Art Madrid'26 – ¡Viva Arte Viva!, Bienal de Venecia

 

 

Anri Sala, “All of a Tremble”, 2016

 

 


“Viva Arte Viva” se organiza en 86 pabellones nacionales situados en los Giardini, en el Arsenal y distribuidos por el centro histórico de Venecia, y en nueve trans-pabellones distribuidos por el Arsenal y el Pabellón central de los Giardini. El proyecto de estos trans-pabellones ha sido comisariado por Christine Macel (París, 1969) y cada uno tiene una temática: pabellón de los artistas y libros, de los goces y miedos, de lo compartido, de la tierra, de las tradiciones, de los chamanes, pabellón dionisíaco, de los colores, del tiempo y la eternidad. Los pabellones nacionales, cada cual con su comisario, dan lugar a un pluralismo de voces que han seguido a su vez las líneas sugeridas por Christine Macel, acordando participar en programas conjuntos. Las diversas propuestas artísticas giran en torno al humanismo y se expresan como un acto de resistencia, de liberación y de generosidad.

 

 

 

Vajiko Chachkhiani, "Living Dog Among Dead Lions", 2017

 

 

 

Multitud de piezas captan la atención del visitante en la Bienal, desde un camión estrellado contra el suelo (obra de Erwin Wurm) hasta una cabaña en cuyo interior no para de llover (Vajiko Chachkhiani). Distintas obras manifiestan la importancia de la tierra y las tradiciones, de lo colectivo; entre ellas, se encuentra la del videoartista chileno Juan Downey (Chile,1940 – Nueva York, 1993), que cuestiona la mirada eurocéntrica del mundo al compartir la creación de su video con los integrantes de la tribu de los Yanomami. Otros espacios presentan inmensas instalaciones como la de la artista textil Sheila Hicks (Nebraska, 1934), que llena el fondo del pabellón con enormes bolas de lana. Algunas obras ligan más con lo sensorial, como la del artista Anri Sala (Albania, 1974) que reflexiona sobre las propiedades escultóricas del sonido a través de la relación sinestésica entre este y la visión. Su pieza consiste en una caja de música que decora, horadándola, toda una pared con patrones repetidos, a la vez que va reproduciendo su sonido. Se pueden encontrar también interesantes y poéticas performances, como “One thousand and One Night” donde el artista Edith Dekyndt (Bélgica, 1960) recoloca sin cesar un cuadrado perfecto de polvo contenido en los límites de una proyección rotativa de luz sobre el suelo.

 

 

 

Juan Downey, "The Laughing Alligator", 1979

 

 

 

Entre los pabellones nacionales de los Giardini se encuentra el pabellón español con la propuesta “Join Us! ¡Únete!” de Jordi Colomer, a través de la cual indaga en el sentido social del espacio público y sobre cómo apropiarse de él colectivamente. Reflexiona sobre “el nomadismo como acción colectiva”, síntoma inevitable de un presente de refugiados y desplazados. Su obra consiste en una sala con maquetas que representan una ciudad y unos videos donde se observan curiosas migraciones de personas, ciudades y vidas en movimiento.

 

 

 

Edith Dekyndt, “One thousand and One Night”, 2017

 

 

 

Cabe destacar que este año la gran mayoría de artistas participan por primera vez (103 de 120), así como los países Antigua y Barbuda, Kiribati y Nigeria. El artista alemán Franz Erhard Walther (Fulda, 1939), reconocido por sus grandes esculturas de tela participativas, ha sido premiado con el trofeo para el mejor artista presente en la exposición oficial. Este mismo artista expone su obra actualmente en el Palacio Velázquez de Madrid, hasta el 10 de septiembre.

 

 

 

Jordi Colomer, “¡Únete! Join Us!”, 2017

 

 

 

La Bienal de Venecia ofrece, durante los meses en que se desarrolla, numerosos eventos y actividades paralelas, promovidas por instituciones nacionales e internacionales sin ánimo de lucro en palacios, museos, iglesias y en el espacio urbano, lo que llenará la ciudad de propuestas artísticas durante su 57ª edición.

 

 

 

James Lee Bryars, “Torre del oro”, 2017

 

 

 


ABIERTO INFINITO. LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: OSCURECER UN PAPEL. ROCÍO VALDIVIESO

5 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


Nocturnidad. instalación. Rocío Valdivieso.


Oscurecer un papel se enmarca en una serie de acciones en las que la artista lee recurriendo a la repetición, al acto de memorizar y a cierto grado de improvisación. De esta manera, se configura una lectura no lineal a partir de un texto escrito que toma otra forma al ser pronunciado en voz alta. Los textos tienen como punto de partida una investigación sobre la materialidad, el espacio, las relaciones entre cuerpo y materia, la escritura, lo escultórico y el interés por explorar la voz y la oralidad.

El material a partir del que se construye la pieza, es un conjunto de tickets de compra que se acumula hace algún tiempo. El texto que contienen y lo que sucede al acercarlos a una fuente de calor para provocar la reacción del papel térmico en el que se imprimen, producen sentidos en torno a las ideas de consumo y desgaste.


Rocío Valdivieso. Aura Latente. Registro de performance.


SOBRE ROCÍO VALDIVIESO

Rocío Valdivieso. Artista, investigadora y gestora cultural. Doctoranda en Artes en la Universidad Complutense de Madrid. Máster en Investigación en Prácticas Artísticas por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). Licenciada en Artes Plásticas por la Universidad Nacional de Tucumán, Argentina. Fue becaria de la Fundación Carolina entre 2022 y 2023. Actualmente coordina Errática Laboratorio de procesos y clínica de obra, junto a Romina Casile, en Madrid.

Formó parte del Programa PEEPA 2023, en el Centro de Residencias Artísticas de Matadero Madrid. Realizó el Programa de Artistas 2021/22, de la Universidad Torcuato Di Tella, Buenos Aires. En 2020 realizó el Programa Intensivo de Curaduría de Proyecto PAC, Galería Gachi Prieto, Buenos Aires. Recibió el Premio Fomento a las Artes Visuales de la IV Semana de Artes Visuales del Ente Cultural de Tucumán. Fue becada por AUGM para realizar una estancia de intercambio en UNESP, São Paulo, Brasil. Realizó el programa Residencia Internacional La Ira de Dios y la Residencia de Acéfala Galería para artistas de Argentina.