ENTREVISTA A FERNANDO DAZA, "ENTRE LO MÍSTICO Y LO CONCRETO". JUNTO A LA GALERÍA SORAYA CARTATEGUI

“Mi trabajo atiende a un doble origen conceptual, el místico y el concreto, y esta dicotomía evoluciona entre la búsqueda espiritual de una experiencia trascendental y el deseo de enfatizar la presencia material como realidad concreta y no como ilusión.”

Fernando Daza (Sevilla, 1979), presenta en Art madrid sus últimas creaciones, dos dípticos y dos obras individuales de formato cuadrado, además de algunas obras realizadas con papel rasgado de cómic en formato mediano.

El artista sevillano ha participado en numerosas exposiciones tanto individuales como colectivas en Madrid, Girona, Cádiz, Lisboa, Cerdeña o Belgrado, y su obra está presente en colecciones públicas y privadas de todo el mundo, entre las que destaca el Museo Nacional de Arte Contemporáneo de Skopje y la Galería Nacional de Arte de Kosovo.

Fernando Daza

Círculo rojo, 2019

Papel cortado a mano y pegado sobre tela

100 x 100cm

Fernando Daza

Círculo multicromático, 2019

Papel cortado a mano y pegado sobre tela

100 x 100cm

La galería Soraya Cartategui presenta tu trabajo en Art por segundo año consecutivo, ¿qué esperas de esta edición de la Feria?, ¿cómo crees que encaja tu obra en Art Madrid?

Pues para esta ocasión, en la que además la feria celebra el decimoquinto aniversario de su fundación, espero que se cumplan todas las expectativas de difusión y venta del mejor arte contemporáneo. Esta feria ha sido siempre un excelente escaparate en el que se ha mostrado los trabajos de los artistas más destacados del actual panorama artístico nacional e internacional. Desde luego, el escenario que nos brinda la ciudad de Madrid y el fabuloso hall acristalado del edificio CentroCentro Cibeles resulta inmejorable para dar acogida a uno de los eventos artísticos más relevantes del año en España. Desde sus inicios, creo que esta feria ha sabido conservar su carácter abierto, dinámico y vanguardista. Creo también que es una feria muy animada, con una gran asistencia de público y muy especialmente de coleccionistas, con obras muy coloridas y de gran formato. Pienso que por estas características mi trabajo se adapta bastante bien a la filosofía de la feria. De hecho, en la edición pasada, mi obra debutó en esta feria con la galería de Soraya y fue muy bien acogida. Quedé muy satisfecho de mi participación y estoy seguro lo estaré para la presente edición.

¿Qué piezas de Fernando Daza podremos ver en esta edición de Art Madrid?

Como novedad, en esta edición, presentaré dos dípticos y dos obras individuales de formato cuadrado. Uno de los dípticos es muy potente por los naranjas del papel que he utilizado, se trata de dos formas curvas opuestas sobre tela de lino cruda. El otro es una doble composición de formas inversas blanca y negra sobre fondo, también inverso, en negro y blanco. Y los de soporte cuadrado son dos composiciones geométricas, una en forma de cruz y la otra cuadrada sobre fondo de papel azul añil. Podrán ver también en el stand algunas obras realizadas con papel rasgado de cómic en formato mediano, también cuadrado.

Fernando Daza

Monocromo beige 2, 2018

Papel cortado con cutter y pegado sobre madera

50 x 38cm

La delicadeza con la que trabajas el papel y el cuidado montaje que preparas para tus obras es admirable, ¿puedes contarnos a grandes rasgos cuál es tu método de trabajo?, ¿cómo es el proceso creativo antes de llegar a la pieza final?

Para la realización de mi obra utilizo el papel rasgado a mano en tiras que posteriormente acumulo de manera ordenada y pego sobre la tela, siguiendo un esquema compositivo que previamente trazo a lápiz sobre el soporte. Es una obra realizada en tela sobre bastidor, soporte bidimensional tradicionalmente usado para la pintura, aunque su carácter es claramente tridimensional debido a la disposición de las tiras de papel; estas son dobladas por la mitad a lo largo y pegadas en la tela por una de sus caras, quedando la otra levantada, levemente separada de la superficie de esta. Este método de adhesión del papel al lienzo proporciona un plano en relieve y desigual. Mediante una proyección lumínica cenital, natural o artificial, obtenemos un suave contraste entre luces y sombras, que da como resultado una rica y vibrante superficie de texturas visuales. Es este el rasgo formal más relevante de mi obra plástica y el rasgo distintivo que mejor la caracteriza.

El origen de esta técnica de creación surgió tras un largo período de investigación una vez finalizada mi carrera de Bellas Artes en la Universidad de Sevilla. Mi último año de licenciatura lo cursé con una beca Erasmus en la Facultad de Bellas Artes de Atenas. Allí comencé realizando unos trabajos con collages. La beca nos permitía pernoctar en escuelas anexas a la Facultad en muchas de las islas del Egeo. Pasábamos temporadas creando en estas escuelas anexas y ante la imposibilidad de transportar material como lienzos, bastidores y pinturas, llevaba tan sólo una carpeta con papeles, acuarelas, tintas y cola. Fue aquí, en Grecia, donde se gestó mi interés por el collage y la creación con papel. Cuando regresé a España quise continuar la investigación en este campo porque me parecía una técnica que podía ser novedosa frente a las tradicionales técnicas pictóricas. Tomé consciencia en aquel momento de las posibilidades que podría ofrecerme el papel usado como materia principal para la creación de obras de arte en sustitución de la pintura.

