Art Madrid'26 – LAS GALERISTAS SE HACEN FUERTE EN EL NORTE... Y EN ART MADRID

Nos complace ver cómo las galeristas mujeres han reforzado su presencia y su visibilidad en el escenario del arte contemporáneo español y, desde Galicia y Asturias, llegan a nuestra feria algunas de sus mejores representantes.

 

 

Lino Lago. Pintura amarilla sobre Gioconda. Óleo sobre lino. 122 x 81.5 cm. 2016

 

 

Moret Art es una compañía formada por un equipo de profesionales especializados en el mercado del arte contemporáneo con un firme compromiso con la difusión y el desarrollo del trabajo de artistas emergentes, tanto nacionales como internacionales para lo que han incorporado a sus exposiciones apoyos documentales, actividades didácticas, encuentros artísticos y recursos tecnológicos, tanto online como offline. En Art Madrid’17 podremos ver obra de sus artistas Xurxo Gómez-Chao, Miguel Piñeiro, Daniel Sueiras y Lino Lago.

 


Lino Lago y Daniel Sueiras apuestan por una pintura retratista y figurativa que nos acercan un poco más a la cultura de consumo, dando un nuevo significado a estereotipos ya fijados. Junto con los demás hacen de Moret Art, una parada obligatoria dentro de la feria.

 

 

Los Barreiro.Containers. Técnica mixta (objetos y pintura). 2016

 

 

La Galería Montenegro, en este caso dirigida por Víctor Rodeiro Montenegro, tiene su base en Vigo y fue fundada en 1987. Representa a artistas españoles e internacionales enmarcados en Vanguardia Histórica y Arte Moderno Internacional, reservando un apartado especial para el arte gallego. Francisco Pazos, Los Barreiro, Adolfo Schlosser y Jorge Barbi son los artistas con los que nos sorprenden en esta edición, dos visiones muy diferentes sobre la escultura contemporánea.

 

Los Barreiro, en concreto, un equipo que destaca por la fusión de ideas estéticas y conceptuales de ambos proponen un nuevo significado al arte-objeto de pieza única, con reminiscencias que van desde el arte pop y abstracto al estilo industrial. Una apuesta segura basada en la cultura actual.

 

 

Yolanda Dorda. Sin título. Técnica mixta sobre papel. 150 x 108 cm. 2016

 

 

El nuevo proyecto de la Galería de Arte Luisa Pita, nace para continuar la actividad de la Galería Bus Station Space, fundada y dirigida por Luisa Pita, en Santiago de Compostela desde 2012. Enfocado ahora desde la experiencia adquirida como un proyecto cultural más ambicioso, con un significado propio y más personal, como punto de encuentro para artistas de reconocido prestigio y emergentes. Las obras de Yolanda Dorda y Rebeca Plana componen su propuesta para Art Madrid’17.

 

Dos mujeres con obra muy potente y gran expresión narrativa. El óleo sobre lienzo y la técnica mixta se darán cita en el stand de esta galería tan fresca y dinámica.

 

 

David Morago. Cabeza de león. Acrílico y grafito sobre madera. 113,5x 99,5 cm. 2016

 

 

La galerista Aurora Vigil-Escalera es una de las veteranas en Art Madrid y dirige un nuevo espacio, Galería Aurora Vigil-Escalera, que aglutina dos factores clave: experiencia - con más de 30 años en el sector- y calidad. La variedad en la oferta cultural y la categoría de los artistas representados se convierten en las señas de identidad de este nuevo proyecto que se actualiza y adapta a las inquietudes personales de su directora y a los continuos cambios en el sector del arte. La ambiciosa propuesta que nos trae a la feria incluye a artistas como David Rodríguez Caballero, Pablo Genovés, Rafa Macarrón, Herminio, Isabel Muñóz, Juan Genovés, Ismael Lagares, David Morago y Mariano Matarranz.

 

La fotógrafa Isabel Muñoz ha sabido destacar dentro de la diversidad de propuestas que caracterizan el panorama fotográfico español contemporáneo, apostando por la técnica de la platinotipia y por el gran formato con el objetivo de reforzar su discurso: su pasión por el cuerpo como forma de aproximación al estudio del ser humano. Mientras, David Morago apuesta por una estética más salvaje y animalista con sus técnicas mixtas sobre tabla.

