Art Madrid'26 – ENTREVISTA A FERNANDO DAZA, "ENTRE LO MÍSTICO Y LO CONCRETO". JUNTO A LA GALERÍA SORAYA CARTATEGUI

“Mi trabajo atiende a un doble origen conceptual, el místico y el concreto, y esta dicotomía evoluciona entre la búsqueda espiritual de una experiencia trascendental y el deseo de enfatizar la presencia material como realidad concreta y no como ilusión.”

Fernando Daza (Sevilla, 1979), presenta en Art madrid sus últimas creaciones, dos dípticos y dos obras individuales de formato cuadrado, además de algunas obras realizadas con papel rasgado de cómic en formato mediano.

El artista sevillano ha participado en numerosas exposiciones tanto individuales como colectivas en Madrid, Girona, Cádiz, Lisboa, Cerdeña o Belgrado, y su obra está presente en colecciones públicas y privadas de todo el mundo, entre las que destaca el Museo Nacional de Arte Contemporáneo de Skopje y la Galería Nacional de Arte de Kosovo.

Fernando Daza

Círculo rojo, 2019

Papel cortado a mano y pegado sobre tela

100 x 100cm

Fernando Daza

Círculo multicromático, 2019

Papel cortado a mano y pegado sobre tela

100 x 100cm

La galería Soraya Cartategui presenta tu trabajo en Art por segundo año consecutivo, ¿qué esperas de esta edición de la Feria?, ¿cómo crees que encaja tu obra en Art Madrid?

Pues para esta ocasión, en la que además la feria celebra el decimoquinto aniversario de su fundación, espero que se cumplan todas las expectativas de difusión y venta del mejor arte contemporáneo. Esta feria ha sido siempre un excelente escaparate en el que se ha mostrado los trabajos de los artistas más destacados del actual panorama artístico nacional e internacional. Desde luego, el escenario que nos brinda la ciudad de Madrid y el fabuloso hall acristalado del edificio CentroCentro Cibeles resulta inmejorable para dar acogida a uno de los eventos artísticos más relevantes del año en España. Desde sus inicios, creo que esta feria ha sabido conservar su carácter abierto, dinámico y vanguardista. Creo también que es una feria muy animada, con una gran asistencia de público y muy especialmente de coleccionistas, con obras muy coloridas y de gran formato. Pienso que por estas características mi trabajo se adapta bastante bien a la filosofía de la feria. De hecho, en la edición pasada, mi obra debutó en esta feria con la galería de Soraya y fue muy bien acogida. Quedé muy satisfecho de mi participación y estoy seguro lo estaré para la presente edición.

¿Qué piezas de Fernando Daza podremos ver en esta edición de Art Madrid?

Como novedad, en esta edición, presentaré dos dípticos y dos obras individuales de formato cuadrado. Uno de los dípticos es muy potente por los naranjas del papel que he utilizado, se trata de dos formas curvas opuestas sobre tela de lino cruda. El otro es una doble composición de formas inversas blanca y negra sobre fondo, también inverso, en negro y blanco. Y los de soporte cuadrado son dos composiciones geométricas, una en forma de cruz y la otra cuadrada sobre fondo de papel azul añil. Podrán ver también en el stand algunas obras realizadas con papel rasgado de cómic en formato mediano, también cuadrado.

Fernando Daza

Monocromo beige 2, 2018

Papel cortado con cutter y pegado sobre madera

50 x 38cm

La delicadeza con la que trabajas el papel y el cuidado montaje que preparas para tus obras es admirable, ¿puedes contarnos a grandes rasgos cuál es tu método de trabajo?, ¿cómo es el proceso creativo antes de llegar a la pieza final?

