LAS GALERISTAS SE HACEN FUERTE EN EL NORTE... Y EN ART MADRID

Nos complace ver cómo las galeristas mujeres han reforzado su presencia y su visibilidad en el escenario del arte contemporáneo español y, desde Galicia y Asturias, llegan a nuestra feria algunas de sus mejores representantes.

 

 

Lino Lago. Pintura amarilla sobre Gioconda. Óleo sobre lino. 122 x 81.5 cm. 2016

 

 

Moret Art es una compañía formada por un equipo de profesionales especializados en el mercado del arte contemporáneo con un firme compromiso con la difusión y el desarrollo del trabajo de artistas emergentes, tanto nacionales como internacionales para lo que han incorporado a sus exposiciones apoyos documentales, actividades didácticas, encuentros artísticos y recursos tecnológicos, tanto online como offline. En Art Madrid’17 podremos ver obra de sus artistas Xurxo Gómez-Chao, Miguel Piñeiro, Daniel Sueiras y Lino Lago.

 


Lino Lago y Daniel Sueiras apuestan por una pintura retratista y figurativa que nos acercan un poco más a la cultura de consumo, dando un nuevo significado a estereotipos ya fijados. Junto con los demás hacen de Moret Art, una parada obligatoria dentro de la feria.

 

 

Los Barreiro.Containers. Técnica mixta (objetos y pintura). 2016

 

 

La Galería Montenegro, en este caso dirigida por Víctor Rodeiro Montenegro, tiene su base en Vigo y fue fundada en 1987. Representa a artistas españoles e internacionales enmarcados en Vanguardia Histórica y Arte Moderno Internacional, reservando un apartado especial para el arte gallego. Francisco Pazos, Los Barreiro, Adolfo Schlosser y Jorge Barbi son los artistas con los que nos sorprenden en esta edición, dos visiones muy diferentes sobre la escultura contemporánea.

 

Los Barreiro, en concreto, un equipo que destaca por la fusión de ideas estéticas y conceptuales de ambos proponen un nuevo significado al arte-objeto de pieza única, con reminiscencias que van desde el arte pop y abstracto al estilo industrial. Una apuesta segura basada en la cultura actual.

 

 

Yolanda Dorda. Sin título. Técnica mixta sobre papel. 150 x 108 cm. 2016

 

 

El nuevo proyecto de la Galería de Arte Luisa Pita, nace para continuar la actividad de la Galería Bus Station Space, fundada y dirigida por Luisa Pita, en Santiago de Compostela desde 2012. Enfocado ahora desde la experiencia adquirida como un proyecto cultural más ambicioso, con un significado propio y más personal, como punto de encuentro para artistas de reconocido prestigio y emergentes. Las obras de Yolanda Dorda y Rebeca Plana componen su propuesta para Art Madrid’17.

 

Dos mujeres con obra muy potente y gran expresión narrativa. El óleo sobre lienzo y la técnica mixta se darán cita en el stand de esta galería tan fresca y dinámica.

 

 

David Morago. Cabeza de león. Acrílico y grafito sobre madera. 113,5x 99,5 cm. 2016

 

 

La galerista Aurora Vigil-Escalera es una de las veteranas en Art Madrid y dirige un nuevo espacio, Galería Aurora Vigil-Escalera, que aglutina dos factores clave: experiencia - con más de 30 años en el sector- y calidad. La variedad en la oferta cultural y la categoría de los artistas representados se convierten en las señas de identidad de este nuevo proyecto que se actualiza y adapta a las inquietudes personales de su directora y a los continuos cambios en el sector del arte. La ambiciosa propuesta que nos trae a la feria incluye a artistas como David Rodríguez Caballero, Pablo Genovés, Rafa Macarrón, Herminio, Isabel Muñóz, Juan Genovés, Ismael Lagares, David Morago y Mariano Matarranz.

 

La fotógrafa Isabel Muñoz ha sabido destacar dentro de la diversidad de propuestas que caracterizan el panorama fotográfico español contemporáneo, apostando por la técnica de la platinotipia y por el gran formato con el objetivo de reforzar su discurso: su pasión por el cuerpo como forma de aproximación al estudio del ser humano. Mientras, David Morago apuesta por una estética más salvaje y animalista con sus técnicas mixtas sobre tabla.

 

 

 Eric Bocanegra. Virio 2. Óleo sobre lienzo. 116 x 89 cm. 2015

 

 

La Galería Arancha Osoro es un espacio de arte situado en el centro de Oviedo que se dedica a la promoción del arte contemporáneo ,descubriendo y trabajando con nuevas promesas en amplia colaboración con los centros artísticos y de producción locales. Su propuesta es sencilla: acercar física y emocionalmente el arte actual a la gente, haciéndolo de una manera activa, que estimule, que haga sentir. En Art Madrid’17 nos acercarán a la obra de Kiko Miyares, Covadonga Valdés Sobrecueva, Eric Bocanegra y Pedro Fano.


Eric Bocanegra en concreto, desarrolla un estilo que le permite dar rienda suelta a su imaginería, fantasmas e inquietudes. La pintura se convierte en su vida y este discurso lo sabe llevar a la tabla mediante el óleo y el acrílico. Una obra muy intensa y minimalista.

 

 

 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.