 

 

 Eric Bocanegra. Virio 2. Óleo sobre lienzo. 116 x 89 cm. 2015

 

 

La Galería Arancha Osoro es un espacio de arte situado en el centro de Oviedo que se dedica a la promoción del arte contemporáneo ,descubriendo y trabajando con nuevas promesas en amplia colaboración con los centros artísticos y de producción locales. Su propuesta es sencilla: acercar física y emocionalmente el arte actual a la gente, haciéndolo de una manera activa, que estimule, que haga sentir. En Art Madrid’17 nos acercarán a la obra de Kiko Miyares, Covadonga Valdés Sobrecueva, Eric Bocanegra y Pedro Fano.


Eric Bocanegra en concreto, desarrolla un estilo que le permite dar rienda suelta a su imaginería, fantasmas e inquietudes. La pintura se convierte en su vida y este discurso lo sabe llevar a la tabla mediante el óleo y el acrílico. Una obra muy intensa y minimalista.

 

 

 


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La obra de Julian Manzelli (Chu) (Buenos Aires, Argentina, 1974) se sitúa en un territorio de investigación donde el arte adopta metodologías próximas al pensamiento científico sin renunciar a su dimensión poética y especulativa. Su práctica se estructura como un proceso abierto de experimentación, en el que el taller funciona como laboratorio: un espacio de ensayo, error y verificación, más orientado a la producción de nuevas formas de percepción que a la obtención de certezas. En este sentido, su trabajo dialoga con una epistemología de la incertidumbre, afín a tradiciones filosóficas que entienden el conocimiento como devenir y no como cierre.

Manzelli explora zonas intersticiales, entendidas como espacios de tránsito y transformación. Estas áreas ambiguas no se presentan como indefinición, sino como potencia: lugares donde las categorías se disuelven y permiten la emergencia de configuraciones híbridas, casi alquímicas, que reprograman la mirada.

La geometría, lejos de operar como sistema normativo, aparece tensionada y desestabilizada. Sus construcciones precarias articulan un cruce entre intuición y razón, juego e ingeniería, evocando una gramática universal presente tanto en la naturaleza como en el pensamiento simbólico. Así, las obras de Manzelli no representan el mundo, sino que lo transfiguran, activando preguntas más que respuestas cerradas.


Avícola. Escultura magnética. Madera, imanes, laca automotriz y acero. 45 x 25 cm. 2022.


La ciencia y sus métodos inspiran tu proceso. ¿Qué tipo de paralelismos encuentras entre el pensamiento científico y la creación artística?

La ciencia y el arte son dos disciplinas que creo tienen mucho en común y sin duda están muy interrelacionadas. A mí me interesa ese cruce y a pesar de que muchas veces se ponen en lugares opuestos, creo que comparten y tienen un mismo origen. En ambos está esa búsqueda continua, esa necesidad de respuestas que viene desde la curiosidad, no tanto desde la certeza y que a veces, o en muchos casos, tanto a los artistas como a los científicos, los lleva a ponerse en lugares incómodos e inciertos y a salirse de su zona de confort. Creo que eso es algo en común y muy interesante de estas dos disciplinas que de alguna forma son las que nos definen como humanos.

En ese sentido, ambas comparten la experimentación como eje de su práctica. La prueba, el error, los ensayos y todo este proceso son los que van generando el desarrollo. En mi caso, esto se aplica al taller: lo vivo como un laboratorio donde se desarrollan distintos proyectos, donde voy testeando materiales. Es como si uno genera una hipótesis y luego la pusiera a prueba: los materiales, los procedimientos, las formas, los colores, y se obtienen resultados. Resultados que no buscan ser verificados, sino que en el arte tienen, creo yo, la función de generar nuevos modos de percepción, nuevas miradas y experiencias.


Receptor Lunar #01. Ensamble de Madera Reciclada torneada. 102 x 26 x 26 cm. De la serie Fuerza orgánica. 2023.


Trabajas desde los intersticios entre lo natural y lo artificial, lo figurativo y lo abstracto. ¿Qué te interesa de esas zonas ambiguas y qué tipo de conocimiento emergen de ellas?

