DE LA FIGURACIÓN A LA ABSTRACCIÓN: RELATOS LIBRES

Galerías Art Lounge, Aurora Vigil-Escalera y Víctor Lope Arte Contemporáneo

 

El futuro de la creación siempre está por descubrir. Aunque al estudiar el arte nos obcequemos en analizar los orígenes, relaciones, vínculos o transformaciones que caracterizan a las obras o a los artistas, con la consiguiente obsesión por vaticinar qué nos deparará el próximo arte, la realidad es que en muchas ocasiones resulta más placentero descubrir los relatos sin ideas preconcebidas, sin marcos, en su máxima libertad de expresión y en su más estricto presente.

Relatos libres que pueden exceder esos marcos, a menudo ideados a base de oposiciones, dicotomías. En este sentido, las galerías Art Lounge, Aurora Vigil-Escalera y Víctor Lope Arte Contemporáneo mostrarán un conjunto de obras muy interesante, en el que los lenguajes abstractos y figurativos aparecen dentro de selecciones equilibradas y muy variadas.

Daniel Merlín

Bowie, 2018

Pintura, collage

116 x 89cm

Así, en la propuesta de Art Lounge (Lisboa) se podrá disfrutar de la figuración expresionista del argentino Daniel Merlín, así como de su dominio técnico. Autor de retratos de personajes icónicos de nuestro tiempo, como John F. Kennedy, Samuel Beckett, David Lynch o Arnold Schwarzenegger, habituales protagonistas de portadas, parecen encontrar su metáfora vital en los cientos de papeles pintados y encolados que el artista emplea para componer sus rostros. Cultivar el género del retrato mediante una técnica innovadora es algo que comparte con Vinita Dasgupta, artista que nos traslada a una visión de la compleja e impredecible escena artística de La India. En el caso de Dasgupta, su personal manera de pintar adquiere más volumen y matices mediante la técnica llamada “rolled canvas technique”, es decir, a través del paciente trabajo compositivo basado en fragmentos de lienzo enrollados y pintados. También desde una técnica y un lenguaje muy particulares trabaja el portugués Joâo Noutel, creando sus obras a partir de un marcado estilo propio del diseño gráfico y sirviéndose de materiales como la porcelana. Al igual que el joven brasileño Caio Bless, más interesado en cuestionar las directrices impuestas en el espacio público.

Uiso Alemany

Unknown, 2018

Técnica mixta Zetex

189 x 147cm

Entre la figuración y la abstracción se encuentra la obra del valenciano Uiso Alemany, uno de los fundadores del Grupo BULT. Entre el expresionismo más gestual y la figuración más crítica, y empleando el flexible zetex como material de soporte, Alemany vuelve a romper visceralmente con los límites de la pintura para introducirnos en unos relatos intensos, personales y algo desquiciados; herméticos y fascinadores al mismo tiempo. Como explicaba el crítico Fernando Castro Flórez en una exposición reciente de Alemany, su trabajo es “un canto a la pintura que, incluso suicidándose, sigue viva". Art Lounge también presentará una selección de las delicadas esculturas en bronce de la serie “Broken People” del sudafricano Dale Hellmann; y algunas de las últimas piezas lumínicas de la argentina Ángela Bassano, con las que se no invita a introducirnos en esas realidades más ocultas, casi impenetrables, tan propias de lo esotérico.

Carmen Calvo

Los términos están claros, 2018

Técnica mixta sobre papel

49 x 34cm

Rudolf Burda

V-Victory, 2018

Cristal

27 x 27cm

Otra de las artistas que presenta Art Lounge, es la valenciana Carmen Calvo, Artista Invitada de la decimoprimera edición de Art Madrid. Calvo, una de las creadoras más sobresalientes del panorama nacional, se mueve en territorios siempre híbridos, fronterizos, icónicos. Como bien apunta Alfonso de la Torre, gran conocedor de la obra de la artista y miembro del Comité de Art Madrid, su trabajo actual continúa ampliando “esa arqueología de lo imaginario”, en muchas ocasiones por medio del uso acumulativo y poético del fragmento, del recuerdo, elevando el objeto a una epifanía o practicando el canibalismo de imágenes –parafraseando a De la Torre-, para así componer una suerte de “extraterritorial reino, o quizás interregno entre cielo y tierra, en una experiencia radical que nos emplaza ante la propia finitud. En un territorio ignoto”. Maravilloso desvelo.

Para cerrar su propuesta, la galería incluye en su selección el trabajo del checo Rudolf Burda: esculturas minimalistas y obsesivamente depuradas realizadas en vidrio. Capaces de hipnotizar desde su sencillez, según el artista, encuentra su máxima inspiración en las formas de la naturaleza, el microcosmos y el macrocosmos, “la idea que motiva sus esculturas es la de reducir todo a su forma más simple y mínima”.