Para la realización de mi obra utilizo el papel rasgado a mano en tiras que posteriormente acumulo de manera ordenada y pego sobre la tela, siguiendo un esquema compositivo que previamente trazo a lápiz sobre el soporte. Es una obra realizada en tela sobre bastidor, soporte bidimensional tradicionalmente usado para la pintura, aunque su carácter es claramente tridimensional debido a la disposición de las tiras de papel; estas son dobladas por la mitad a lo largo y pegadas en la tela por una de sus caras, quedando la otra levantada, levemente separada de la superficie de esta. Este método de adhesión del papel al lienzo proporciona un plano en relieve y desigual. Mediante una proyección lumínica cenital, natural o artificial, obtenemos un suave contraste entre luces y sombras, que da como resultado una rica y vibrante superficie de texturas visuales. Es este el rasgo formal más relevante de mi obra plástica y el rasgo distintivo que mejor la caracteriza.

El origen de esta técnica de creación surgió tras un largo período de investigación una vez finalizada mi carrera de Bellas Artes en la Universidad de Sevilla. Mi último año de licenciatura lo cursé con una beca Erasmus en la Facultad de Bellas Artes de Atenas. Allí comencé realizando unos trabajos con collages. La beca nos permitía pernoctar en escuelas anexas a la Facultad en muchas de las islas del Egeo. Pasábamos temporadas creando en estas escuelas anexas y ante la imposibilidad de transportar material como lienzos, bastidores y pinturas, llevaba tan sólo una carpeta con papeles, acuarelas, tintas y cola. Fue aquí, en Grecia, donde se gestó mi interés por el collage y la creación con papel. Cuando regresé a España quise continuar la investigación en este campo porque me parecía una técnica que podía ser novedosa frente a las tradicionales técnicas pictóricas. Tomé consciencia en aquel momento de las posibilidades que podría ofrecerme el papel usado como materia principal para la creación de obras de arte en sustitución de la pintura.

Fernando Daza

Por aquel entonces, tras finalizar mis estudios de Bellas Artes, mis dos hermanos mayores, abogados, heredaron una gestoría que era de mi padre. Un día fui a ayudarles a tirar un montón de cajas llenas de papeles y documentación antigua y me percaté en aquel momento de que podía utilizar aquellos papeles para mis creaciones. Me llevé las cajas a casa y comencé un periodo de investigación de varios años del que obtuve resultados muy fructíferos. Hallé varias formas de acumular el papel y crear composiciones tridimensionales. Con el paso del tiempo, fui comprando papeles de color de dibujo y grabado.

En general, tus obras son monocromas o bicromas, ¿tiene algún significado especial esta simplificación del color?

Mi trabajo atiende a un doble origen conceptual, el místico y el concreto, y esta dicotomía evoluciona entre la búsqueda espiritual de una experiencia trascendental y el deseo de enfatizar la presencia material como realidad concreta y no como ilusión. Mis composiciones sugieren básicamente planteamientos de origen suprematista; búsqueda de la pura sensibilidad a través del predominio de la nada y de la representación de un universo sin objetos; estructuras abstractas ortogonales, formas geométricas fundamentales como el cuadrado y el círculo o simplemente fondos monocromos carentes de figura. De este modo, pretendo evidenciar estados de máximo orden con los mínimos medios y la mínima complejidad de elementos y prestar más interés por la totalidad de la obra que por las relaciones entre las partes singulares.

Debido a su aparente simplicidad, creo que mi obra esconde una presencia enigmática que parece resistirse a la interpretación y que transmite al espectador espacialidad e idealismo. Los acabados y la materia juegan un papel primordial en la búsqueda del equilibrio y la belleza, siempre en consonancia con la moderación y la placidez que transmite la tela del soporte; de algodón o lino, cruda y sin imprimación. En las obras donde empleo dos colores, el contraste cromático proporciona un resultado de lenguaje mixto donde la calma y sutileza de los colores claros son quebradas por el vigor, la potencia y la firmeza de los negros, amarillos, rojos y grises oscuros. Esta idea de contrariedad y complementariedad entre opuestos o inversos en las obras díptico me resulta muy interesante porque creo que armoniza la composición.

