espectador son indispensables.

El tándem de artistas que participan en Art Madrid con DDR Art Gallery, lo completa Roberto López Martín (Madrid, 1982). “Los niños tele, el nuevo homo videns” engloba una serie de obras con las que participa en “Salvajes”. El artista trabaja con distintos lenguajes plásticos que abarcan desde sus estudios en grafito y cera a sus collages, presentes en otra series como “Fluffy Children". En Art Madrid, la propuesta artística se centra en sus esculturas, conocidas como "avatares" trabajados en fibra de vidrio resina y otros materiales.

Virginia Rivas, Estudio GTCCR, 2019

En "Los niños tele , el nuevo homo videns", López Martín se centra en la infancia, en la inocencia del niño cuando empieza a crear una relación con los objetos que le rodean. Es en esta relación, según el artista, ""cuando el niño, detrás de la máscara creada de la falsa niñez se convierte en una serie, una referencia de catálogo, una especie de avatar o una representación gráfica, totalmente distorsionada que se asocia a un usuario para su futura identificación en su demandad. Se posiciona detrás del juguete –producto adquiriendo esos valores potenciando la anestesia emocional y siguiendo la pauta de, lo que denominamos redes sociales".

Las inquietantes esculturas de López Martín, luchan contra toda manipulación de los mass media y. en su proceso de memoria, ensambla piezas de origen familiar, que selecciona de manera consciente utilizando la ironía para desdibujar la línea entre lo bello y lo siniestro.

RLM

Avatar Cowboy, 2017

Tela sobre fibra de vidrio y resina

150 x 30cm

La galería de arte online con sede en Madrid DDR, centra sus esfuerzos en promocionar la obra de artistas iberoamericanos tanto consagrados como nuevos talentos en alza. En el espacio virtual de DDR Art Gallery, encontramos obras de casi todas las disciplinas: fotografía, escultura, collage, ilustración y arte urbano. DDR Art Gallery fueron pioneros en la venta directa de arte contemporáneo en la plataforma Instagram, y sin duda, la presencia tanto online como en las redes sociales, es la base del proyecto desde sus inicios. Su lema principal es: “Si no estás en Google, no existes”.

RLM

Avatar El Elegido, 2016

Tela sobre fibra de vidrio y resina

150 x 30cm

Desde que se fundó en 2006, la galería mantiene dos líneas para promocionar la obra de sus artistas: la venta online y la asistencia a ferias nacionales e internacionales, con un claro enfoque hacia el mercado del arte contemporáneo. Una tercera vía de promoción y venta es el espacio de la Galería Theredoom en Madrid, donde DDR Art Gallery organiza exposiciones individuales y temáticas. Además de Rivas y López Martín, DDR promueve la obra de otros 6 artistas: Annita Klimt, David Delgado Ruiz, David Heras Verde, Evangelina Esparza, José A.Vallejo y Raúl Casassola.


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La pintura de Daniel Bum (Villena, Alicante, 1994) se configura como un espacio de elaboración subjetiva donde la figura emerge no tanto como motivo representacional, sino como necesidad vital. La reiteración de ese personaje frontal y silencioso responde a un proceso íntimo: pintar deviene una estrategia para atravesar experiencias emocionales difíciles, un gesto insistente que acompaña y atenúa la sensación de soledad. En este sentido, la figura funciona como mediadora entre el artista y un estado afectivo complejo, vinculando la práctica pictórica con una reconexión con la infancia y con una dimensión vulnerable del yo.

La fuerte carga autobiográfica de su obra convive con una distancia formal que no obedece a una planificación consciente, sino que opera como mecanismo de protección. La contención visual, la aparente frialdad compositiva y la economía de recursos no neutralizan la emoción, sino que la encapsulan, evitando una exposición directa de lo traumático. De este modo, la tensión entre afecto y contención se instala como rasgo estructural de su lenguaje. Asimismo, lo ingenuo y lo inquietante coexisten en su pintura como polos inseparables, reflejo de una subjetividad atravesada por el misterio y por procesos inconscientes. Muchas imágenes surgen sin un significado claro previo y solo se revelan con el tiempo, cuando la distancia temporal permite reconocer los estados emocionales que las originaron.