Siempre fui bastante inquieto y eso me llevó a meterme y sumergirme en distintos ámbitos, distintas disciplinas. Creo que hay una riqueza especial en los lugares intersticiales, en el ida y vuelta, en la circulación entre medios. Siempre me llamaron la atención estos espacios, los lugares ambiguos, los lugares híbridos. Creo que hay algo de la lógica anfibia, los anfibios como entidades que llevan y traen información, que comparten, que atraviesan límites y membranas. Es algo, en mi caso, que está vinculado a lo que entiendo como libertad, sobre todo en un momento de encasillamiento, de etiquetas y donde el concepto de libertad ha sido totalmente transgiversado.

Y después, por otro lado, en el plano más metafísico, en la mezcla, en ese mix es donde aparece la energía viva de crear algo nuevo, que sin duda es como la base de lo humano. Entonces es como que “una cosa se hace cosa fuera del molde". Y es necesaria esa interacción para romper estructuras, armar otras, transmutarse; tiene algo como alquímico. Yo creo que el enemigo es la fijación. De alguna manera lo ambiguo es lo que permite reprogramar la mirada y generar nuevos puntos de vista.


De la serie Naturaleza orgánica. Madera torneada recuperada de podas de sequía y rezagos de construcción. 2025.


El movimiento, la repetición y la secuencia aparecen como estrategias visuales. ¿Qué papel cumple la serialidad en la generación de significado?

El movimiento, la repetición y la secuencia están muy presentes en mi trabajo. Yo tengo un largo background en el mundo de la animación y, de alguna forma, ese interés comienza a filtrarse en las demás disciplinas en las que me desempeño. Así, el movimiento aparece también en mi obra dentro de las artes visuales.

La serialidad es como una forma de pensar el tiempo y de introducir cierta narrativa y acción en la obra, al mismo tiempo que creo que condiciona la experiencia del espectador, lo invita a intentar descifrar cierta repetición como una especie de progresión. Me interesa, en particular, la narrativa más abstracta. En este tipo de narrativa, donde no hay figuración clara, la repetición empieza a marcar un pulso, un “beat” que señala el paso del tiempo. Lo interesante, creo, es que nos damos cuenta de que repetir no es exactamente duplicar, y que lo idéntico comienza a mutar a lo largo del tiempo, del ritmo o de su propia historia.


De la serie Naturaleza orgánica. Madera torneada recuperada de podas de sequía y rezagos de construcción. 2025.


Trabajas con sistemas geométricos y constructivos. ¿Qué papel cumple la geometría como lenguaje simbólico dentro de tu trabajo?

La geometría está presente en mi obra de múltiples formas y dimensiones, generando distintas dinámicas. Por lo general, suelo ponerla en crisis, en tensión. Si uno se adentra en mis obras, se da cuenta de que predominan construcciones en equilibrio impreciso e inestable; no busco lo simétrico ni lo exacto, sino una construcción dinámica que plantea una situación. No lo concibo como un sistema rígido.

Creo que ahí se establece un puente entre lo intuitivo y lo racional, entre lo lúdico -el juego- y la ingeniería, como esos cruces inesperados. Al mismo tiempo, la geometría funciona como un código, un lenguaje que nos conecta con una gramática universal presente en la naturaleza, en los fractales, y que sin duda remite al simbolismo. Es ahí donde se abre un portal interesante en el que la obra empieza a resignificar y a darse como un proceso de significación externo a sí misma, totalmente incierto. El resultado de mis obras no son piezas que representan; más bien, creo que son piezas que transfiguran y que, de alguna manera, generan preguntas.


WIP. Madera torneada recuperada de podas de sequía y rezagos de contrucción. 2022.


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado o, incluso, al error?

Con respecto a la planificación, es algo que depende bastante del proyecto y del día. Hay proyectos que, por su envergadura o complejidad, requieren planificación, sobre todo cuando involucran a otras personas que deben participar. Sin duda, en muchos casos la planificación es fundamental.

En los proyectos que suelo planificar, siempre me interesa dejar un espacio para la improvisación, donde pueda jugar un poco el azar o el devenir del propio proceso. Creo que ahí empiezan a surgir cosas interesantes, y es importante no dejarlas pasar. Personalmente, me aburriría mucho trabajar en obras cuyo resultado ya conozco de antemano. La realización de cada obra es, para mí, un viaje incierto; no sé hacia dónde me llevará, y creo que ahí reside el potencial y lo interesante, no solo para mí, sino también para la obra misma y la experiencia del espectador.