Fernando Daza

Estructura negra sobre fondo blanco, 2018

Díptico. Papel cortado a mano y pegado sobre tela

100 x 130cm

Como artista, ¿con qué te sientes comprometido?

Principalmente me siento comprometido con la idea de realizar una obra artística no sólo coherente con mis necesidades e intereses creativo, sino también con el momento que me ha tocado vivir. En mi caso particular, y creo podría afirmar que lo mismo les ocurre a todos mis compañeros de profesión, existe un impulso y una necesidad permanente de crear, que son además básicos y primarios, que se remontan, según mi conciencia, a mi infancia más temprana, al mismo origen del uso de la razón. Paralela a esta necesidad nace y se afianza la resistencia a dedicarme a otros menesteres profesionales que no tuvieran que ver con la práctica artística. Por este motivo me he centrado en seguir este camino, a pesar de las muchas dificultades halladas en mi contra. Pero es tal la gratificación de poder dedicarte a aquello en lo que crees y amas que sólo por eso merece la pena. En este sentido, podría decir que el primer compromiso es conmigo mismo.


La galería Soraya Cartategui, con sede en Madrid y en Nueva York, participa una vez más, dentro del programa general de Art Madrid, con una selección de obras del trabajo más reciente de los artistas sevillanos: Isabelita Valdecasas y Fernando Daza y del artista tailandés Chamnan Chongpaiboon

El arte contemporáneo ha dejado de ser un territorio exclusivo de élites para convertirse en un espacio cada vez más democrático y accesible. En el contexto de ferias como Art Madrid, que este año reúne a más de 200 artistas de cinco continentes, emerge una nueva generación de coleccionistas que desafía los códigos tradicionales del mercado del arte. Pero ¿cómo dar el salto de admirador a coleccionista? ¿Qué necesitas saber antes de adquirir tu primera obra?

La imagen del coleccionista de arte ha estado históricamente asociada a grandes fortunas, subastas millonarias y obras maestras inaccesibles. Sin embargo, esta percepción está cambiando radicalmente. El mercado del arte contemporáneo ofrece hoy una diversidad de propuestas que se adaptan a prácticamente cualquier presupuesto, desde obras de artistas emergentes hasta ediciones limitadas de creadores consagrados.



En Art Madrid, por ejemplo, conviven galerías que presentan desde jóvenes talentos hasta artistas con trayectorias consolidadas. Esta diversidad permite que un primer comprador pueda encontrar obras que le resulten de interés sin necesidad de disponer de un capital ilimitado. Lo importante no es cuánto inviertes, sino por qué lo haces y cómo esa obra dialoga con tu vida, tu espacio y tus inquietudes.

La experiencia en el ámbito del arte demuestra que una colección no se define únicamente por el valor monetario de las obras que la componen, sino por la coherencia y la fuerza del discurso que éstas construyen en conjunto. Entenderlo así libera al coleccionista que comienza de la presión por acertar desde una lógica de inversión, y lo invita a guiarse por su propio criterio estético y por la conexión emocional que establece con las piezas.



CÓMO EMPEZAR UNA COLECCIÓN

Define tu orientación: pasión versus inversión

Antes de adquirir tu primera obra, es fundamental preguntarte qué buscas en el coleccionismo. Existen dos aproximaciones principales que, aunque pueden coexistir, marcan caminos diferentes: El coleccionismo por pasión, consideramos que es aquel que se guía por la conexión emocional, el placer estético y el deseo de vivir rodeado de obras que te interpelen. Este enfoque es más intuitivo, personal y, paradójicamente, suele resultar también más acertado en términos económicos a largo plazo, porque responde a convicciones genuinas.

El coleccionismo como inversión por su parte, entendemos que requiere un conocimiento más técnico del mercado, seguimiento de tendencias, comprensión de la trayectoria de artistas y galerías, y una visión estratégica. Aunque el arte ha demostrado ser una inversión alternativa interesante, especialmente en contextos de incertidumbre económica, requiere paciencia y tolerancia al riesgo.