Santiago Picatoste

Atlas Turquoise, 2018

Técnica mixta sobre metacrilato

170 x 150cm

Juan Genovés

Acorde, 2018

Obra gráfica muy intervenida a mano por el artista. Ed de 10

74 x 100cm

Los relatos libres se propagarán de forma especial en el stand de la galería dirigida por Aurora Vigil-Escalera (Gijón). En su amplia selección se podrá apreciar el trabajo de Ismael Lagares, auténticas declaraciones de la gestualidad libre, vertiginosa y vibrante; junto con la también experimental obra de Santiago Picatoste, explosiones espontáneas de color sofisticadas por el metacrilato. Algo espontáneas también resultan las intervenciones pictóricas más gestuales que realiza el gran artista Juan Genovés –como ya dijimos, también presente en Lola & the Unicorn–, trasladadas después a impresiones en Glicée, y donde cuestiones como el comportamiento social, la colectividad y la individualidad vuelven a ser centrales dentro de sus reconocidas e infinitas narraciones.

Pablo Armesto

Nexus Aérea, 2018

DMF lacado y aluminio, fibra óptica y fuentes de alimentación LED

96 x 60cm

David Rodríguez Caballero

5 de enero de 2018, 2018

Acero y latón

160 x 195cm

Un profundo interés por la depuración formal y los juegos lumínicos unen a otros dos de los artistas que presenta Vigil-Escalera: Pablo Armesto y sus esculturas, tan precisas como asombrosas, realizadas en DMF lacado, fibra óptica y fuentes de alimentación LED; y David Rodríguez Caballero –a quien también encontraremos en el stand de Marita Segovia–, especialista del trabajo en acero y latón, tan delicado y pulcro que incita por igual a la vista como al tacto. Igualmente, salta a la vista la extendida investigación formal y espacial que revelan las esculturas de Herminio (Álvarez): piezas que destacan por su precisión, equilibrio y armonía, mas empleadas paradójicamente para reflexionar sobre la distribución de las fuerzas, la tensión o la inestabilidad.

Rafa Macarrón

Él, 2018

Técnica mixta sobre lienzo

50 x 50cm

Rafael Macarrón es uno de esos artistas cuyo trabajo es muy difícil de clasificar. Con un carácter marcadamente personal y onírico, se presentarán algunas de sus pinturas sobre aluminio más recientes, pudiendo asistir así a los mundos ambiguos de este creador, repletos de personajes desfigurados y exagerados, tantas veces obsesionados con la multiplicidad de los dedos. La galería asturiana cierra su propuesta con dos creadores más: por un lado, una selección de pinturas de Marcela Lobo quien, con aire matissiano, nos introduce en espacios domésticos coloristas donde los objetos adquieren una insospechada levedad; y por otro lado, la pintura urbana y arquitectónica de Gorka García, continuador de los nuevos realismos, este artista suele retratar una ciudad o un espacio concreto, habitualmente en cierto estado de decrepitud, pero producen la sensación de estar ante algo que en realidad es más indeterminado, lejano y hasta ficticio.

Patrik Grijalvo

Musée du Louvre I (Serie Gravitación Visual), 2018

Fotografía sobre papel Hahnemühle

150 x 150cm

Kepa Garraza

Napoleón, 2018

Pastel sobre papel

170 x 140cm

Queda por conocer la selección de Víctor Lope Arte Contemporáneo (Barcelona), galería que presentará el trabajo de cuatro de sus artistas. Las obras de Kepa Garraza hay que observarlas con mucho detenimiento, pues aunque en un primer vistazo nos resulten anacrónicas, contienen un discurso que hace referencia a una firme declaración de intenciones; Garraza, en realidad, nos incita a cuestionar los discursos del poder, y lo hace justamente apropiándose de la iconografías y lenguajes oficiales. Mucho más allá de la imagen también va Patrick Grijalvo, artista que trabaja desde la fotografía y el collage fotográfico para reflexionar sobre la multiplicidad de la realidad. Su investigación se centra en las posibilidades de la variable profundidad de los espacios, ofreciendo finalmente bellas y abstractas composiciones.

Dirk Salz

#2364, 2018

Pigmentos y resina sobre multiplex

140 x 100cm

Jacinto Moros

FMK100, 2017

Madera de arce y fórmica

132 x 70cm

En la abstracción más geométrica se ubica la obra de Dirk Salz, un trabajo que también juega con la profundidad y que exige mirar y volver a mirar para lograr apreciar. Las clásicas veladuras o barnices son sustituidos en sus piezas por capas de resina epoxy enriquecidas con pigmentos de pintura sobre planchas de multiplex. Por último, Víctor Lope cierra su selección con el “culto a la curva” desarrollado por Jacinto Moros, creador del que se expondrán algunas de sus sorprendentes esculturas y gofrados: formas voluptuosas y serpenteantes en las que enredarnos y perdernos, tan asombrosas que parecen seguir expandiéndose, como si fueran formas vitales.

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.