Art Madrid'26 – VIDEOARTE LATINOAMERICANO EN ART MADRID

Para celebrar el 15º aniversario de Art Madrid, la feria quiso organizar un programa de actividades centradas en el videoarte, los new media y el arte de acción que se desarrolló a lo largo del mes de febrero. Además, una de las principales apuestas en esta edición fue dedicar un stand completo a acoger parte de esta agenda y poder compartir así con el público la experiencia de vivir el videoarte y las performance en un mismo espacio. En esta programación, además de las presentaciones diarias de artistas y el cierre de cada jornada con una actuación en directo, uno de los platos fuertes fue un ciclo comisariado dedicado al videoarte internacional que fue posible gracias a la colaboración de 13 festivales extranjeros que nos cedieron lo mejor de sus piezas seleccionadas.

Mario Gutiérrez Cru, director de la plataforma de videoarte PROYECTOR, y comisario del programa de acciones “Art Madrid-Proyector’20”, llevó a cabo una ardua labor de selección y contacto con estos certámenes y muestras con el propósito de ofrecer una imagen variada y enriquecedora de la realidad de la videocreación mundial. De este modo, hemos contado con la contribución de estos 13 festivales internacionales, lo que nos ha brindado una ocasión única de disfrutar del videoarte fuera de los circuitos habituales de exhibición que ocupa esta disciplina.

En esta colaboración con festivales internacionales, destaca especialmente la participación de certámenes latinoamericanos: BIM (Argentina), EJECT – Festival Internacional de Videoperformance (México), Kósmica (México), Play - Semana del Videoarte (Argentina), El Validadero Artístico - Tele-atemporal / curaduría latinoamericana de video experimental (Colombia) y VideoBabel (Perú). Con mayor o menor trayectoria y veteranía, estos 6 festivales nos han traído una selección de las mejores obras premiadas en las ediciones más recientes, aportando una visión global y actualizada del interés que el videoarte despierta en Latinoamérica.

Fotograma de "Fotooxidación" (2013), de Pablo Mazzolo

La Bienal de la Imagen en Movimiento (BIM) es una combinación entre un festival de cine y una muestra de arte contemporáneo donde el eje central es el video experimental y los trabajos cinematográficos. BIM combina un programa expositivo con obras exhibidas en museos y salas de proyección con una amplia oferta de actividades (talleres, conferencias, seminarios y charlas con artistas). Se trata de un espacio de encuentro pensado para los amantes de las artes audiovisuales. El proyecto nació de la iniciativa de la Universidad Nacional de Tres de Febrero y tiene lugar cada dos años en la Ciudad de Buenos Aires.

Para el comisariado de “Art Madrid-Proyector’20” se seleccionaron las siguientes piezas: "Viento Sur" (2012), de Paz Encina; "Una sombra oscilante (2018), de Celeste Rojas Múgica, "Fotooxidación" (2013), de Pablo Mazzolo; "Retrato nº 26" (2011), de Edu Loschpe; "Traspasar (2.0)" (2009), de Hernán E. Bula; "Am I?" (2012), de Florencia Aliberti; "Lumbre" (2016), de Christian Delgado y Nicolás Testoni; "Trabajos de la vida terrestre I, II y III" (2017), de Camelia Estefes; "Destellos" (2016), de Ernesto Baca; "Abecedario/B" (2014), de Los Ingrávidos; "Black Pond" (2018), de Jessica Sarah Rinland, y "Plantas trepadoras" (2014), de Julieta Averbuj.

Fotograma de “Taxonomía de la desmesura: diario de viaje a la isla Victoria”, de Maia Gattás Vargas

También desde Argentina vino PLAY – VIDEOARTE, una exhibición de alcance internacional nacida en 2012 que busca expandir las fronteras de los usos contemporáneos legitimados de la imagen, el sonido y la palabra. En cada edición, se articulan actividades destinadas a la formación y fomento de la videocreación, tales como talleres de producción, charlas/encuentros con y entre artistas, que se realizan en la Ciudad de Corrientes (Argentina), en el Centro Cultural de la Extensión Universitaria, de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).

La selección de PLAY fue 100% argentina y contó con las piezas “Escucho los grillos”, de Tamara Kuselman; “Así me duermo”, de Mariano Luque; “Taxonomía de la desmesura: diario de viaje a la isla Victoria”, de Maia Gattás Vargas; “La raíz de lo ligero”, de Juan Ignacio Slobayen; “Distancia”, de Joaquín Pedretti; “Los casuales”, de Pauli Coton (realización), Lucía Ruiz Guiñazú (música original) y Marianela Márquez (textos), y “Experimento desde Occidente N 1”, de Yaela Gottlieb.

