GALERIA SÂO MAMEDE Y LAS ECUACIONES NO RESUELTAS DE GONZÁLEZ BRAVO

El artista extremeño González Bravo habla de sus obras como “ecuaciones no resueltas, piezas que comparten un lenguaje íntimo y simbólico en el que el color es el elemento principal”. Sus pinturas, cargadas de sentimiento y misticismo, introducen al espectador en el universo particular del artista, y a su vez, en una realidad profundamente reflexiva en la que espacio y tiempo son factores determinantes.

Justo González Bravo (Badajoz, 1944), reside y trabaja en Lisboa desde los años 70. Aunque su vida siempre ha estado ligada al arte, en concreto a la pintura, su trayectoria expositiva comenzó en 1980. No obstante, desde esa fecha, cuenta con una activa participación en exposiciones en galerías, ferias y centros culturales nacionales e internacionales (Portugal, España, Francia, Alemania, Suiza, Italia, EE.UU, Canadá…). Su obra se encuentra en importantes colecciones públicas e institucionales como el MEIAC en Extremadura, El Banco Comercial Portugúes, La Fundaçao D.Luís Cascais en Portugal y la Colección A.I.T de Madrid, entre otras.

Gonzalez Bravo

Sem título, 2018

Óleo sobre papel

103 x 153cm

Gonzalez Bravo

Sem título, 2018

Óleo sobre papel

103 x 53cm

El color, en sus grandes lienzos, sigue la línea de los pintores del informalismo surgido después de la II Guerra Mundial, siendo éste el transmisor de la esencia mística de la obra, alcanzando así la abstracción completa y acercándose a la pintura de Mark Rothko y Antoni Tàpies, entre otros. Defensor de la abstracción, en la evolución de sus tablas observamos como los elementos propios del expresionismo, principalmente figuras y paisajes han derivado hacia una abstracción absoluta.

Color, formas y textura conceden una identidad singular a la obra de González Bravo. A estos elementos se unen el tiempo y el espacio, componentes con los que el artista crea procesos cíclicos. El autor conoce a la perfección el paisaje de Extremadura, sus proximidades y zonas aledañas al alentejo portugués, “un paisaje austero, seco, pero de una profundidad inconmensurable”. Y es así como estos paisajes son retratados en sus obras, a través del color y del gesto.

Gonzalez Bravo

Sin Título, 2010

Óleo sobre tabla

180 x 150cm

La autorreflexión es una constante en su obra. Con un lienzo y pincel imaginarios crea instantes poéticos que discurren en el espacio, pero la autorreflexión de González Bravo va más allá, y se detiene sobre la materia del propio pigmento, del color y su forma, haciendo que cada obra sea única.

Su narrativa se construye en el juego existente entre el color puro y los complementarios que cubren sus grandes soportes, sin olvidar sus ilegibles grafismos añadidos y las manchas geométricas de color superpuestas de forma magistral sobre los fondos. Lo matérico en su obra nos adentra en la parte sublime del arte, haciendo que el espectador tenga la misma experiencia mística que el autor durante el proceso creativo y la ejecución definitiva de la obra. Sus lienzos están cargados de misterio, siendo éste el que les da su valor de identidad.

Gonzalez Bravo

Sin Título, 2015

Óleo sobre tabla

162 x 146cm

Galeria São Mamede participa por segundo año consecutivo en Art Madrid, con una propuesta expositiva que incluye a los artistas portugueses: Gil Maia, Nélio Saltão, Susana Chasse y Paulo Neves, el artista alemán Georg Scheele y los artistas españoles González Bravo (Badajoz) y David Moreno (Barcelona).

La agenda cultural se recupera poco a poco tras el parón motivado por las circunstancias sanitarias y los amantes del arte están deseosos de disfrutar de la rica oferta cultural que los distintos espacios y museos repartidos por nuestra geografía tienen que ofrecer. Además, conviene recordar que estos centros han hecho un enorme esfuerzo por adaptarse a las exigencias que la nueva situación impone y se han volcado en generar abundante contenido accesible en línea para superar las limitaciones derivadas del confinamiento. Os traemos una selección de contenidos que se pueden visitarse tanto presencialmente como a través de la web. No hay excusa para no disfrutar nuevamente del arte contemporáneo.

Olafur Eliasson, “En la vida real (In real life)”, 2019

El museo Guggenheim de Bilbao continúa con su exposición dedicada a Olafur Eliasson y ofrece numerosos recursos para entender no solo la exposición, sino también la labor del centro en el proceso de montaje e instalación. La web permite ampliar contenidos con entrevistas al artista, la descarga de la audioguía y la visión de la comisaria Lucía Aguirre, que nos ofrece distintas píldoras de vídeo sobre las piezas de la exposición.

