CartonLab-colabora-con-Art-Madrid-16

 

 

Este año en Art Madrid´16, y gracias a la colaboración de la marca de acrílicos profesionales Liquitex, contamos con mobiliario de CartonLAB en nuestra zona lounge. CartonLab es el laboratorio de ecodiseño en cartón creado por el estudio murciano Moho Arquitectos especializados en la creación y comercialización de proyectos y productos innovadores en cartón: arquitecturas, efímeras, stands, exposiciones, eventos y mobiliario. Desde 2009 han participado en más de 300 proyectos de todo tipo, tanto a nivel nacional como internacional.

 

En cartonLAB trabajan con el cartón como material idóneo con el que ofrecer respuesta a las nuevas necesidades de personalización, ligereza, movilidad y  reciclabilidad que demanda la sociedad contemporánea. Utilizan material 100% reciclable, que además cuenta con certificado FSC.

 

La filosofía de empresa de cartonlab entiende la sostenibilidad desde un equilibrio entre el TRIPLE BALANCE: medioambiental, económico y social. Esta apuesta por la economía verde ligada a la innovación y a la creatividad  le ha valido recientemente el segundo lugar en los premios Emprendeverde 2014  promovidos por la Fundación Biodiversidad y el premio a la Innovación empresarial de la Región de Murcia, entre otros.

 

 

 

 

Participan en proyectos con alto valor social añadido, y también en talleres, conferencias, jornadas de emprendimiento, ecodiseño y workshops que permiten difundir una nueva forma de construir los valores empresariales del siglo XXI con  en el diseño y la creatividad como base. Asimismo han establecido un flujo constante de colaboraciones con iniciativas de todotipo, sobre todo vinculadas a  las industrias creativas,  destinadas a sinergias y potenciar el talento local.

 

Como diseñadores están interesados ofrecer respuestas a nuevas necesidades, no crearlas. En la actualidad existe una cultura de compra más evolucionada y exigente,  quedemanda productos hechos a medida para atender modos de vida distintos, usos personalizados del espacio, del tiempo y de los objetos… y todo ello aplicado a todas las edades y situaciones imaginables.

 

 

 

 

 

 

Las nuevas tecnologías de fabricación e impresión digital ofrecen a este estudio de diseño la posibilidad de prototipado y fabricación de una forma extremadamente rápida, económica y personalizada como nunca antes ha sido posible. Los diseños de cartonLAB se entregan desmontados en paquete plano. La experiencia de montaje es parte fundamental del proceso que complementa su disfrute. Para ello no son necesarios traumáticos manuales de instrucciones ya que el montaje es extremadamente intuitivo y pensado para proporcionar una experiencia sorprendente que poder compartir en familia. El desmontaje y reutilización es igualmente sencillo, al no utilizarse colas, ni piezas especiales que corran peligro de perderse.

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.