Fotograma de “The chingón of the fighters”, de Fershow Escárcega

EJECT – Festival Internacional de Videoperformance de la Ciudad de México funcionó inicialmente como festival y hoy es un archivo que reúne las obras presentadas en las sucesivas ediciones, en su mayoría realizadas por autores mexicanos. EJECT está coordinado por el artista y comisario Pancho López, y se conformó entre 2006 y 2016 a partir de una convocatoria pública lanzada por Ex Teresa Arte Actual y el Laboratorio Arte Alameda, dos importantes recintos culturales dependientes del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura de México. Desde 2019 este archivo forma parte del Centro de Investigación y Documentación del Videoarte (CIDV) en el Centro de Artes de Vanguardia Museo La Neomudéjar en Madrid, España, y Ex Teresa Arte Actual en la Ciudad de México.

La muestra comisariada para Art Madrid giró en torno al concepto de “Mexicanismos radicales”, un análisis de los rasgos gestuales que marcar la idiosincrasia de la sociedad del país, y estuvo conformada por los siguientes vídeos de artistas mexicanos: “Ahí va el diablo”, de Mariana Orozco; “Maléfica educare”, de Angélica Peña; “Paisaje mexicano con sombrero”, de Víctor Sulser; “Ensalada de nopal”, de Isabel Rojas; “Ejercitar”, de Luis Albarrán; “Progreso”, de Liliana Ramales; “Soy 1, 2, 3, 4”, de Manuel Díaz; “Caja de Pandora”, de Liz Misterio; “#15”, de Fernando Arroyo Sauri; “Chamánika urbana”, de Claudia Bernal; “El bombón”, de Erika Mayoral; “The chingón of the fighters”, de Fershow Escárcega, y “Toque de lo que queda”, de Blanca Ugarte/César Cuahtémoc Cruz.

Fotograma de "Vimana" (2017), de Tania Candiani

También desde México contamos con la colaboración de KOSMICA, un instituto global fundado en 2011 con la misión de establecer una plataforma para el discurso crítico, cultural y poético sobre nuestra relación con el espacio exterior y el impacto de las actividades espaciales aquí en la tierra. El Instituto desarrolla iniciativas que unen el arte y las humanidades, el sector espacial y la sociedad.

La selección de obras de esta plataforma fue: "Reflections of a space traveler" (2013), de 2boys.tv; "Entrenamiento para 0g" (2015), de Gilberto Esparza; "Vimana" (2017), de Tania Candiani; "ECLIPSE//Composition I" (2015), de Melanie King; "Supernova" (2014), de La Gravedad de los Asuntos (Ale de la Puente, Juan José Díaz Infante, Nahum y Tania Candiani); "Sujetando Aire" (2014), de Nahum; "About the moon" (2019), de Manuel Díaz; "Distance of everything" (2020), de Javier Barrios; "Dream to space" (2006), de Anaïs Tondeur.

Fotograma de “Iceberg Nations” (2019), de Fernando Martín Borlán y Rubén Martín de Lucas

VideoBabel es un festival internacional, fundado en 2009 por Jorge Mora Fernández, con sede en la ciudad del Cusco, Perú. El proyecto busca la democratización, difusión y fomento de la cultura audiovisual y digital en el Perú y en otras regiones del mundo. Más de 3.700 trabajos audiovisuales de diferentes países han participado en las convocatorias de sus nueve ediciones desde el año 2010, y para Art Madrid han traído lo mejor de su sección oficial:

“Tárrega Tanazaky” (2018, España), de Román Rubert.

“Cielo / The Blue Of The Sky” (2018, Canadá), de Marco Joubert.

“El Gran Señor / The Great Mukhiya” (2018, Nepal), de Ashin Poudel.

“Incluso Lo Inusual Debe Tener Límites” (2019, Alemania), de Tobi Sauer.

“Guisantes: Sinfonía Industrial En Cuatro Movimientos” (2019, España), de Fran Gas.

“Lugares” (2019, España), de Claudia Barral Magaz.

“Accidente de persona” (2018, Francia-España), de Álvaro Martín.

“Iceberg Nations” (2019, España), de Fernando Martín Borlán y Rubén Martín de Lucas.

