Art Madrid'26 – ESPACIOS ÍNTIMOS: ARTE PERFORMATIVO EN ART MADRID

Los orígenes del arte de acción pueden situarse en los movimientos dadaístas y surrealistas de 1920, donde empiezan a verse los primeros acontecimientos o encuentros en los que se consolidan los término collage o assemblage; sin embargo, no es hasta la década de los 60 cuando estas manifestaciones adquieren entidad propia y se constituyen en un movimiento artístico independiente. El arte de acción, también llamado arte en vivo, ahonda en la idea de que no se puede separar el proceso de creación artística de la propia vivencia, como si todo estuviese conectado y el verdadero arte es el que tiene lugar en los procesos, no tanto en los resultados materializados.

Olga Diego preparándose para la performance. Foto de Marc Cisneros

A la evolución de esta idea contribuyó notablemente Allan Kaprow, un artista nacido en Atlantic City y que otorgó verdadero significado a los términos happening o performance. En la visión de este autor, el arte cobra sentido en la interrelación del artista con el espectador en el proceso de creación artística. Kaprow acuñó una frase célebre en este movimiento:

La línea entre el arte y la vida debe mantenerse tan fluida, y quizá indistinta, como sea posible

Artista incansable, contribuyó notablemente a los movimientos fluxus y body art, y realizó infinidad de “actividades” (así las llamaba) a lo largo de su carrera. Hoy debemos mucho a este precursor, que se dejó llevar por el impulso creador canalizado en acciones donde lo efímero y lo vivencial se fusionan.

Eunice Artur y Bruno Gonçalves durante la performance. Foto de Sara Junquera

Hoy el arte performativo sigue despertando una enorme curiosidad, pese a haber transcurrido 60 años desde su nacimiento. No obstante, dentro de la historia del arte, sigue siendo una corriente aún novedosa y minoritaria. Precisamente por ello, Art Madrid quiso trasladar el arte de acción al entorno de la feria y compartir con el público una experiencia artística, distinta de la oferta expositiva de las galerías participantes, para que el contacto con el pulso contemporáneo actual se transformase en un recuerdo, un acontecimiento, una vivencia. El carácter momentáneo de estas acciones, su naturaleza efímera en que solo existen en el aquí y ahora, hace que cada propuesta sea doblemente interesante porque es totalmente irrepetible.

El programa “Art Madrid-Proyector’20” incluyó cuatro intervenciones durante los días de la feria. Hemos tenido ocasión de recordar dos de estas performances en las que dominaba el sonido y la imagen de vídeo, de la mano de Iván Puñal y Arturo Moya y Ruth Abellán. Hoy damos paso a las otras dos, cuya principal característica es la generación de un espacio intimista, una suerte de realidad paralela que plantea dudas en el espectador sobre qué está viendo y cómo debe interpretarlo.

Eunice Artur durante la performance. Foto de Sara Junquera

Una de estas obras fue “Partidura”, de la artista portuguesa Eunice Artur en colaboración con Bruno Golçalves, que tuvo lugar el jueves 27 a las 20h. Este proyecto explora la idea de elaborar una notación musical para las nuevas formas de sonido electrónico, y lo hace a través de una intervención en directo a la que se incorporan elementos vegetales, cuerdas que vibran con el sonido y mucho polvo de carboncillo, con el propósito de que sean las ondas sonoras las que muevan los elementos y “dibujen” su propia representación gráfica. La performance muestra a Eunice interactuando con estos elementos mientras Bruno emite sonidos amplificados con una guitarra eléctrica. El conjunto resulta misterioso y poético, al mismo tiempo. El deseo de transformar el sonido en una plasmación pictórica se despliega en acciones delicadas, medidas y sigilosas para interferir lo menos posible en el proceso. Eunice se mueve entre pliegos de papel colgados del techo cubiertos de polvo de grafito, y busca el ángulo apropiado para hacer vibrar unas cuerdas que atraviesan los pliegos en diagonal. Este proceso de creación en directo se basa en la espera y la contemplación, envuelto en una música que parece un mantra venido de otras tierras.

Olga Diego y Mario Gutiérrez Cru antes de la performace. Foto de Marc Cisneros

La última performance del ciclo fue protagonizada por Olga Diego, el sábado 29. La entrada de la feria se transformó en un escenario improvisado en el que la artista llevó a cabo su acción “The bubble woman show”. Olga Diego lleva tiempo trabajando sobre el concepto de vuelo y su integración en el arte a través de artefactos que puedan volar de manera autónoma, sin combustión. Uno de sus proyectos más ambiciosos en este tema es “El jardín autómata”, una enorme instalación de un centenar de figuras hinchables hechas con plástico transparente que ocupó los 1.000 m2 de Museo de Arte Contemporáneo de Alicante y la Sala de Exposiciones Lonja del Pescado, también en Alicante. Esta propuesta, además de ahondar en la investigación sobre la ligereza de los materiales y la capacidad de mantenerse en suspensión con el máximo ahorro energético, es una crítica abierta al uso desmesurado del plástico en nuestro entorno y a su aberrante poder de contaminación.

Foto de Ricardo Perucha

“The bubble woman show” es una acción que implica al espectador. Olga se introduce en una burbuja gigante de plástico translúcido sin que el aire de su interior se escape, y así, como si fuese una pompa de jabón, se mueve por el espacio hasta que invita a alguien del público a entrar con ella en la burbuja y compartir un momento íntimo. Ese diálogo personal es la parte más desconocida y misteriosa del proceso, y nos invita a reflexionar sobre las situaciones de aislamiento, sobre el retorno al útero materno, sobre la necesidad de resguardarse del excesivo ruido de este mundo acelerado.

