PERFORMANCE Y SONIDO EN LA PASADA EDICIÓN DE ART MADRID

Cuando se trata de indagar en nuevas disciplinas artísticas, a veces resulta complicado definir lo que el presente y el futuro nos deparan. El propio concepto de “arte contemporáneo” se va desplazando en el tiempo desde el momento actual para englobar no solo lo más inmediato, sino lo creado veinte años atrás. Así, lo que hoy calificamos de contemporáneo dejará de serlo pasadas dos décadas, al igual que dejó de serlo el arte de los años 70 u 80, entonces denominado también como tal. Ante un adjetivo móvil y voluble como este, los esfuerzos de definición, tan propios del academicismo que nos sigue empapando, de la necesidad innata del hombre en sociedad por entender su contexto, de la tendencia a consolidar la profesión haciéndola pivotar en torno a términos que resulten habituales y comprensibles, resultan un tanto infructuosos. La realidad nos ofrece un panorama que ha aprendido a eludir las etiquetas, que responde a un impulso creador avezado e incontenible para el que no valen las nociones heredadas.

Imagen proyectada durante la performance de Iván Puñal

En este contexto, Art Madrid ha querido organizar en su pasada edición un programa de acciones en el que dar cabida a manifestaciones híbridas que apuestan por el arte de nueva generación, donde el encorsetamiento de fondo y forma está ya superado. En esta programación, el hilo conductor venía dado por la conversión de cada acción en una experiencia para el espectador, en una vivencia que superase la barrera más contemplativa del arte para abrir un diálogo directo con el observador. Uno de los platos fuertes del programa eran las performances que tuvieron lugar durante la propia feria, con una variedad de propuestas que amplían la comprensión que se tiene de este término y nos adentra en una realidad creativa irrepetible, que solo puede ocurrir en ese momento y lugar.

Para todos los que no habéis podido asistir o incluso para los que queréis rememorar, os traemos un recordatorio de dos de esas performances, en las que uno de los elementos de base era el sonido y la sincronización con la imagen. Nos referimos a la performance “RRAND 0-82” de Iván Puñal, que tuvo lugar el miércoles 26 de febrero, y la de Arturo Moya y Ruth Abellán, “Tonel de las Danaides”, del viernes 28, durante la feria Art Madrid’20.

La propuesta de Iván Puñal es una obra única e irrepetible, basada en la interacción del autor con las imágenes proyectadas y la creación de música en directo. Por eso, cada puesta en escena de “RRAND 0-82” genera una pieza nueva, hecha de cero a partir de la sugestión y el diálogo abierto entre imagen y sonido.

Este proyecto se basa en un sencillo planteamiento: ¿existe la verdadera libertad? ¿Hasta qué punto nuestros actos están predefinidos por factores que no elegimos? ¿Dónde comienza la auténtica consciencia, el control del “yo”? El cuestionamiento de nuestra capacidad de decisión, la aparente ilusión generada en nosotros mismos de que elegimos libremente nuestro destino y el rumbo de nuestras vidas, contrasta con la constatación de que hay muchos elementos que nos vienen dados (entorno, situación social, lugar de nacimiento, genética, etc.), e incluso hay neurocientíficos que afirman que la inmensa mayoría de nuestra actividad cerebral es inconsciente. Siendo así, ¿a qué responde el concepto de libertad, es un término vacío de contenido?

Sobre estas premisas, Iván Puñal plantea una intervención en vivo en la que trata de explorar los confines de la decisión humana y su capacidad de respuesta ante las situaciones impredecibles. Para ello, sobre la base de una lluvia de imágenes generadas por un algoritmo no predictivo, el artista se propone crear sonidos que las acompañen y que al mismo tiempo modifiquen el comportamiento de la fórmula matemática para que continúe su proceso de elaboración visual. De este modo, se alimenta un mecanismo que se nutre de sí mismo y donde la intervención humana trata de ser lo menos controlada, previsible y condicionada posible. El resultado es una obra audiovisual única, creada en el mismo instante con una puesta en escena envolvente y cautivadora que juega también a ofrecernos una representación aproximada de la aleatoriedad y el libre albedrío.



