VIDEOARTE LATINOAMERICANO EN ART MADRID

Para celebrar el 15º aniversario de Art Madrid, la feria quiso organizar un programa de actividades centradas en el videoarte, los new media y el arte de acción que se desarrolló a lo largo del mes de febrero. Además, una de las principales apuestas en esta edición fue dedicar un stand completo a acoger parte de esta agenda y poder compartir así con el público la experiencia de vivir el videoarte y las performance en un mismo espacio. En esta programación, además de las presentaciones diarias de artistas y el cierre de cada jornada con una actuación en directo, uno de los platos fuertes fue un ciclo comisariado dedicado al videoarte internacional que fue posible gracias a la colaboración de 13 festivales extranjeros que nos cedieron lo mejor de sus piezas seleccionadas.

Mario Gutiérrez Cru, director de la plataforma de videoarte PROYECTOR, y comisario del programa de acciones “Art Madrid-Proyector’20”, llevó a cabo una ardua labor de selección y contacto con estos certámenes y muestras con el propósito de ofrecer una imagen variada y enriquecedora de la realidad de la videocreación mundial. De este modo, hemos contado con la contribución de estos 13 festivales internacionales, lo que nos ha brindado una ocasión única de disfrutar del videoarte fuera de los circuitos habituales de exhibición que ocupa esta disciplina.

En esta colaboración con festivales internacionales, destaca especialmente la participación de certámenes latinoamericanos: BIM (Argentina), EJECT – Festival Internacional de Videoperformance (México), Kósmica (México), Play - Semana del Videoarte (Argentina), El Validadero Artístico - Tele-atemporal / curaduría latinoamericana de video experimental (Colombia) y VideoBabel (Perú). Con mayor o menor trayectoria y veteranía, estos 6 festivales nos han traído una selección de las mejores obras premiadas en las ediciones más recientes, aportando una visión global y actualizada del interés que el videoarte despierta en Latinoamérica.

Fotograma de "Fotooxidación" (2013), de Pablo Mazzolo

La Bienal de la Imagen en Movimiento (BIM) es una combinación entre un festival de cine y una muestra de arte contemporáneo donde el eje central es el video experimental y los trabajos cinematográficos. BIM combina un programa expositivo con obras exhibidas en museos y salas de proyección con una amplia oferta de actividades (talleres, conferencias, seminarios y charlas con artistas). Se trata de un espacio de encuentro pensado para los amantes de las artes audiovisuales. El proyecto nació de la iniciativa de la Universidad Nacional de Tres de Febrero y tiene lugar cada dos años en la Ciudad de Buenos Aires.

Para el comisariado de “Art Madrid-Proyector’20” se seleccionaron las siguientes piezas: "Viento Sur" (2012), de Paz Encina; "Una sombra oscilante (2018), de Celeste Rojas Múgica, "Fotooxidación" (2013), de Pablo Mazzolo; "Retrato nº 26" (2011), de Edu Loschpe; "Traspasar (2.0)" (2009), de Hernán E. Bula; "Am I?" (2012), de Florencia Aliberti; "Lumbre" (2016), de Christian Delgado y Nicolás Testoni; "Trabajos de la vida terrestre I, II y III" (2017), de Camelia Estefes; "Destellos" (2016), de Ernesto Baca; "Abecedario/B" (2014), de Los Ingrávidos; "Black Pond" (2018), de Jessica Sarah Rinland, y "Plantas trepadoras" (2014), de Julieta Averbuj.

Fotograma de “Taxonomía de la desmesura: diario de viaje a la isla Victoria”, de Maia Gattás Vargas

También desde Argentina vino PLAY – VIDEOARTE, una exhibición de alcance internacional nacida en 2012 que busca expandir las fronteras de los usos contemporáneos legitimados de la imagen, el sonido y la palabra. En cada edición, se articulan actividades destinadas a la formación y fomento de la videocreación, tales como talleres de producción, charlas/encuentros con y entre artistas, que se realizan en la Ciudad de Corrientes (Argentina), en el Centro Cultural de la Extensión Universitaria, de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).

La selección de PLAY fue 100% argentina y contó con las piezas “Escucho los grillos”, de Tamara Kuselman; “Así me duermo”, de Mariano Luque; “Taxonomía de la desmesura: diario de viaje a la isla Victoria”, de Maia Gattás Vargas; “La raíz de lo ligero”, de Juan Ignacio Slobayen; “Distancia”, de Joaquín Pedretti; “Los casuales”, de Pauli Coton (realización), Lucía Ruiz Guiñazú (música original) y Marianela Márquez (textos), y “Experimento desde Occidente N 1”, de Yaela Gottlieb.

Fotograma de “The chingón of the fighters”, de Fershow Escárcega

EJECT – Festival Internacional de Videoperformance de la Ciudad de México funcionó inicialmente como festival y hoy es un archivo que reúne las obras presentadas en las sucesivas ediciones, en su mayoría realizadas por autores mexicanos. EJECT está coordinado por el artista y comisario Pancho López, y se conformó entre 2006 y 2016 a partir de una convocatoria pública lanzada por Ex Teresa Arte Actual y el Laboratorio Arte Alameda, dos importantes recintos culturales dependientes del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura de México. Desde 2019 este archivo forma parte del Centro de Investigación y Documentación del Videoarte (CIDV) en el Centro de Artes de Vanguardia Museo La Neomudéjar en Madrid, España, y Ex Teresa Arte Actual en la Ciudad de México.

