Art Madrid'26 – VIDEOARTE MIRANDO AL MAR: PORTUGAL Y PAÍSES BAJOS

Terminamos nuestro repaso del ciclo de proyecciones que tuvo lugar durante el programa “Art Madrid-Proyector’20” con los festivales BUT Film Festival (Países Bajos) y las tres propuestas portuguesas de InShadow, Loop.Lisboa y FUSO - Festival Anual de Video Arte Internacional de Lisboa.

Mientras FUSO y Loop están exclusivamente dedicados a la videocreación y a propuestas fílmicas, InShadow y BUT albergan iniciativas más transversales donde se trabajan distintas disciplinas o bien dan entrada a obras más experimentales y underground. Para Art Madrid, Loop y FUSO vinieron con una propuesta conjunta en torno al trabajo del artista João Cristóvão Leitão.

El festival InShadow presenta lo mejor de la creación artística transdisciplinaria en las áreas de videodanza, documental, performance, exposiciones e instalaciones. Su 11ª edición se realizó en una decena de sedes de la ciudad de Lisboa: Museo Marioneta, Teatro do Bairro, Cinemateca portuguesa, Cinemateca Junior, Espacio Santa Catarina, Centro Cultural Mercês, Biblioteca Marvila, Appleton Square, Cisterna FBAUL, Ler Devagar, Galería Otoco y Fnac Chiado, con varias propuestas y encuentros impredecibles entre cine, danza y tecnología.

Las obras seleccionadas por InShadow para Art Madrid fueron: "Complex of shadow", de João Afonso Vaz; "Mujer vacío", de Max Larruy y Berta Blanca T. Ivanow; "Excuse my dust", de Maria Stella Andreacchio, Stefano Croci y Agata Torelli; "Makyō", de Brian Imakura; "The act of breathing", de Hana Yamazaki; "Bubblegum", de Ryan Renshaw; "Walls of limerick", de Arturo Bandinelli; "Alta", de Antti Ahokoivu; "Sculpt the motion", de Devis Venturelli; "Brute", de Cass Mortimer Eipper.

Fotograma de "Mujer vacío", de Max Larruy y Berta Blanca T. Ivanow

BUT Film Festival es uno de los proyectos más alternativos del panorama internacional, y está exclusivamente dedicado a películas de serie B, Underground y Trash Films. Los organizadores anuncian de que durante los cinco días del festival, se verán películas llenas de violencia, absurdo, creatividad y mezquindad.

Y advierten: estamos buscando visitantes... ¡Que no griten al ver sangre! ¡Que puedan admirar la creatividad hasta extremos absurdos! ¡Que les guste combinar un ambiente acogedor con ver películas!

Con estas proclamas, sin duda la selección no deja indiferente a nadie. Para Art Madrid BUT estuvo presente con estos trabajos: "Zure Zult" (2016), de Angella Lipskaya; "Birds of a Feather" (2019), de Dann Parry; "L'ours noir" (2016), de Méryl Fortunat-Rossi y Xavier Seron; "Fabulous friendly cooking" (2018), de Nicky Heijmen y Tobias Mathijsen; "Bravure" (2018), de Donato Sansone; "Ringo Rocket Star and his song for Yuri Gagarin" (2019), de Rene Nuijens; "The Scuzzies" (2019), de Jimmy Screamer Clauz.

Fotograma de "Birds of a Feather" (2019), de Dann Parry

Loops.Lisboa es una exposición anual presentada por el Festival Temps d’Images Lisboa y el Museo Nacional de Arte Contemporáneo desde 2014, un escaparate único que explora el bucle (loop) como una forma esencial del lenguaje del cine y el videoarte. A partir de 2020, se convierte en parte de una red internacional dedicada a formar el Loop. La red incluye a Mario Gutiérrez Cru (Festival Proyector, Madrid - España); Sandra Lischi (video de Onda, Pisa - Italia); Tom Van Vliet (WWVF, Amsterdam - Países Bajos); Colectivo Cine Esquema Novo (Porto Alegre - Brasil) e Irit Batsry y Alisson Avila Loops. Lisboa / Festival Temps D'Images (Lisboa - Portugal).

FUSO se creó en 2009, como el único festival con un programa de videoarte nacional e internacional en curso en Lisboa. FUSO se organiza en proyecciones gratuitas al aire libre, en los claustros del museo de Lisboa, programas de video seleccionados y presentados exclusivamente para el festival por comisarios nacionales e internacionales. Además de los programas propuestos, cada año FUSO también honra a uno o más artistas que son históricamente importantes en el videoarte. Uno de los aspectos principales de FUSO es la promoción de nuevas creaciones nacionales a través de una convocatoria anual abierta a artistas portugueses o artistas extranjeros que viven en Portugal.

Fotograma de "Ulysses' Portrait

“Ulysses’ Portrait”, de João Cristóvão Leitão (Loops.Lisboa Award, 2015).

El video es parte de una trilogía que incluye “”Irineu’s Portrait” y “ Mónica’s Portrait”, Premio del Jurado y Premio del Público en FUSO: Anual de Vídeo Arte Internacional de Lisboa.

"Ulysses’ Portrait" es un vertiginoso viaje a través del tiempo y la literatura. Un viaje en el que Ulises queda atrapado por el mecanismo del bucle, que opera a nivel narrativo, a nivel espacio-temporal (dado el uso de un solo disparo de secuencia) y a nivel visual (mediante la reutilización constante de el mismo material de imágenes). Después de todo, "El retrato de Ulises" no es más que un acto de cuestionar la identidad humana al confrontarla con la posibilidad de la circularidad del tiempo y sus duraciones objetivas y subjetivas. Ulises es Ulises. Sin embargo, eso no significa que él no sea, simultáneamente, Cervantes, Pierre Menard, Alejandro Magno, César, Homero, Tchekhov, Nietzsche, Borges y, sin duda, yo mismo/a.

