VEGAP EN ART MADRID'19

¿Conocéis el trabajo y los distintos proyectos de VEGAP? Este año se podrá conocer de primera mano la amplia labor que realiza Visual Entidad de Gestión de Artistas Plásticos (VEGAP), puesto que la organización colabora con la decimocuarta edición de Art Madrid y tendrá un espacio físico dentro de la feria.

Imagen de la campaña #Europeforcreators.

Como muchos sabréis, VEGAP es la entidad que gestiona en España desde hace casi treinta años los derechos de Propiedad Intelectual de los creadores visuales. Pintores, escultores, fotógrafos, ilustradores, diseñadores, videoartistas, net-artistas, arquitectos… En la actualidad, representa a más de 150.000 artistas de 46 países, presta sus servicios de gestión cultural a multitud de instituciones culturales del país, y colabora con el sector galerístico, a través de la Asociaciones de Galerías, entre otras.

Además de estas tareas, cabe destacar el proyecto de Banco de Imágenes de VEGAP: un enorme catálogo de imágenes de arte contemporáneo que ofrece a todos los profesionales relacionados con el sector editorial, publicitario, multimedia, televisión o productores audiovisuales, más de 60.000 imágenes exclusivas de los artistas más representativos de la creación actual. De una forma muy rápida y sencilla, es decir, en la misma y única gestión, el usuario obtiene junto la imagen, la licencia de uso para la reproducción/distribución así como para la comunicación pública de la obra. Estas imágenes son excepcionales tanto por su género como por su alta calidad técnica, pues hay que tener en cuenta que son elegidas y supervisadas por los propios autores o, en su caso, por sus herederos.

La entidad también es la encargada del concurso “Propuestas VEGAP”, un certamen concebido por los artistas para ayudar a los artistas. Nacido en 1997, por iniciativa de la extinta Fundación Arte y Derecho, la finalidad principal de “Propuestas” es servir de estímulo a la creación visual mediante el apoyo a la producción y financiación de proyectos artísticos de creadores visuales. Se trata de un concurso único en su género, pues financia la creación y no la adquisición de obras, de todas las ramas de la creación visual: artes plásticas, fotografía, nuevas formas de expresión artística, ilustración y diseño gráfico.

A lo largo de 22 ediciones, jurados independientes constituidos por algunos de los artistas más importantes del panorama español, han repartido más de un millón de euros entre alrededor de más de 300 creaciones, convirtiendo así este concurso en uno de los proyectos de mecenazgo artístico más importante del sector cultural. La dotación económica de la pasada edición fue de 50.000€ repartida en 5 premios, y los premiados fueron los destacados creadores Nuria Güell, Ismael Iglesia, Diego del Pozo Barriuso, Clara Carvajal y José María Medina Manrique. Pronto se abrirá la convocatoria para la edición de 2019.

Asimismo, durante la celebración de la feria se podrá conocer la Colección editorial “Arte y Derecho”, una publicación editada por Trama que fue creada en 2003 por la Fundación Arte y Derecho y continúa estando gestionada por VEGAP. La editorial, que cuenta con casi veinte títulos, está especializada en dos líneas de investigación. Por un lado, se pueden encontrar títulos dedicados a cuestiones jurídicas, dirigidas a estudiosos e investigadores del Derecho de Autor en su especialidad de autores de la creación visual. Con ensayos tan esclarededores como “Protección Jurídica de Videojuegos” (Francisco Javier Donaire y Antonio José Planells de la Maza, 2012), “Los creadores visuales ante la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual” (Javier Moscoso del Prado, Alberto Bercovitz, Juan Antonio Xiol Ríos, Alberto Corazón y Javier Gutiérrez, 2007) o “Protección y límites del Derecho de Autor de los Creadores Visuales” (Antonio Delgado Porras, Alberto Bercovitz, Juan José Marín, Carola Streul, Javier Gutiérrez, Rafael Sánchez Aristi, Asunción Esteve Pardo, 2006), entre otros.

Y por otro lado, aquellos otros títulos relativos a los ensayos sobre arte que han sido objeto de las diferentes ediciones de los premios del concurso “Escritos sobre Arte”, concurso también creado por la Fundación Arte y Derecho y en cuyo recuerdo se da el nombre a esta Colección. Se pueden encontrar líneas temáticas tan sugerentes como “Paracinema” (Esperanza Collado, 2012), “Iconoclasia, historia del arte y lucha de clases” (José María Durán Medraño, 2010), “Arte y Posfordismo” (Octavi Cameron, 2007) o “El montaje expositivo como traducción” (Isabel Tejeda, 2006).

Así, el trabajo comprometido de la entidad VEGAP, que cuenta en la estructura de su organigrama con grandes artistas como Antón Patiño, Montserrat Soto, Eva Lootz, Alfonso Albacete, Juan Genovés, Susana Solano, Chema Madoz o Esther Pizarro, entre otros muchos, se difundirá en la feria Art Madrid.

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.