La mayoría de coleccionistas exitosos combinan ambas dimensiones. Compran lo que les emociona, pero también desarrollan un ojo crítico para identificar propuestas con potencial de revalorización. Lo importante es no dejarse llevar únicamente por el oportunismo del mercado, porque el arte que no te conmueve, difícilmente mantendrá tu interés cuando las tendencias cambien.



EDÚCATE ANTES DE COMPRAR

El conocimiento es tu mejor herramienta. Antes de adquirir obras, dedica tiempo a:

Visitar exposiciones regularmente: No solo en galerías comerciales, sino también en museos, espacios independientes y centros de arte. Esto te ayudará a desarrollar tu propio criterio estético y a entender qué propuestas te resuenan realmente.

Investigar a los artistas: Investiga sobre su trayectoria, sus influencias, su proceso creativo. En la era digital, la mayoría de artistas tienen presencia en redes sociales donde comparten su trabajo diario, bocetos y reflexiones. Esta transparencia facilita una conexión más profunda con su práctica.

Conocer el mercado: Observa los precios en diferentes galerías, entiende qué factores influyen en esa valoración, entre ellos los más comunes suelen ser: la trayectoria del artista, la técnica y dimensiones de la obra; si la pieza que te interesa es una edición limitada o si es una pieza única, etc … y familiarízate con el funcionamiento de galerías y ferias de arte.

Conversar con galeristas: Los galeristas son tus aliados fundamentales. Su trabajo no consiste solo en vender, también en educar, conectar y construir relaciones duraderas. Un buen galerista te orientará hacia obras que se ajusten a tus intereses y te acompañará en el desarrollo de tu colección.



EVALUANDO UNA OBRA: MÁS ALLÁ DEL "ME GUSTA"

Cuando una obra captura tu atención, es importante ir más allá de la primera impresión y hacerte algunas preguntas clave:

Coherencia en la trayectoria del artista

¿Esta obra forma parte de una investigación sostenida o es un experimento aislado? Los artistas con propuestas coherentes en el tiempo suelen tener mayor proyección. Observa si hay una evolución lógica en su trabajo, si participan en exposiciones, certámenes, si reciben reconocimientos o becas, si están representados por galerías...

Esto no significa que debas rechazar el trabajo de artistas muy jóvenes o en fases experimentales. De hecho, algunos de los mayores aciertos del coleccionismo provienen de apostar tempranamente por talentos emergentes. Pero sí conviene que esa apuesta esté fundamentada en una intuición informada, no en la mera novedad.

Calidad técnica y conceptual

El arte contemporáneo ha expandido enormemente las fronteras de lo que consideramos "técnica", incorporando desde la instalación hasta el arte digital. Sin embargo, cada disciplina tiene sus propios estándares de excelencia. Una pintura debe demostrar dominio del color, la composición y la materia; una escultura, comprensión del espacio y los materiales; una fotografía, control de la luz y el encuadre; una obra conceptual, rigor en el desarrollo de la idea.

Más allá de la técnica, pregúntate: ¿qué está diciendo esta obra? ¿Aporta una mirada original sobre algo que me interesa? ¿Hay profundidad conceptual o es puramente decorativa? No hay respuestas absolutamente correctas a estas preguntas, pero plantearlas te ayudará a tomar decisiones más conscientes.

Adecuación al espacio

Una consideración práctica pero fundamental: ¿dónde vivirá esta obra? El arte necesita espacio para respirar, luz adecuada, un contexto que lo potencie. Una obra monumental puede resultar asfixiante en un apartamento pequeño, mientras que una pieza intimista puede perderse en un espacio amplio. Muchas galerías ofrecen servicios de visualización virtual o incluso préstamos temporales para que puedas probar la obra en tu espacio antes de comprometerte.