“Esencia inaccesible” (2017, México), de Adrián Regnier.

“Una payasa en el espejo” (2018, Brasil), de João Lucas.

“Ravilob” (2018, Argentina), de Marco Lanzoni Larracoechea.

“Guanímar” (2019, México-Cuba), de Emir Luciano Tlachi Sandoval.

“El Fin De La Eternidad” (2018, Argentina-Perú), de Pablo Radice.

Fotograma de “Ejercicios de Memoria”, de Pamela Loaiza

Y desde Colombia ha colaborado El Validadero Artístico - Tele-atemporal / curaduría latinoamericana de video experimental. Se trata de un proyecto pedagógico experimental para las prácticas artísticas y sus relaciones sociales, después de sus 4 años de programas pedagógicos e investigaciones continuas en la ciudad de Bogotá.

Todas las obras seleccionadas por Federico Daza M. para Art Madrid son latinoamericanas, con un claro predominio de la presencia colombiana. Así, de Colombia, hemos contado con las obras: “Paisajes Encontrados”, de Paula Andrea Molina; “Georáculo”, de Camilo Parra; “Obra en proceso”, de Sonia Rojas; “Apología 3.0”, de John Melo; “Exponiendo te conocí”, de Andrés Guarro; “Economía Naranja 2020”, de Recreativa TV; “Paisaje del deseo”, de Andrea Solano y Laura Muñoz; “Ejercicios de Memoria”, de Pamela Loaiza; “Zoom”, de Julieth Natalia Casteblanco; “Es wird haarig”, de Esteban Rivera, y “Contracorriente”, de Diana González.

Desde México hemos podido disfrutar las piezas “Ciudades Invisibles”, de Eder Castillo y “Ciudad de México en el Tiempo”, de Antonio Falcón; así como “Un gozo entre humanos”, de Luis Yépez, llegado de Ecuador; “Camino hacia el fractal”, de Yannet Vilela, desde Perú, y “X,Y, Z”, de Adrián Preciado, desde Venezuela. Finalmente contamos con representación Argentina con las obras “Quizá Algún día lo logre”, de Rodrigo Tunica, e “Instrucciones para levantar una piedra”, de Maia Gattás Vargas.

 

Daniel Barrio. Artista invitado a la tercera edición de OPEN BOOTH. Cortesía del artista.


DESPIECE. PROTOCOLO DE MUTACIÓN


Como parte del Programa Paralelo de Art Madrid’26, presentamos la tercera edición de Open Booth, un espacio concebido como plataforma para la creación artística y la experimentación contemporánea. La iniciativa pone el foco en artistas que aún no cuentan con representación en el circuito galerístico, ofreciendo un contexto profesional de alta visibilidad en el que nuevas voces pueden desplegar su práctica, ensayar formas de relación con el público y consolidar su proyección en el panorama artístico actual. En esta ocasión, el proyecto está protagonizado por el artista Daniel Barrio (Cuba, 1988), quien presenta el site specific Despiece. Protocolo de mutación.

La práctica de Daniel Barrio se centra en la pintura como un espacio de experimentación desde el que analiza la mercantilización de lo social y la tiranía de la aprobación mediática. Para ello, trabaja con imágenes procedentes de la prensa y otros medios, que interviene pictóricamente con el objetivo de desactivar su significado original. Mediante este proceso, el artista propone nuevas lecturas y cuestiona los mecanismos de producción de sentido, concibiendo la pintura como un lugar de realización, terapia y catarsis.

Despiece. Protocolo de mutación se construye a partir de restos urbanos, materiales industriales y fragmentos de historia para interrogarnos sobre qué memorias heredamos, cuáles consumimos y cuáles somos capaces de construir. Suelo, paredes y volúmenes conforman un paisaje en tensión donde lo sagrado convive con lo cotidiano, y donde las grietas importan más que la perfección.

La evolución constante del arte exige un intercambio continuo entre artistas, instituciones y públicos. En esta 21ª edición, Art Madrid reafirma su voluntad de actuar como catalizador de ese diálogo, ampliando los límites tradicionales del contexto ferial y abriendo nuevas posibilidades de visibilidad para prácticas emergentes.



Este site specific surge de un impulso crítico y afectivo por desarmar, examinar y recomponer aquello que nos constituye cultural y personalmente. La obra se concibe como un todo indisoluble: un paisaje interior que opera como dispositivo de sospecha, donde suelo, paredes y volúmenes configuran un ecosistema de restos. Se propone una lectura de la historia no como una continuidad lineal, sino como un sistema de fuerzas en fricción permanente, articulando el espacio como un archivo adulterado; una superficie que se presenta como definitiva, pero que permanece en constante transformación.