De distinto cariz es la performance de Arturo Moya y Ruth Abellán. El título “Tonel de las Danaides” alude a un relato mitológico en el que 49 de las 50 hijas de Dánao son condenadas a rellenar eternamente de agua un tonel sin fondo tras haber asesinado a sus esposos en la noche de bodas por mandato de su padre. Las hijas de Dánao se casaron con los 50 hijos de su hermano Egipto, como señal de reconciliación tras una larga enemistad, pero todo era una treta para eliminar la posible descendencia de Egipto y aniquilar su poder. De todas las hijas, solo la mayor, Hipermnestra, salvó la vida a su marido.

Este relato se toma muchas veces como referencia para representar la dicotomía entre la obediencia a los padres y la realización de un acto prohibido, pues en la narrativa clásica Zeus castiga inicialmente a Hipermnestra por desobediencia, si bien más tarde, en el juicio del Averno, sale absuelta mientras se condena a las otras 49 hermanas. Igualmente, esta historia recoge la idea de repetición, de eternidad y de fluidez, a través del agua que las Danaides deben verter constantemente en el tonel, en una acción infinita que no libera su frustración.

La performance propuesta por Arturo Moya y Ruth Abellán se inspira en esta narración mitológica para tomar el constante flujo de agua como punto de partida visual de una acción sonora que ambos protagonizan frente al público. Los performers cantan uno en la boca del otro, encerrando el sonido que emanan y representando la imposibilidad de que se propague al exterior, en una acción cíclica e hipnótica que se sincroniza con la imagen proyectada a sus espaldas.

En ella, vemos a los dos performers empapados por el agua, un agua cuyo caudal se hace más denso o débil en respuesta al propio sonido que ellos emiten en directo al cantar. Pero no hay ningún tonel que se llene, el agua no deja de caer, la voz no acaba de salir… Y todo forma parte de una acción en vivo donde, por encima de todo, sobresale la enorme intensidad de las miradas, la compenetración de dos intérpretes que responden a un impulso alimentado desde la intimidad y la reserva, que cantan el uno dentro del otro cuando al mirarse sienten que deben hacerlo y que se sumergen metafóricamente en un espacio acuoso y translúcido que nos conmueve y sobrecoge.





 

La agenda cultural se recupera poco a poco tras el parón motivado por las circunstancias sanitarias y los amantes del arte están deseosos de disfrutar de la rica oferta cultural que los distintos espacios y museos repartidos por nuestra geografía tienen que ofrecer. Además, conviene recordar que estos centros han hecho un enorme esfuerzo por adaptarse a las exigencias que la nueva situación impone y se han volcado en generar abundante contenido accesible en línea para superar las limitaciones derivadas del confinamiento. Os traemos una selección de contenidos que se pueden visitarse tanto presencialmente como a través de la web. No hay excusa para no disfrutar nuevamente del arte contemporáneo.

Olafur Eliasson, “En la vida real (In real life)”, 2019

El museo Guggenheim de Bilbao continúa con su exposición dedicada a Olafur Eliasson y ofrece numerosos recursos para entender no solo la exposición, sino también la labor del centro en el proceso de montaje e instalación. La web permite ampliar contenidos con entrevistas al artista, la descarga de la audioguía y la visión de la comisaria Lucía Aguirre, que nos ofrece distintas píldoras de vídeo sobre las piezas de la exposición.

“Olafur Eliasson: en la vida real” reúne parte del trabajo de este artista desde 1990 a través de esculturas, fotografías, pinturas e instalaciones que juegan con reflejos y colores. Asimismo, la integración de elementos como musgo, agua, hielo, niebla… ponen a visitante en una situación que confunde los sentidos y tratan de desafiar la manera en que percibimos nuestro entorno y nos movemos en él.