João Cristóvão Leitão Obtuvo una licenciatura en Teatro (Dramaturgia) en la Escuela de Teatro y Cine de Lisboa y una Maestría en Arte Multimedia en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Lisboa (Premio al Mérito Académico FBAUL / CGD). Actualmente es doctorando en Bellas Artes por la misma institución, investigando temas relacionados con las prácticas del cine expandido y con los universos literarios y filosóficos de Jorge Luis Borges.

Como creador, desarrolla proyectos de performance, videoarte e instalación, que se han exhibido en todo el mundo (Austria, Brasil, Inglaterra, Francia, Irlanda, Italia, Serbia, Corea del Sur, España, Perú y Portugal) y han recibido numerosos premios.

 


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La obra de Cedric Le Corf (Bühl, Alemania, 1985) se sitúa en un territorio de fricción donde el impulso arcaico de lo sagrado convive con una actitud crítica propia de la contemporaneidad. Su práctica parte de una comprensión antropológica del origen del arte como gesto fundacional: la huella, la marca, la necesidad de inscribir la vida frente a la conciencia de la muerte.

Le Corf establece un diálogo complejo con la tradición barroca española, no desde la mímesis estilística, sino desde la intensidad afectiva y material que atraviesa aquella estética. La teatralidad de la luz, la encarnación de la tragedia y la hibridez entre lo espiritual y lo carnal se traducen en su obra en una exploración formal donde la geometría subyacente y la materia incrustada tensionan la percepción.

En el trabajo de Le Corf, el umbral entre abstracción y figuración no es una oposición, sino un campo de desplazamiento. La construcción espacial y el color funcionan como dispositivos emocionales que desestabilizan lo reconocible. Este proceso se ve atravesado por una metodología abierta, donde la planificación convive con la pérdida deliberada de control, permitiendo que la obra emerja como un espacio de silencio, retirada y retorno, en el que el artista se confronta con su propia interioridad.


La caída. 2025. Óleo sobre lienzo. 195 × 150 cm.


En tu trabajo se percibe una tensión entre la devoción y la disidencia. ¿Cómo negocias el límite entre lo sagrado y lo profano?

En mi trabajo siento la necesidad de remitirme al arte rupestre, a las imágenes que llevo presentes. Desde que el hombre prehistórico tomó conciencia de la muerte, sintió la necesidad de dejar una huella, marcando con una plantilla en la pared una mano roja, símbolo de la sangre vital. El hombre paleolítico, cazador-recolector, experimenta un sentimiento místico frente al animal, una forma de magia espiritual y de ritos vinculados a la creación. De este modo, sacraliza la caverna mediante la representación abstracta de la muerte y la vida, la procreación, las Venus… Así, nace el arte. En mi interpretación, el arte es sagrado por esencia, porque revela al hombre como creador.


Entre perro y lobo II. 2025. Óleo sobre lienzo. 97 × 70 cm.


Se observan trazos de la tradición barroca española en tu trabajo. ¿Qué encuentras en ella que siga siendo contemporáneo?

Sí, se observan rasgos de la tradición barroca española en mi trabajo. En la historia del arte, por ejemplo, pienso en los mosaicos árabe-andalusíes, en los que para mí se encuentra una geometría de diseños profundamente contemporánea. Y en la pintura y la escultura barroca española, el tema que aparece con mucha frecuencia es la tragedia: la muerte y lo sagrado están intensamente encarnados, ya sea en temas religiosos o profanos, en Zurbarán, Ribera, El Greco, pero también en Velázquez. Pienso, por ejemplo, en la notable pintura ecuestre de Isabel de Francia, por su geometría y por un retrato cuya luz recuerda a la de un Matisse.

Cuando pienso en la escultura, vienen a mi mente las maravillosas esculturas policromadas de Alonso Cano, Juan de Juni o Pedro de Mena, donde los ojos verdes están incrustados, junto con dientes de marfil, uñas de cuerno y pestañas de cabello. Todo ello ha influido sin duda en mi trabajo escultórico, tanto morfológico como ecuestre. Personalmente, en mi obra incrusto elementos de porcelana en madera tallada o pintada.


Entre perro y lobo I. 2025. Óleo sobre lienzo. 97 × 70 cm.


¿Qué te interesa de ese umbral entre lo reconocible y lo abstracto?

Por mi parte, toda representación en pintura o en escultura es abstracta. Lo que la impone es la construcción arquitectónica del espacio, su geometría secreta, y la emoción que provoca el color. Es, en cierto modo, un desplazamiento de lo real para alcanzar esa sensación.


El ángel anatómico. 2013. Madera de fresno y porcelana. 90 × 15 × 160 cm.


Tu obra parece moverse entre el silencio, el abandono y el retorno. ¿Qué te llama hacia esos espacios intermedios?

Creo que es al renunciar a imitar la verdad exterior, a copiarla, como alcanzo la verdad, ya sea en la pintura o en la escultura. Es como si me mirara en mi propio sujeto para descubrir mejor mi secreto, quizá.


Justa. 2019. Madera de roble policromada. 240 × 190 × 140 cm.


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Es cierto que, en ocasiones, olvido por completo la idea principal en mi pintura y en mi escultura. Aunque comienzo una obra con ideas muy claras —dibujos y bocetos previos, grabados preparatorios y una intención bien definida—, me doy cuenta de que, a veces, esa idea inicial se pierde. Y no se trata de un accidente. En algunos casos tiene que ver con dificultades técnicas, pero hoy en día también acepto partir de una idea muy concreta y, al enfrentarme a la escultura, a la madera o a la cerámica, tener que trabajar de otra manera. Y eso lo acepto.