Ambas acciones despertaron el asombro de los visitantes y convirtieron la feria en un espacio en el que el arte en vivo tuvo un papel transformador dentro de la amplia oferta artística que el evento ofrece cada año.

 



Art Madrid’26, presenta One Shot Collectors, un programa patrocinado por One Shot Hotels que regresa a la feria, - en su sexta edición - con el objetivo de democratizar y fomentar el coleccionismo de arte contemporáneo. La iniciativa está concebida para acompañar tanto a profesionales del sector como a nuevos públicos interesados en iniciar o consolidar una colección, ofreciendo herramientas, conocimiento y orientación especializada.

One Shot Collectors propone un acercamiento informado y accesible a la adquisición de obras, entendiendo el coleccionismo como un proceso que requiere criterio, contexto y tiempo. El programa funciona como un espacio de mediación entre el público y las obras presentes en la feria, favoreciendo una relación consciente y segura con el mercado del arte.



La dirección del programa corre a cargo de Ana Suárez Gisbert, art advisor con una amplia trayectoria en el ámbito del mercado del arte. Su experiencia abarca la tasación y el peritaje de obras, así como la asesoría personalizada en procesos de compra, ayudando a los participantes a identificar piezas alineadas con sus intereses, presupuesto y objetivos. Su enfoque combina el rigor técnico con una atención constante a las buenas prácticas y la sostenibilidad dentro del ecosistema artístico.

El coleccionismo de arte va más allá de la adquisición de una obra. Implica un recorrido intelectual, estético y personal que conecta al coleccionista con el contexto, el discurso y el proceso creativo del artista. Construir una colección supone desarrollar un criterio propio, tomar decisiones informadas y permitir que el conjunto evolucione de manera coherente a lo largo del tiempo, siempre desde el disfrute y la confianza en el gusto personal.

Entonces, ¿cómo decidir en qué enfocarse y hacia dónde dirigirnos? ¿Por dónde empezar? ¿Cómo conectar una compra con la siguiente? Una buena adquisición ocurre al seguir nuestros gustos personales, aprendiendo a reconocer lo que nos atrae e interesa, mientras nos informamos antes y durante el proceso.

Durante Art Madrid’26, One Shot Collectors ofrece un servicio de asesoramiento personalizado dirigido a distintos perfiles: coleccionistas consolidados, personas que desean adquirir su primera obra y empresas interesadas en desarrollar colecciones alineadas con sus valores e identidad. El programa se adapta a necesidades diversas y propone recorridos personalizados dentro de la feria, atendiendo a intereses estéticos, conceptuales y presupuestarios.

Nuestra Art Advisor se encarga de preparar una selección de obras acorde a los requisitos de cada comprador y de acompañar en los procesos de negociación, aportando una visión profesional y estratégica. De este modo, el coleccionismo se plantea como una experiencia informada, coherente y enriquecedora.

Iniciarse en el coleccionismo puede surgir de un deseo de conocimiento y exploración estética, social, económica o incluso empresarial. Desde Art Madrid, fomentamos el coleccionismo para personas y empresas que desean apostar por el mecenazgo y la inversión. Esta iniciativa está dirigida tanto a profesionales como a amantes del arte contemporáneo que desean comenzar o continuar su colección. Art Madrid ofrece una amplia variedad de obras en disciplinas como fotografía, pintura, escultura o instalación, dentro de un amplio rango de precios. Ya seas un coleccionista experimentado, alguien que busca su primera obra o una empresa interesada en reflejar sus valores a través del arte, el programa One Shot Collectors ofrece una experiencia integral.


SOBRE ONE SHOT HOTELS. PATROCINADOR DE ART MADRID

One Shot Hotels es una cadena de 14 hoteles boutique en localizaciones inmejorables de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, San Sebastián y Oporto; además durante 2026 abrirá hoteles en tres nuevos destinos: Ibiza, Lisboa y Bilbao. Cada hotel refleja su compromiso con el diseño, la creatividad y la estética, integrando el arte y la cultura de manera auténtica en cada rincón.

Más que alojamientos, sus hoteles son lugares con alma: cada espacio transmite sensibilidad artística y atención al detalle, ofreciendo a los huéspedes una estancia memorable que combina confort, estilo y cultura. La cercanía, la innovación y la pasión por lo artístico son parte de su esencia y de cómo One Shot Hotels conecta a las personas con la creatividad de cada ciudad en la que están presentes.

A través de iniciativas como One Shot Collectors, la cadena hotelera acerca el arte y la cultura a sus huéspedes y visitantes, creando conexiones auténticas entre los espacios de sus hoteles y la creatividad de cada ciudad.


SOBRE ANA SUÁREZ GISBERT. ART ADVISOR DEL PROGRAMA

Ana Suárez Gisbert es licenciada en derecho por la Universidad Complutense de Madrid, especializada en Derecho internacional y comercio exterior de obras de arte. Es tasadora y perito judicial de obras de arte y antigüedades por la Universidad Antonio de Nebrija. Es socia del gabinete de peritaje artístico Art Value Project.

Ha realizado trabajos de tasación para importantes colecciones y empresas de seguros. Durante años ha representado a publicaciones internacionales muy relevantes del mundo de las artes y el diseño como Frieze, Frieze Masters, Gagosian, entre otros. En la actualidad combina su trabajo en el gabinete de peritaje artístico con un proyecto de arte y sostenibilidad para empresas privadas y ayuntamientos.



El servicio de asesoramiento es parte del Programa de Coleccionismo “One Shot Collectors” de Art Madrid'26 y es completamente gratuito para quienes se inscriban previamente. Si deseas recibir asesoramiento personalizado, solicita más información a través del email vip@art-madrid.com o inscríbete en el siguiente formulario:





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