Regina de Miguel, “Isla Decepción”, 2017

El Centro Botín en Santander acoge la exposición “Coleccionando procesos: 25 años de Itinerarios” en la que se reúne el trabajo de 25 de los 210 becarios que, hasta la fecha, han disfrutado de la Beca de artes plásticas de la Fundación Botín, iniciada en 1993. Con los trabajos Lara Almárcegui, Basma Alsharif, Leonor Antunes, Javier Arce, Erick Beltrán, David Bestué, Bleda y Rosa, Nuno Cera, Patricia Dauder, Patricia Esquivias, Karlos Gil, Carlos Irijalba, Adrià Julià, Juan López, Rogelio López Cuenca, Renata Lucas, Mateo Maté, Jorge Méndez Blake, Regina de Miguel, Leticia Ramos, Fernando Sánchez Castillo, Teresa Solar Abboud, Leonor Serrano Rivas, Jorge Yeregui, David Zink-Yi, la exposición es un buen ejemplo del arte contemporáneo más joven y actual aportado por artistas de perfiles muy diversos.

Clemente Bernad. Serie “Ante el umbral”, Madrid, 2020

El Museo Reina Sofía ha querido elaborar una crónica visual de lo que el confinamiento impuesto y los trágicos números de contagiados y fallecidos ha supuesto para la vida de muchos de nosotros: un relato de dolor, nostalgia e incertidumbre realizado por el fotógrafo Clemente Bernad. Esta muestra, comisariada por Jorge Moreno Andrés, lleva por título “Ante el umbral”, frase con la que se quiere expresar la extraña sensación que se produce al estar ante algo nuevo y desconocido, algo que no podemos controlar, ni evitar, y por lo que hemos de pasar todos. La alteración impuesta en nuestras vidas de forma imprevista tiene su reflejo en las calles, transformadas en lugares de soledad y abandono donde la vida se ha paralizado.

Mario Merz / S/T. Triplo Igloo, 1984 Colección MAXXI

En el IVAM la exposición “¿Cuál es nuestro hogar?” pone en relación obras de la colección IVAM y del centro MAXXI de Roma para proponer una reflexión en torno al espacio que habitamos visto desde una perspectiva personal y social. Se trata de indagar en el valor que estos espacios tienen como hogar o refugio, así como parte de una ciudad o comunidad.

La exposición, comisariada por José Miguel G. Cortés, quiere también ahondar en la sensación que tienen aquellas personas que se sienten extranjeras en cualquier lugar, porque no se identifican con los hábitos ni costumbres del entorno, no encajan en esos patrones sociales, y el hogar se convierte en el único espacio de cobijo que pueden amoldar a sus necesidades de identidad.

Martha Rosler, fotograma de “Backyard Economy I-II”, 1974 © Cortesía de Martha Rosler, 2020

Es Baluard Museu apuesta por la videocreación y la performance y acoge la exposición monográfica “Martha Rosler. ¿Cómo llegamos allí desde aquí?” dedicada a esta artista neoyorquina que fue pionera en el uso del vídeo como mecanismo de análisis social y político. Esta muestra recoge varios trabajos, desde el vídeo a la fotografía y diversas publicaciones, en las que se sintetizan sus principales líneas discursivas. Su preocupación por las políticas públicas y por la igualdad social de las mujeres la ha llevado a participar activamente en numerosos movimientos sociales en La Habana, Nueva York, México DC o Barcelona, y estas experiencias están presentes de un modo u otro en su obra.

Con el comisariado de Inma Prieto, se ha hecho una selección dentro de la abundante producción de esta artista, que presenta una de las carreras más coherentes dentro del arte contemporáneo de transición hacia el nuevo milenio.

Imagen de archivo, vía meiac.es/turbulence/archive/acceso.html

El MEIAC - Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo, alberga las obras del prestigioso archivo de arte internacional digital “Turbulence”, una plataforma dedicada al arte en red e híbrido. Ante el cierre inevitable de esta institución, el MEIAC se ha ofrecido a alojar todo este valioso contenido recopilado desde 1996. La carga del archivo también sirvió de oportunidad para restaurar numerosas piezas y hacer conversión de formatos para que los archivos que se habían quedado obsoletos, siguieran siendo legibles por los nuevos sistemas. Un inmenso trabajo de conservación y actualización que hoy se puede disfrutar en línea. El archivo se compone por cientos de obras digitales de todo el mundo que hoy se pueden visitar a distancia.