VIDEOARTE MIRANDO AL MAR: PORTUGAL Y PAÍSES BAJOS

Terminamos nuestro repaso del ciclo de proyecciones que tuvo lugar durante el programa “Art Madrid-Proyector’20” con los festivales BUT Film Festival (Países Bajos) y las tres propuestas portuguesas de InShadow, Loop.Lisboa y FUSO - Festival Anual de Video Arte Internacional de Lisboa.

Mientras FUSO y Loop están exclusivamente dedicados a la videocreación y a propuestas fílmicas, InShadow y BUT albergan iniciativas más transversales donde se trabajan distintas disciplinas o bien dan entrada a obras más experimentales y underground. Para Art Madrid, Loop y FUSO vinieron con una propuesta conjunta en torno al trabajo del artista João Cristóvão Leitão.

El festival InShadow presenta lo mejor de la creación artística transdisciplinaria en las áreas de videodanza, documental, performance, exposiciones e instalaciones. Su 11ª edición se realizó en una decena de sedes de la ciudad de Lisboa: Museo Marioneta, Teatro do Bairro, Cinemateca portuguesa, Cinemateca Junior, Espacio Santa Catarina, Centro Cultural Mercês, Biblioteca Marvila, Appleton Square, Cisterna FBAUL, Ler Devagar, Galería Otoco y Fnac Chiado, con varias propuestas y encuentros impredecibles entre cine, danza y tecnología.

Las obras seleccionadas por InShadow para Art Madrid fueron: "Complex of shadow", de João Afonso Vaz; "Mujer vacío", de Max Larruy y Berta Blanca T. Ivanow; "Excuse my dust", de Maria Stella Andreacchio, Stefano Croci y Agata Torelli; "Makyō", de Brian Imakura; "The act of breathing", de Hana Yamazaki; "Bubblegum", de Ryan Renshaw; "Walls of limerick", de Arturo Bandinelli; "Alta", de Antti Ahokoivu; "Sculpt the motion", de Devis Venturelli; "Brute", de Cass Mortimer Eipper.

Fotograma de "Mujer vacío", de Max Larruy y Berta Blanca T. Ivanow

BUT Film Festival es uno de los proyectos más alternativos del panorama internacional, y está exclusivamente dedicado a películas de serie B, Underground y Trash Films. Los organizadores anuncian de que durante los cinco días del festival, se verán películas llenas de violencia, absurdo, creatividad y mezquindad.

Y advierten: estamos buscando visitantes... ¡Que no griten al ver sangre! ¡Que puedan admirar la creatividad hasta extremos absurdos! ¡Que les guste combinar un ambiente acogedor con ver películas!

Con estas proclamas, sin duda la selección no deja indiferente a nadie. Para Art Madrid BUT estuvo presente con estos trabajos: "Zure Zult" (2016), de Angella Lipskaya; "Birds of a Feather" (2019), de Dann Parry; "L'ours noir" (2016), de Méryl Fortunat-Rossi y Xavier Seron; "Fabulous friendly cooking" (2018), de Nicky Heijmen y Tobias Mathijsen; "Bravure" (2018), de Donato Sansone; "Ringo Rocket Star and his song for Yuri Gagarin" (2019), de Rene Nuijens; "The Scuzzies" (2019), de Jimmy Screamer Clauz.

Fotograma de "Birds of a Feather" (2019), de Dann Parry

Loops.Lisboa es una exposición anual presentada por el Festival Temps d’Images Lisboa y el Museo Nacional de Arte Contemporáneo desde 2014, un escaparate único que explora el bucle (loop) como una forma esencial del lenguaje del cine y el videoarte. A partir de 2020, se convierte en parte de una red internacional dedicada a formar el Loop. La red incluye a Mario Gutiérrez Cru (Festival Proyector, Madrid - España); Sandra Lischi (video de Onda, Pisa - Italia); Tom Van Vliet (WWVF, Amsterdam - Países Bajos); Colectivo Cine Esquema Novo (Porto Alegre - Brasil) e Irit Batsry y Alisson Avila Loops. Lisboa / Festival Temps D'Images (Lisboa - Portugal).

FUSO se creó en 2009, como el único festival con un programa de videoarte nacional e internacional en curso en Lisboa. FUSO se organiza en proyecciones gratuitas al aire libre, en los claustros del museo de Lisboa, programas de video seleccionados y presentados exclusivamente para el festival por comisarios nacionales e internacionales. Además de los programas propuestos, cada año FUSO también honra a uno o más artistas que son históricamente importantes en el videoarte. Uno de los aspectos principales de FUSO es la promoción de nuevas creaciones nacionales a través de una convocatoria anual abierta a artistas portugueses o artistas extranjeros que viven en Portugal.

Fotograma de "Ulysses' Portrait

“Ulysses’ Portrait”, de João Cristóvão Leitão (Loops.Lisboa Award, 2015).

El video es parte de una trilogía que incluye “”Irineu’s Portrait” y “ Mónica’s Portrait”, Premio del Jurado y Premio del Público en FUSO: Anual de Vídeo Arte Internacional de Lisboa.

"Ulysses’ Portrait" es un vertiginoso viaje a través del tiempo y la literatura. Un viaje en el que Ulises queda atrapado por el mecanismo del bucle, que opera a nivel narrativo, a nivel espacio-temporal (dado el uso de un solo disparo de secuencia) y a nivel visual (mediante la reutilización constante de el mismo material de imágenes). Después de todo, "El retrato de Ulises" no es más que un acto de cuestionar la identidad humana al confrontarla con la posibilidad de la circularidad del tiempo y sus duraciones objetivas y subjetivas. Ulises es Ulises. Sin embargo, eso no significa que él no sea, simultáneamente, Cervantes, Pierre Menard, Alejandro Magno, César, Homero, Tchekhov, Nietzsche, Borges y, sin duda, yo mismo/a.

João Cristóvão Leitão Obtuvo una licenciatura en Teatro (Dramaturgia) en la Escuela de Teatro y Cine de Lisboa y una Maestría en Arte Multimedia en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Lisboa (Premio al Mérito Académico FBAUL / CGD). Actualmente es doctorando en Bellas Artes por la misma institución, investigando temas relacionados con las prácticas del cine expandido y con los universos literarios y filosóficos de Jorge Luis Borges.

Como creador, desarrolla proyectos de performance, videoarte e instalación, que se han exhibido en todo el mundo (Austria, Brasil, Inglaterra, Francia, Irlanda, Italia, Serbia, Corea del Sur, España, Perú y Portugal) y han recibido numerosos premios.

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.