Aspectos prácticos del coleccionismo

Cuando adquieres una obra, debes recibir:

Certificado de autenticidad: Documento firmado por el artista y/o la galería que acredita la autoría de la pieza, sus dimensiones, técnica, año de creación y, en caso de ediciones, el número dentro de la tirada.

Factura: Además de ser obligatoria legalmente, es fundamental para acreditar la propiedad de la obra y su valor de adquisición, especialmente relevante para seguros y, eventualmente, reventa.

Información sobre conservación: Cada técnica y material requiere cuidados específicos. Pregunta cómo debe conservarse la obra respecto a condiciones de luz, humedad, temperatura y si necesita mantenimiento periódico.

Aunque tu colección esté comenzando, es recomendable contratar un seguro específico para obras de arte. La mayoría de seguros de hogar no cubren adecuadamente este tipo de bienes. Existen pólizas especializadas que protegen contra robo, daños accidentales, incendio y otros siniestros, con primas razonables para colecciones modestas.

Además del seguro, considera aspectos básicos de conservación: Evita colgar obras en zonas de humedad excesiva, luz solar directa o cambios bruscos de temperatura. Para obras en papel - fotografías, grabados, dibujos-, el enmarcado con cristal anti-UV y paspartú libre de ácido es fundamental.



Asesoramiento legal y fiscal

En España, las obras de arte tienen un tratamiento fiscal específico. El IVA aplicable es del 21%, aunque existen exenciones para determinados casos. Si tu colección crece y decides eventualmente vender piezas, deberás considerar las implicaciones fiscales de las plusvalías. Para colecciones de mayor envergadura, puede ser útil consultar con asesores especializados en patrimonio artístico, que pueden orientarte sobre beneficios fiscales como por ejemplo las donaciones a museos, comodatos, cesión y estructuras de protección del patrimonio.



Construyendo relaciones en el ecosistema del arte

El coleccionismo no es una actividad solitaria, sino profundamente social. Te compartimos algunos consejos para integrarte en el ecosistema del arte contemporánei:

Asiste a inauguraciones y eventos: Las aperturas de exposición son oportunidades para conocer a artistas, otros coleccionistas, críticos y comisarios. No tengas miedo de hacer preguntas o expresar tu interés genuino.

Únete a asociaciones de coleccionistas: Muchas ciudades cuentan con grupos organizados que realizan visitas a estudios, charlas con expertos y viajes a ferias internacionales. Estos espacios facilitan el aprendizaje y la construcción de redes.

Sé fiel a tus galerías: Si una galería te ha asesorado bien y te sientes cómodo con su línea de trabajo, mantén la relación a largo plazo. Los galeristas tienden a reservar las mejores piezas u oportunidades para sus coleccionistas habituales.



El valor más allá del precio

Finalmente, es importante recordar que el verdadero valor del coleccionismo trasciende lo económico. Vivir con arte transforma los espacios cotidianos en lugares de reflexión y belleza. Una obra en tu pared es un recordatorio diario de una emoción, una idea, una visión del mundo que en algún momento te conmovió lo suficiente como para querer convivir con ella.

El coleccionismo también es una forma de participar activamente en el ecosistema cultural. Cuando compras la obra de un artista emergente, estás contribuyendo a que pueda seguir creando. Cuando apoyas a una galería independiente, estás ayudando a sostener espacios de experimentación. Cuando prestas tus obras para una exposición o las donas eventualmente a una institución pública, estás contribuyendo al patrimonio colectivo.



En ferias como Art Madrid, donde conviven propuestas de diferentes generaciones, geografías y lenguajes artísticos, tienes la oportunidad de explorar, comparar y descubrir. No hay prisa. El coleccionismo es un viaje de largo recorrido donde cada adquisición es un capítulo de una historia personal que estás construyendo. La clave está en comenzar con curiosidad, humildad y la certeza de que el arte, más que un lujo, se convierte en una necesidad activa, capaz de incidir de manera real y duradera en la forma en que vivimos y nos relacionamos.