La larga noche. Óleo, acrílico y carbón sobre lienzo. 160 x 200 cm. 2024


La figura humana aparece con frecuencia en tus obras: frontal, silenciosa, suspendida. ¿Qué te interesa de esa presencia que parece a la vez afirmativa y ausente?

No diría que me interesa nada en especial. Empecé a pintar esta figura porque había emociones que no lograba comprender y había un sentimiento que me era muy difícil de digerir. Este personaje surgió en un momento bastante complicado para mí, y el hecho de hacerlo y volver a hacerlo, repetirlo una y otra vez, hizo que durante el proceso no me sintiera tan solo. Al mismo tiempo me mantenía fresco y me conectaba con el niño interior que en ese momento estaba roto, y me hizo pasar el trago un poquito menos amargo.


Santito. Acrílico y óleo sobre lienzo. 81 x 65 cm. 2025


Hay en tu trabajo una dimensión afectiva muy fuerte, pero también una distancia calculada, una especie de frialdad formal. ¿Qué papel juega esa tensión entre emoción y contención?

No sabría decir exactamente qué papel juega esa tensión. Mi pintura parte de lo autobiográfico, de la memoria y de situaciones que he vivido y que han sido bastante traumáticas para mí. Quizá, como mecanismo de protección —para que no se pueda acceder directamente a esa vulnerabilidad o para que no resulte dañina— aparece esa distancia de manera inconsciente. No es algo planificado ni controlado; simplemente surge y está ahí.


Pintor de noche. Acrílico sobre lienzo. 35 x 27 cm. 2025


Tu lenguaje plástico oscila entre lo ingenuo y lo inquietante, lo próximo y lo extraño. ¿Cómo conviven para ti esas tensiones, y qué función cumplen dentro de tu búsqueda visual?

Pues creo que tal cual soy yo. No podría convivir lo uno sin lo otro. No podría existir lo ingenuo sin lo inquietante; para mí van necesariamente de la mano. Me atrae mucho lo misterioso y el acto de pintar cosas que ni yo mismo comprendo del todo. Muchas de las expresiones o de los retratos que realizo surgen del inconsciente, no están planificados. Es a posteriori cuando empiezo a entenderlos, y casi nunca de manera inmediata. Siempre pasa un tiempo considerable hasta que puedo reconocer cómo estaba yo en ese momento en el que los hice.


Qi. Acrílico sobre lienzo. 81 x 65 cm.2025


La sencillez formal de tus imágenes no parece una cuestión de economía, sino de concentración. ¿Qué tipo de verdad estética crees que puede alcanzar la pintura cuando se despoja de todo lo accesorio?

No sabría decir qué verdad estética hay detrás de esa sencillez. Lo que sí sé es que es algo que necesito para estar en calma. Me abruma cuando hay demasiadas cosas en el cuadro, y desde siempre me ha llamado la atención lo mínimo, cuando hay poco, cuando casi no hay nada. Creo que ese despojamiento me permite acercarme a la pintura desde otro estado, más concentrado, más silencioso. No sabría explicarlo del todo, pero es ahí donde siento que puedo trabajar con mayor claridad.


Crucifixión. Acrílico sobre lienzo. 41 x 33 cm. 2025


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Normalmente me siento más cómodo dejando espacio a lo inesperado. Me interesa la incertidumbre; tenerlo todo bajo control me resulta bastante aburrido. Lo he intentado en algunas ocasiones, sobre todo cuando me he propuesto trabajar en series muy planificadas, con bocetos cerrados que luego quería trasladar a la pintura, pero no era algo con lo que me identificara. Sentía que desaparecía una parte fundamental del proceso: el juego, ese espacio en el que la pintura puede sorprenderme a mí mismo. Por eso no suelo planificar demasiado y, cuando lo hago, es de una manera muy sencilla: algunas líneas, algún plano de color. Prefiero que sea en el propio cuadro donde suceda todo.