Fernando Daza

Por aquel entonces, tras finalizar mis estudios de Bellas Artes, mis dos hermanos mayores, abogados, heredaron una gestoría que era de mi padre. Un día fui a ayudarles a tirar un montón de cajas llenas de papeles y documentación antigua y me percaté en aquel momento de que podía utilizar aquellos papeles para mis creaciones. Me llevé las cajas a casa y comencé un periodo de investigación de varios años del que obtuve resultados muy fructíferos. Hallé varias formas de acumular el papel y crear composiciones tridimensionales. Con el paso del tiempo, fui comprando papeles de color de dibujo y grabado.

En general, tus obras son monocromas o bicromas, ¿tiene algún significado especial esta simplificación del color?

Mi trabajo atiende a un doble origen conceptual, el místico y el concreto, y esta dicotomía evoluciona entre la búsqueda espiritual de una experiencia trascendental y el deseo de enfatizar la presencia material como realidad concreta y no como ilusión. Mis composiciones sugieren básicamente planteamientos de origen suprematista; búsqueda de la pura sensibilidad a través del predominio de la nada y de la representación de un universo sin objetos; estructuras abstractas ortogonales, formas geométricas fundamentales como el cuadrado y el círculo o simplemente fondos monocromos carentes de figura. De este modo, pretendo evidenciar estados de máximo orden con los mínimos medios y la mínima complejidad de elementos y prestar más interés por la totalidad de la obra que por las relaciones entre las partes singulares.

Debido a su aparente simplicidad, creo que mi obra esconde una presencia enigmática que parece resistirse a la interpretación y que transmite al espectador espacialidad e idealismo. Los acabados y la materia juegan un papel primordial en la búsqueda del equilibrio y la belleza, siempre en consonancia con la moderación y la placidez que transmite la tela del soporte; de algodón o lino, cruda y sin imprimación. En las obras donde empleo dos colores, el contraste cromático proporciona un resultado de lenguaje mixto donde la calma y sutileza de los colores claros son quebradas por el vigor, la potencia y la firmeza de los negros, amarillos, rojos y grises oscuros. Esta idea de contrariedad y complementariedad entre opuestos o inversos en las obras díptico me resulta muy interesante porque creo que armoniza la composición.

Fernando Daza

Estructura negra sobre fondo blanco, 2018

Díptico. Papel cortado a mano y pegado sobre tela

100 x 130cm

Como artista, ¿con qué te sientes comprometido?

Principalmente me siento comprometido con la idea de realizar una obra artística no sólo coherente con mis necesidades e intereses creativo, sino también con el momento que me ha tocado vivir. En mi caso particular, y creo podría afirmar que lo mismo les ocurre a todos mis compañeros de profesión, existe un impulso y una necesidad permanente de crear, que son además básicos y primarios, que se remontan, según mi conciencia, a mi infancia más temprana, al mismo origen del uso de la razón. Paralela a esta necesidad nace y se afianza la resistencia a dedicarme a otros menesteres profesionales que no tuvieran que ver con la práctica artística. Por este motivo me he centrado en seguir este camino, a pesar de las muchas dificultades halladas en mi contra. Pero es tal la gratificación de poder dedicarte a aquello en lo que crees y amas que sólo por eso merece la pena. En este sentido, podría decir que el primer compromiso es conmigo mismo.


La galería Soraya Cartategui, con sede en Madrid y en Nueva York, participa una vez más, dentro del programa general de Art Madrid, con una selección de obras del trabajo más reciente de los artistas sevillanos: Isabelita Valdecasas y Fernando Daza y del artista tailandés Chamnan Chongpaiboon

Una de las propuestas incluidas en el calendario del programa “Art Madrid-Proyector’20” fue la organización de varios encuentros con artistas dentro de la feria, lo que dio a los visitantes la oportunidad de conocer mejor su obra y abrir un diálogo personal con ellos tras la presentación de sus últimas líneas de trabajo. Del miércoles 26 al sábado 29 de febrero, contamos con la participación de Abelardo Gil-Fournier, Fernando Baena, Mario Santamaría y Maia Navas, un conjunto de creadores que trabajan con la imagen en movimiento, pero también con la instalación, el arte tecnológico, la performance y el videoarte.

El trabajo de Abelardo Gil-Fournier gira en torno a la hibridación entre lo real y lo sensible. Este artista e investigador aborda esta cuestión en sus obras desde una perspectiva en la que la percepción, la imagen y la producción material se funden. Tanto su práctica artística como investigadora trata temas relacionados con la ordenación del territorio y el crecimiento vegetal sin perder de vista estos tres puntos de interés, lo que da lugar a obras que incorporan la presencia de la naturaleza desde varias ópticas, en ocasiones como un espacio de experimentación en el que reflexionar sobre la conexión entre arte y política, la relación del ser humano con el entorno o los criterios de intervención en el paisaje.