La obra se configura como un paisaje construido a partir de residuos urbanos, donde suelo, paredes y objetos conforman un cuerpo unitario elaborado con mortero de cal, PVC de cartelería teatral, espuma industrial y cera de ofrendas. El núcleo del proyecto es una estructura en forma de “L” de 5 × 3 metros que reinterpreta la técnica del fresco sobre soporte industrial recuperado, aplicando el mortero en húmedo durante jornadas continuas, sin búsqueda de perfección, permitiendo que la materia evidencie su propio carácter. En torno a esta estructura gravitan fragmentos arquitectónicos: bloques de espuma que simulan hormigón, un torso del Belvedere impreso en 3D y deformado, y un elemento escultórico de cera en el que se incrustan lijas utilizadas por obreros y artistas anónimos, preservando el esfuerzo de esos cuerpos ajenos.

Un elemento escultórico de cera blanca funciona dentro del conjunto instalativo como un punto de concentración sensorial que desafía la mirada. En su interior confluyen la fe acumulada de las velas de ofrenda y los residuos industriales del taller, recordando que la pureza y la devoción conviven con la materialidad del mundo cotidiano. La experiencia del espectador trasciende así lo visual: inclinarse, oler y aproximarse a la vulnerabilidad transforma la percepción en un acto íntimo y corporal. En su densidad quedan incrustados tacos de lija usados por artistas, artesanos y obreros, recuperados de contextos ajenos, donde la lija actúa como huella del esfuerzo de otros cuerpos, respondiendo a un protocolo de registro sin intención autobiográfica.

Despiece. Protocolo de mutación nos interpela: ¿qué memoria valoramos?, ¿la que consumimos o la que construimos con rigor? El público abandona la posición contemplativa para integrarse en el sistema, y el esfuerzo de desplazar la materia, el rigor documental y la materialidad envolvente configuran un cuerpo de resistencia frente a una realidad mediada. El proyecto se consolida así como un paisaje interior donde suelo, superficie y volumen articulan una anatomía de residuos. La adulteración opera como metodología analítica aplicada a los estratos de la realidad urbana, interviniendo la historia a través de publicidades teatrales y callejeras, residuos arquitectónicos y protocolos administrativos, proponiendo que el arte puede restituir la capacidad de construir una memoria propia, aunque inevitablemente fragmentada.



SOBRE EL ARTISTA

DANIEL BARRIO. Cuba, 1988.

Daniel Barrio (Cienfuegos, Cuba, 1988) es un artista visual cuya práctica articula el espacio desde la pintura, entendiendo el entorno como un archivo adulterado susceptible de intervención crítica. Formado en la Academia de Bellas Artes de Cienfuegos (2004-2008) con especialidad en pintura, y posteriormente en la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid - ECAM (2012-2015) en Dirección de Arte, su metodología integra el pensamiento plástico con la narrativa escenográfica. Su origen cubano constituye el fundamento analítico de su trabajo: la experiencia de observar cómo los monumentos y los ideales se revelan frágiles al tacto le ha dotado de una sensibilidad particular para detectar las fisuras en aquello que se presenta como definitivo, estableciendo la realidad como superficie bajo permanente interrogación.

Su trayectoria incluye exposiciones individuales como "La levedad en lo cotidiano" (Galería María Porto, Madrid, 2023), "Interiores ajenos" (PlusArtis, Madrid, 2022) y "Tribud" (Navel Art, Madrid, 2019), así como participaciones colectivas relevantes en "Space is the Landscape" (Estudio Show, Madrid, 2024), "Winterlinch" (Espacio Valverde Gallery, Madrid, 2024), "Hiberia" (Galería María Porto, Lisboa, 2023) y la itinerancia de la Exposición de Arte Joven de La Rioja (2022). Miembro del Colectivo Resiliencia, su obra no persigue la producción de objetos sino la articulación de dispositivos pictóricos que generan protocolos de resistencia frente al flujo de imágenes descartables. En un contexto saturado de datos inmediatos, su práctica produce huellas y archiva aquello que debe permanecer, cuestionando no el significado de la obra sino la memoria que el espectador construye al interactuar con ella, recuperando así la soberanía sobre la mirada y habitando las ruinas como método de comprensión del presente.