La muestra comisariada para Art Madrid giró en torno al concepto de “Mexicanismos radicales”, un análisis de los rasgos gestuales que marcar la idiosincrasia de la sociedad del país, y estuvo conformada por los siguientes vídeos de artistas mexicanos: “Ahí va el diablo”, de Mariana Orozco; “Maléfica educare”, de Angélica Peña; “Paisaje mexicano con sombrero”, de Víctor Sulser; “Ensalada de nopal”, de Isabel Rojas; “Ejercitar”, de Luis Albarrán; “Progreso”, de Liliana Ramales; “Soy 1, 2, 3, 4”, de Manuel Díaz; “Caja de Pandora”, de Liz Misterio; “#15”, de Fernando Arroyo Sauri; “Chamánika urbana”, de Claudia Bernal; “El bombón”, de Erika Mayoral; “The chingón of the fighters”, de Fershow Escárcega, y “Toque de lo que queda”, de Blanca Ugarte/César Cuahtémoc Cruz.

Fotograma de "Vimana" (2017), de Tania Candiani

También desde México contamos con la colaboración de KOSMICA, un instituto global fundado en 2011 con la misión de establecer una plataforma para el discurso crítico, cultural y poético sobre nuestra relación con el espacio exterior y el impacto de las actividades espaciales aquí en la tierra. El Instituto desarrolla iniciativas que unen el arte y las humanidades, el sector espacial y la sociedad.

La selección de obras de esta plataforma fue: "Reflections of a space traveler" (2013), de 2boys.tv; "Entrenamiento para 0g" (2015), de Gilberto Esparza; "Vimana" (2017), de Tania Candiani; "ECLIPSE//Composition I" (2015), de Melanie King; "Supernova" (2014), de La Gravedad de los Asuntos (Ale de la Puente, Juan José Díaz Infante, Nahum y Tania Candiani); "Sujetando Aire" (2014), de Nahum; "About the moon" (2019), de Manuel Díaz; "Distance of everything" (2020), de Javier Barrios; "Dream to space" (2006), de Anaïs Tondeur.

Fotograma de “Iceberg Nations” (2019), de Fernando Martín Borlán y Rubén Martín de Lucas

VideoBabel es un festival internacional, fundado en 2009 por Jorge Mora Fernández, con sede en la ciudad del Cusco, Perú. El proyecto busca la democratización, difusión y fomento de la cultura audiovisual y digital en el Perú y en otras regiones del mundo. Más de 3.700 trabajos audiovisuales de diferentes países han participado en las convocatorias de sus nueve ediciones desde el año 2010, y para Art Madrid han traído lo mejor de su sección oficial:

“Tárrega Tanazaky” (2018, España), de Román Rubert.

“Cielo / The Blue Of The Sky” (2018, Canadá), de Marco Joubert.

“El Gran Señor / The Great Mukhiya” (2018, Nepal), de Ashin Poudel.

“Incluso Lo Inusual Debe Tener Límites” (2019, Alemania), de Tobi Sauer.

“Guisantes: Sinfonía Industrial En Cuatro Movimientos” (2019, España), de Fran Gas.

“Lugares” (2019, España), de Claudia Barral Magaz.

“Accidente de persona” (2018, Francia-España), de Álvaro Martín.

“Iceberg Nations” (2019, España), de Fernando Martín Borlán y Rubén Martín de Lucas.

“Esencia inaccesible” (2017, México), de Adrián Regnier.

“Una payasa en el espejo” (2018, Brasil), de João Lucas.

“Ravilob” (2018, Argentina), de Marco Lanzoni Larracoechea.

“Guanímar” (2019, México-Cuba), de Emir Luciano Tlachi Sandoval.

“El Fin De La Eternidad” (2018, Argentina-Perú), de Pablo Radice.

Fotograma de “Ejercicios de Memoria”, de Pamela Loaiza

Y desde Colombia ha colaborado El Validadero Artístico - Tele-atemporal / curaduría latinoamericana de video experimental. Se trata de un proyecto pedagógico experimental para las prácticas artísticas y sus relaciones sociales, después de sus 4 años de programas pedagógicos e investigaciones continuas en la ciudad de Bogotá.

Todas las obras seleccionadas por Federico Daza M. para Art Madrid son latinoamericanas, con un claro predominio de la presencia colombiana. Así, de Colombia, hemos contado con las obras: “Paisajes Encontrados”, de Paula Andrea Molina; “Georáculo”, de Camilo Parra; “Obra en proceso”, de Sonia Rojas; “Apología 3.0”, de John Melo; “Exponiendo te conocí”, de Andrés Guarro; “Economía Naranja 2020”, de Recreativa TV; “Paisaje del deseo”, de Andrea Solano y Laura Muñoz; “Ejercicios de Memoria”, de Pamela Loaiza; “Zoom”, de Julieth Natalia Casteblanco; “Es wird haarig”, de Esteban Rivera, y “Contracorriente”, de Diana González.

Desde México hemos podido disfrutar las piezas “Ciudades Invisibles”, de Eder Castillo y “Ciudad de México en el Tiempo”, de Antonio Falcón; así como “Un gozo entre humanos”, de Luis Yépez, llegado de Ecuador; “Camino hacia el fractal”, de Yannet Vilela, desde Perú, y “X,Y, Z”, de Adrián Preciado, desde Venezuela. Finalmente contamos con representación Argentina con las obras “Quizá Algún día lo logre”, de Rodrigo Tunica, e “Instrucciones para levantar una piedra”, de Maia Gattás Vargas.

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.