ART MADRID-PROYECTOR’19: LA GRAN CELEBRACIÓN DEL VIDEOARTE

Como cada año, Art Madrid organiza un programa de actividades centrado en el arte contemporáneo que se desarrolla a lo largo del mes de febrero y con el que la feria invita a participar a todos los públicos de una forma mucho más activa. En esta edición, el programa está centrado en el videoarte contemporáneo, con especial atención a la más reciente creación audiovisual española.

El amplio conjunto de actividades, organizado por Art Madrid con el comisariado del Festival de Videoarte PROYECTOR, comprende ciclos de proyecciones, conferencias, clases magistrales y encuentros con artistas, se desarrolla con la colaboración de Obra Social “La Caixa” y la Comunidad de Madrid, a través de sus espacios CaixaForum Madrid y la Sala Alcalá 31. Además, el programa cuenta con el apoyo de Cervezas La Virgen, One Shot Hotels y el Área de Cultura y Deportes del Ayuntamiento de Madrid. Con este programa, Art Madrid se convierte en plataforma de las nuevas tendencias del arte audiovisual, invitando a todo el mundo a participar del arte contemporáneo más reciente.

Aunque hace más de 60 años que el videoarte se entiende como una expresión artística más, continúa siendo una disciplina relativamente joven, no demasiado bien conocida y con una presencia escasa en los circuitos culturales habituales. Sin embargo, estamos ante un momento de expansión y crecimiento de estas formas de creación y, de hecho, la vídeo creación es uno de los medios cada vez más recurrente entre los autores contemporáneos. El programa quiere dar acogida a nuevos proyectos en torno a esta disciplina y contribuir a su conocimiento y puesta en valor, al tiempo que reflexiona sobre el carácter efímero de este tipo de obras y las circunstancias que rodean al coleccionismo de videoarte.

Fotograma de Carlos Aires, "Sweet dreams are made of this", 2016.

El conjunto de actividades se presenta bajo el comisariado de Mario Gutiérrez Cru, director del pionero Festival PROYECTOR, una cita ineludible en Madrid con la creación audiovisual y sus múltiples variantes que ha contado con la colaboración de cientos de artistas, galeristas, coleccionistas e instituciones culturales durante más de diez años. El Programa se organiza en dos grandes bloques que coinciden con las dos sedes: CaixaForum Madrid y el Auditorio de la Sala Alcalá 31.

Durante las mañanas del lunes 11 al jueves 14 de febrero se celebra en CaixaForum el taller formativo “58 formas de mirar el cuerpo”, una ocasión única para adentrarse no solo en las artes audiovisuales, sino también en su relación con las artes vivas o escénicas y de la mano de los reconocidos creadores Elena Córdoba y David Benito. Atendiendo específicamente a las distintas formas de hacer y entender las prácticas de la danza, es un taller orientado a investigar las posibilidades experimentales, expresivas y semióticas del lenguaje de los cuerpos y su relación con el espacio.

Fotograma de Paula Lafuente, "EverdayMasks", 2017.

Por su parte, el Auditorio de la Sala Alcalá 31 acogerá desde el jueves 21 al sábado 23 de febrero múltiples encuentros y ciclos de proyecciones de obras audiovisuales. La primera cita reúne a los especialistas Teresa Sapey, Eva Ruiz, Marta Pérez Ibáñez, Idoia Hormaza de Prada y Enrich Abogados en un encuentro de profesionales que tiene como objetivo construir un espacio de reflexión y debate. En esta actividad, abierta a todo el público, cabe destacar la participación de la arquitecta y diseñadora Teresa Sapey quien, no solo nos explicará qué puede motivarnos a comprar videoarte, sino que también nos acompañará en un exclusivo ciclo de proyecciones sobre su colección audiovisual; vanguardista colección que aportará al ciclo las siguientes obras:

Candice Breitz con Becoming Cameron (2003), edición 2/3

Hussein Chalayan con Afterwords (2000), edición 3/5

Julian Opie con Sara Undressing (2004), edición 2/4

Marina Abramovic con Nude with Skeleton (2002-2005), edición 4/5

Eugenio Ampudia con Fuego Frío 2 (2004), edición 5/6

Fotograma de Márcia Beatriz Granero, "Heteronímia", 2017.

Durante el viernes 22 y el sábado 23 cabe destacar el encuentro con los artistas Eugenio Ampudia, Mateo Maté, Carlos Aires, Democracia, Cristina Garrido y Rubén Martín de Lucas, quienes presentarán sus obras en un diálogo con el público moderado por el artista e investigador Daniel Villegas, ofreciendo una ocasión única para conocer directamente sus procesos creativos. Asimismo sobresale la clase magistral que impartirá uno de los uno de los creadores nacionales más destacados en el campo multimedia, Rogelio López Cuenca. Además, el Programa incluye los ciclos de proyecciones comisariados por PROYECTOR. Bajo los títulos “Del cuerpo presente al cuerpo performativo” y “Ciudades” se presentan las sugestivas obras de cerca de treinta artistas internacionales.

Con este amplio Programa Paralelo Art Madrid apuesta plenamente por las más recientes formas y narrativas audiovisuales, a día de hoy tan variadas como complejas y enriquecedoras. Así, la feria contribuye a la difusión y conocimiento de las principales corrientes artísticas de estos medios de expresión en crecimiento, medios que, sin duda, conectan especialmente con nuestra forma actual de comunicarnos.

Todos los detalles en la Sección de Actividades

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.