“Olafur Eliasson: en la vida real” reúne parte del trabajo de este artista desde 1990 a través de esculturas, fotografías, pinturas e instalaciones que juegan con reflejos y colores. Asimismo, la integración de elementos como musgo, agua, hielo, niebla… ponen a visitante en una situación que confunde los sentidos y tratan de desafiar la manera en que percibimos nuestro entorno y nos movemos en él.

Regina de Miguel, “Isla Decepción”, 2017

El Centro Botín en Santander acoge la exposición “Coleccionando procesos: 25 años de Itinerarios” en la que se reúne el trabajo de 25 de los 210 becarios que, hasta la fecha, han disfrutado de la Beca de artes plásticas de la Fundación Botín, iniciada en 1993. Con los trabajos Lara Almárcegui, Basma Alsharif, Leonor Antunes, Javier Arce, Erick Beltrán, David Bestué, Bleda y Rosa, Nuno Cera, Patricia Dauder, Patricia Esquivias, Karlos Gil, Carlos Irijalba, Adrià Julià, Juan López, Rogelio López Cuenca, Renata Lucas, Mateo Maté, Jorge Méndez Blake, Regina de Miguel, Leticia Ramos, Fernando Sánchez Castillo, Teresa Solar Abboud, Leonor Serrano Rivas, Jorge Yeregui, David Zink-Yi, la exposición es un buen ejemplo del arte contemporáneo más joven y actual aportado por artistas de perfiles muy diversos.

Clemente Bernad. Serie “Ante el umbral”, Madrid, 2020

El Museo Reina Sofía ha querido elaborar una crónica visual de lo que el confinamiento impuesto y los trágicos números de contagiados y fallecidos ha supuesto para la vida de muchos de nosotros: un relato de dolor, nostalgia e incertidumbre realizado por el fotógrafo Clemente Bernad. Esta muestra, comisariada por Jorge Moreno Andrés, lleva por título “Ante el umbral”, frase con la que se quiere expresar la extraña sensación que se produce al estar ante algo nuevo y desconocido, algo que no podemos controlar, ni evitar, y por lo que hemos de pasar todos. La alteración impuesta en nuestras vidas de forma imprevista tiene su reflejo en las calles, transformadas en lugares de soledad y abandono donde la vida se ha paralizado.

Mario Merz / S/T. Triplo Igloo, 1984 Colección MAXXI

En el IVAM la exposición “¿Cuál es nuestro hogar?” pone en relación obras de la colección IVAM y del centro MAXXI de Roma para proponer una reflexión en torno al espacio que habitamos visto desde una perspectiva personal y social. Se trata de indagar en el valor que estos espacios tienen como hogar o refugio, así como parte de una ciudad o comunidad.

La exposición, comisariada por José Miguel G. Cortés, quiere también ahondar en la sensación que tienen aquellas personas que se sienten extranjeras en cualquier lugar, porque no se identifican con los hábitos ni costumbres del entorno, no encajan en esos patrones sociales, y el hogar se convierte en el único espacio de cobijo que pueden amoldar a sus necesidades de identidad.

Martha Rosler, fotograma de “Backyard Economy I-II”, 1974 © Cortesía de Martha Rosler, 2020

Es Baluard Museu apuesta por la videocreación y la performance y acoge la exposición monográfica “Martha Rosler. ¿Cómo llegamos allí desde aquí?” dedicada a esta artista neoyorquina que fue pionera en el uso del vídeo como mecanismo de análisis social y político. Esta muestra recoge varios trabajos, desde el vídeo a la fotografía y diversas publicaciones, en las que se sintetizan sus principales líneas discursivas. Su preocupación por las políticas públicas y por la igualdad social de las mujeres la ha llevado a participar activamente en numerosos movimientos sociales en La Habana, Nueva York, México DC o Barcelona, y estas experiencias están presentes de un modo u otro en su obra.

Con el comisariado de Inma Prieto, se ha hecho una selección dentro de la abundante producción de esta artista, que presenta una de las carreras más coherentes dentro del arte contemporáneo de transición hacia el nuevo milenio.

Imagen de archivo, vía meiac.es/turbulence/archive/acceso.html

El MEIAC - Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo, alberga las obras del prestigioso archivo de arte internacional digital “Turbulence”, una plataforma dedicada al arte en red e híbrido. Ante el cierre inevitable de esta institución, el MEIAC se ha ofrecido a alojar todo este valioso contenido recopilado desde 1996. La carga del archivo también sirvió de oportunidad para restaurar numerosas piezas y hacer conversión de formatos para que los archivos que se habían quedado obsoletos, siguieran siendo legibles por los nuevos sistemas. Un inmenso trabajo de conservación y actualización que hoy se puede disfrutar en línea. El archivo se compone por cientos de obras digitales de todo el mundo que hoy se pueden visitar a distancia.