Durante su presentación el miércoles 26 de febrero, Abelardo nos habló de algunos de sus últimos proyectos, en los que la presencia de la tecnología es clave para ofrecer una interpretación artística de las incursiones del individuo en el territorio, lo que afecta a cuestiones como las técnicas de agricultura, la progresiva deforestación de los bosques o la explotación de los recursos del terreno. El resultado son dibujos de patrones con códigos de color que desglosan el paisaje analizado y ofrecen una reinterpretación más visual y de base tecnológica sobre estos comportamientos humanos. Además, en este encuentro, el artista nos explicó su obra “The Quivering of the Reed”, una instalación que mezcla imagen de vídeo, con sonido y elementos materiales, y que cumple el papel de mezclar lo sensorial con lo real.

Abelardo Gil-Fournier

Fernando Baena compartió una charla con nosotros la tarde del jueves 27 de febrero. Este artista ha centrado gran parte de su trabajo en la performance, el happening y las piezas de vídeo, muchas de ellas pensadas para plasmar el resultado de una intervención y darle a la obra una segunda vida en un nuevo formato. Los temas principales que acaparan su trabajo van desde el tratamiento de la sexualidad y cuestiones de género, los movimientos migratorios y el drama de los refugiados, el ejercicio de la libertad política y de pensamiento… todos ellas cuestiones de gran calado que Fernando aborda desde planteamientos cercanos, con uso de materiales habituales y entornos reconocibles. Otra de las características de su obra es la incorporación a muchas de sus piezas de Marianela León, una performer que lleva colaborando con Fernando muchos años hasta convertirse casi en un alter ego de sí mismo y protagonizar la mayoría de acciones que tienen lugar en espacios públicos.

En este encuentro, Fernando pudo explicarnos parte de sus procesos creativos e incidir en un aspecto clave que el artista de performance pretende: entender la reacción del público. De este modo, se analiza también el impacto de una obra concebida desde el plano teórico cuyo significado puede cambiar completamente en función de la percepción del espectador. Como él mismo explicaba en la charla respecto a su pieza “Balsa”:

“Lo que comenzó siendo una performance con un guión establecido acabó transformándose en un happening en el que el público participaba con reacciones a veces insólitas”.

Por su parte, Mario Santamaría, que estuvo con nosotros el 28 de febrero, nos presentó un trabajo completamente distinto al de Fernando. Este artista está centrado en el análisis del uso de los datos, la sensación de manipulación y falta de control sobre nuestra información que se produce en el medio digital y el deseo de llevar al plano tangible ideas tan etéreas y comunes hoy día como el uso de nubes de almacenamiento virtual, la ubicación de las páginas web o el flujo de datos por Internet. Gran parte de su trabajo, documentado en vídeo o transformado en instalaciones tecnológicas, es una forma de investigación sobre el impacto del medio digital en nuestra cotidianidad. Su deseo de bajar al plano material estos términos, que hoy manejamos en nuestro lenguaje sin comprender muchas veces su significado, le ha llevado a visitar bunkers de servidores, naves de almacenamiento, además de rastrear la ubicación exacta de los servidores que albergan su propio dominio web para dar con parajes aislados, perdidos y alejados de todo rastro de humanidad.

Mario nos propuso un viaje material a esta realidad para demostrar que estamos ante un sistema muy frágil, cuya durabilidad no está a prueba de fenómenos naturales, como lo demuestra alguno de los trabajos de documentación realizados, en donde rescató imágenes de animales salvajes entrando en estos centros de datos y poniendo en peligro la subsistencia del mundo digital.

Mario Santamaría

Finalmente, Maia Navas, recién llegada de Argentina, compartió con nosotros la tarde del sábado 29 en un encuentro en el que nos habló de su trabajo de creación así como de su experiencia al frente de Play-Videoarte, un festival dedicado por completo a esta disciplina que cofundó en 2012, y que en estas seis ediciones ha compaginado una exhibición anual con un programa de actividades que tienen lugar en la Ciudad de Corrientes (Argentina), en el Centro Cultural de la Extensión Universitaria que depende de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).

Maia es licenciada en psicología, además de en artes y tecnología, y compaginar su carrera artística con la docente. El impacto de la psicología entre sus temas de trabajo es evidente, y algunas de sus obras de vídeo tratan de ahondar sobre aspectos inquietantes y desconcertantes del comportamiento humano, como la serie “Procedimientos” que pudimos ver en la presentación. En ella, la artista retrata el día a día de personas afectadas por el síndrome TOC con una narrativa visual excelente que pone el acento, casi con una visión cinematográfica, en la vivencia personal de este fenómeno.

Maia Navas, foto de Marc Cisneros

Desde Art Madrid queremos dar las gracias a todos estos artistas por compartir con nosotros su experiencia creadora y darnos la oportunidad de dialogar con ellos acerca de sus proyectos presentes y futuros.